60 % de suelos del mundo tienen problemas de deficiencia

Por: 
CONtexto ganadero
07 de Septiembre 2017
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“Hay que garantizar la producción de los suelos en los próximos 20 o 25 años para satisfacer la seguridad alimentaria”, Ismail Cakmak. Foto: Youtube.com
Ismail Cakmak, el primer científico en el mundo en nutrición vegetal, alertó sobre el mal uso de los suelos agrícolas y su deficiencia de nutrientes que en últimas pone en riesgo la seguridad alimentaria.
 
Ismail Cakmak, profesor del Departamento de Ciencias Biológicas y Bioingeniería de la Universidad de Sabanci en Estambul (Turquía), con Doctorado en la Universidad de Hohenheim, Stuttgart (Alemania), estuvo en Colombia en el foro de Agroexpertos realizado por la empresa Monomeros.
 
Para este científico, es casi imposible encontrar un suelo perfecto, sin riesgos, sin problemas.
 

Señala que "Hoy en día el 60 % de los suelos tienen problemas de deficiencia y la consecuencia es el poco material orgánico, nutrición desbalanceada y agotamiento de nutrientes. Por ende se pone en riesgo la seguridad alimentaria del mundo".

 
Se ha intensificado la agricultura y se trata de sacarle más y más al suelo. En los últimos 20 años se han desarrollado nuevos métodos genéticos que incrementan la capacidad de rendimiento del suelo, pero agotan los nutrientes y asimismo el material orgánico que se obtiene y degrada el suelo por la producción extensa.
 
El suelo tiene problemas de agotamiento
 
En estas áreas donde se tiene agricultura intensiva, el suelo tiene problemas de agotamiento. Muchos arados dañan la estructura, la fertilidad física del suelo y la erosión es enorme.
 
“Un suelo bien fertilizado significa alto contenido de nutrientes orgánicos, buena estructura y humedad de suelo, un PH natural, esos son los parámetros físico-químicos bien conocidos del suelo”, dijo. (Lea: Tenga cuidado de comprar fertilizantes y plaguicidas adulterados)
 
Cuidado con el nitrógeno
 
“Un informe del Instituto Geográfico Agustín Codazzi indicó que la situación de los suelos en Colombia es catastrófica, entre otras causas por la contaminación que se genera por agentes químicos como fertilizantes que contienen nitrógeno y fósforo”, informó Cakmak. (Lea:Las características de nuestros suelos)
 
Según el científico el fósforo y el nitrógeno causan diferentes tipos de problemas en los suelos. Considera que es cierto que hay una enorme aplicación de fertilizantes a base de nitrógeno, pero que los suelos colombianos tienen alta capacidad de fijación del fósforo, pero tiene muy poco fósforo disponible soluble.
 
Señaló que las deficiencias del fósforo parece un problema común de nutrición en los suelos, pero en el caso del nitrógeno si hay que tener cuidado. “Siento que hay un exceso de aplicación de fertilizantes de nitrógeno, lo que causa otros problemas diferentes como el incremento en los costos de la agricultura”, añadió. (Lea: La economía del nitrógeno y otros minerales)
 
La carencia del zinc
 
Al haber insuficiencia en el suelo, hay insuficiencia en los humanos, entonces los alimentos que se producen deben ser enriquecidos con zinc. “Esto podría hacerse a través de la biofortificacion genética, la agronómica o la agrícola”, recomendó.
 
“Una solución a corto plazo es la biofortificación agronómica que significa la aplicación de fertilizantes a base de zinc para mejorar alimentos como el arroz, el maíz, el trigo, la papa, lo que se come comúnmente”, agregó el científico originario de Turquía.
 
Según Cakmak actualmente cerca de 2.000 millones de personas están afectadas por carencia de zinc, hierro y yodo y la principal razón es un poco la ingesta dietética.
 
“Esta deficiencia es lo que llamamos ‘hambre oculta’ que es cuando tenemos suficiente comida para llenar el estómago, pero estos alimentos están bajos en nutrientes. El cuerpo tiene suficientes carbohidratos pero no hay proteínas, no hay zinc y la deficiencia de zinc es un riesgo para la población colombiana”, reveló.
 
El suelo siempre está  bajo presión de que haya alta producción, pero se debe garantizar la producción en los próximos 20 o 25 años para satisfacer asimismo la seguridad alimentaria.