'Triángulo del mal' espera una bonanza de cacao tras años de coca

Por: 
AFP y CONtexto ganadero
13 de Marzo 2017
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cacao por coca en Colombia
El agricultor Uriel Casallas, junto a los restos de un destruido laboratorio de procesamiento de pasta base de cocaína en su campo de cacao cercano a la localidad colombiana de Güérima tomada el 17 de febrero de 2017. Foto: AFP.
Isidro Montiel espera una bonanza de cacao tras años de sembrar coca en el 'triángulo del mal', antiguo feudo del Cártel de Medellín en el este de Colombia, donde la pasta base de cocaína sigue siendo moneda y hay esperanza por la paz con las Farc.
 
Como miles soñando con la opulencia, Montiel llegó en 1982 a la región de Güérima, Chupave y Puerto Príncipe, en el sur del departamento de Vichada, fronterizo con Venezuela y a las puertas de la Amazonía.
 
"Me dijeron que sembrar coca era muy bueno", comentó Montiel a la AFP en Guérima, donde reside junto a los menos de mil habitantes que quedan en una zona que llegó a tener una población de 12 mil, conocida como el 'triángulo del mal' por su difícil acceso. (Lea: Cacao fino de aroma fortalecerá la imagen de Colombia)
 
En este departamento, del tamaño de Guatemala pero casi despoblado, Carlos Lehder construyó pistas clandestinas para enviar cocaína a Estados Unidos y el rumor de que necesitaba mano de obra para su imperio se propagó por Colombia, principal cultivador mundial de hoja de coca, base de la cocaína, y mayor productor de esa droga, según la ONU.
 
Pero el dominio de Lehder, primer capo colombiano extraditado a Estados Unidos por narcotráfico en 1987, terminó tras ser entregado por su socio Pablo Escobar. Para esa época, de Vichada "salía demasiada coca por vía aérea", explicó el coronel Jean Paul Strong, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Ares de la Fuerza Aérea Colombiana.
 
Y el sector quedó bajo control de las Farc, principal guerrilla de Colombia, que en noviembre firmó un acuerdo para terminar una conflagración interna de 52 años, agregó Strong.
 
"Paga o paga" 
 
Según las autoridades, a diferencia de los cárteles, que participan en toda la cadena del narcotráfico, la guerrilla se afincó en el primer eslabón, cobrando un "impuesto" a la producción de pasta base de cocaína, PBC, para financiarse. (Lea: El cultivo de coca, factor de deforestación en Colombia)
 
"Era una cuestión como humillante: paga o paga. Eso no es justo, uno tener que trabajar y dar el producto", afirmó Montiel, quien debía entregar a las Farc unos USD240 del coste de un kilo de PBC, evaluado en USD760.
 
Por eso, tras dedicarse al transporte fluvial, se unió en 2012 a un programa gubernamental para la sustitución de cultivos ilícitos, que actualmente reúne a 240 familias. 
 
"Los que se ganan toda la plata son los grandes narcotraficantes", explicó Jesús Sánchez, cocalero durante 16 de sus 59 años. Como él, que sembró 8.000 plantas de cacao, otros se sumaron cuando la coca se hizo menos rentable por los altos costes de los insumos para convertirla en PBC, las dificultades de transporte y los riesgos de la ilegalidad.
 
Según supo la AFP, en Güérima se pagan USD690 por un kilo de PBC, mientras que en Bogotá se puede vender a USD12 mil.
 
Los cultivadores concuerdan en que por cada una de las 4 cosechas anuales de coca ganaban entre USD69 y 210. 
 
Con el cacao, en cambio, perciben hasta USD1.700 en cada una de las 2 recolecciones anuales, pues la iniciativa gubernamental incluye subsidios y convenios para que una de las principales empresas chocolateras del país compre el grano a precio de la bolsa. (Lea: Cacao de exportación reemplaza cultivos de coca en el Bajo Cauca)
 
Una vista aérea de la localidad colombiana de Güérima tomada el 17 de febrero de 2017. Foto: AFP. 
 
"Cambalache" y "vacuna" 
 
Aunque el Estado califica de exitoso el programa, la inseguridad aún amenaza al departamento, corredor de droga hacia Venezuela con rumbo final a Brasil, según Strong. La meta oficial es que Vichada, con 683 hectáreas de coca, frente a 10 mil en 2002, esté libre de estos sembradíos en 3 años.
 
"Todavía tenemos una economía cocalera", aseguró Camilo Florido, asesor del Gobierno. Muchos recuerdan cómo las escuelas de la zona enseñaban matemáticas sumando gramos de PBC.
 
Aunque no abiertamente por la presencia del ejército, la AFP constató que persiste el "cambalache": trueque de productos por gramos de PBC, que hoy equivalen a entre 62 y 69 centavos de dólar. 
 
Un almuerzo, por ejemplo, cuesta cinco gramos o unos 3,4 dólares. (Lea: “El cacao puede llevar a Colombia a la paz”: Fedecacao)
 
Además, los pobladores denuncian el cobro de "vacunas" (impuesto ilegal) por parte de bandas criminales. Por cada tonelada de mercancía exigen USD69 y USD6,9 por cabeza de ganado, botella de licor o cilindro de gas.
 
Por eso, los otrora cocaleros ven en el cacao su seguro de vejez. "Quizás no hagamos mucha plata, pero (podemos) más o menos vivir estable, y que nadie nos moleste ni molestar a nadie", concluyó Sánchez.