Velásquez, raza pionera de la reconversión ganadera en Colombia

Por: 
Luisa Gómez Rodríguez
24 de Junio 2013
compartir
Raza Velásquez
Según Velásquez, la raza fue reconocida en Inglaterra y en Francia antes de que en Colombia. Foto: Fedegán.
La siguiente historia es contada por José Antonio Velásquez, hijo de José Velásquez, creador de la raza que lleva este apellido. Este ganado se caracteriza por la enorme resistencia que tienen a las altas temperaturas, el contagio de enfermedades parasitarias, además de ostentar una excelente producción de carne y leche. Conozca el relato acerca de una de las 10 razas criollas a través del testimonio de este ganadero, que con orgullo “cuenta el cuento” y refleja, tanto como su padre, la necesidad de ver crecer a su país.
 
En 1955 mi padre, José Velásquez, quería darle al país una raza que se adaptara con facilidad a las condiciones climáticas, ya que sabía que el 80% de las tierras que hay en la Nación son cálidas. La idea surgió gracias a su amor por Colombia y la riqueza que se encuentra en esta zona. Él se dio cuenta que el hato bovino de esa época no era muy fértil ya que de cada 100 vacas que habían, sólo 55 tenían una cría al año y él creía que Colombia debía exportar carne. Por eso vio la necesidad de criar una raza que se adaptara a las condiciones climáticas de lugares como La Dorada (Caldas), Aguachica (Cesar), entre otros. (Lea ‘Asocriollanos trabaja para fortalecer las razas criollas en Meta’)
 
“Quiero formar una raza resistente al clima”, pero además recordó las cualidades de razas existentes en el país como Brahman y Romosinuano que tienen características sobresalientes como una alta fertilidad. Lo primero que ese animal debía tener era una buena adaptación al clima, que fuese resistente a enfermedades parasitarias, que sea fértil y precoz, es decir que se desarrolle rápido, con una buena producción de carne y tenga una aceptable producción de leche y que además careciera de cuernos, es decir, topa, porque eso facilita el manejo de animal y evita que se presenten accidentes con los trabajadores.
 
Él también se da cuenta de que Colombia tiene al Romosinuano, un animal reconocido por ser manso, por su fertilidad, fácil adaptación al medio ambiente, buen productor de carne, longevo, de pelo corto, brillante y sin cuernos. Tuvo en cuenta el Brahman rojo, quería que este animal tuviera una buena calidad de carne, y finalmente el Red Poll, que tampoco tiene cuernos y ostenta una muy buena producción de leche y carne, este animal también lo buscó rojo. Quería una raza roja.
 
Una vez supo cuáles eran los animales que quería, consiguió 2 toros Brahman rojo, y usó novillas Romosinuano, los cruzó y obtuvo un 50% de cada raza;  cruza las hembras que obtiene con toretes Red Poll y así logra ejemplares con 50% Red Poll, 25% Brahman rojo y 25% Romosinuano. Consiguió además animales sin cuernos desde el nacimiento y rojos. Asimismo, las vacas, en su madurez, pesan 450 kilos y llegan a producir 1.800 litros de leche en 270 días; y los machos entre 750 y 800 kilos. Creó una raza  muy longeva, porque encontró vacas con 18 o 19 años con 15 o 16 crías, de pelo corto, brillante y liso.
 
Antes de llamarse Velásquez…
Mi padre quería que esta raza se llamara ‘Rafa Malcillas’, porque él deseaba hacerle un homenaje a Oliverio Lara Borrero, también quería que se llama raza Dorado, o Magdalena, porque se formó allí: en el valle del Magdalena. Pero entonces vino un italiano; el profesor Bonadonna, quien en ese entonces estaba impulsando el uso de inseminación artificial en América Latina, venía de la Universidad de Milán, y es cuando mi padre decide formar esta nueva raza y se comunica con él, se encontraron un fin de semana y mientras discutían qué nombre ponerle a la raza, Bonadonna le dijo: “tiene que llamarse raza tropical Velásquez”, y aunque él no quería, luego aceptó.
 
Luego comienzan los trabajos para salir a mostrar la raza, las bondades que tiene. Empezar a contar el cuento. Los ganaderos empiezan a comprarlo, a ver sus características y se dan cuenta de que es una raza adaptada a las condiciones del país, que las vacas dan cría una vez al año, levantan terneros de buena calidad y no sufren de enfermedades parasitarias. Así empezamos a participar en Asocriollo. Y entonces en el tema de la comercialización sólo dejamos una porción de machos para la reproducción y luego esos los vendemos y con las hembras es igual, una porción se la vendemos a los ganaderos. (Lea ‘Crean comité para salvar la raza Hartón del Valle en Colombia’)
 
( Según Velásquez, la raza fue reconocida en Inglaterra y en Francia antes que en Colombia. Foto: Fedegán .)
 
Los comentarios de la gente en torno a esta raza son muy positivos, todos dice estar contentos porque los toros tienen una libido alta, lo que aporta a la producción de animales, nos dicen que un toro de raza extranjera al no estar adaptado al calor sólo se dedica a 'enamorar' una vaca al día; pero estos toros Velásquez, por estar adecuados al calor pueden 'enamorar' a las vacas que estén en celo, ellos son muy generosos y por eso también son muy productivos. (Lea ‘Ganado criollo, con el sello de competitividad y calidad’)
 
Arraigando al ‘criollo’
El origen de la palabra ‘criollo’ se remonta a la época de la colonia, pero estaba ligada al desecho, era un adjetivo que no gustaba. Eso parte de la misma dominación que debimos padecer en la época colonial, tal y como pasó con la viruela y otras enfermedades; y como vivíamos en comunidad empezamos a perder nuestra identidad.
 
Entonces lo primero que le dijimos a la gente era que tenía que tener un sentimiento positivo, no sólo en torno a la ganadería, sino en todo, y como esta actividad colombiana está en crisis, se convierte en una oportunidad para nosotros. Muchas de las razas foráneas que han entrado al país son como los Mercedes Benz en Colombia, en cambio los criollos son como esos carros que duran mucho tiempo. Los ganaderos colombianos se están dando cuenta de que si usan estos animales les van a durar mucho, les hemos generado confianza a nuestros ganaderos.
 
Hace 10 años nadie quería a los criollos. ”La Secretaría de Agricultura de Antioquia quería hacer una feria, entonces me pidieron llevar un macho y una hembra de cada especie de cada raza criolla y les dije: “claro, se los llevo, pero me los compran”, pero como nadie compró esas razas, entonces los llevaron a unas fincas, empezaron a reproducirlos y lo ganaderos al ver eso dijeron: esa raza sí da.
 
Ahora ganaderos de Perú y Ecuador quieren hacer lo mismo, por eso generamos un grupo que se llama: “Ponte la camiseta por Colombia y sus razas bovinas criollas colombianas” con eso queremos despertar el sentimiento hacia lo propio, somos un continente rico. Si uno no muestra su producto, nadie se da cuenta. (Lea ‘Gremio de ‘criollistas’ evidencia avances en su reunión anual’)
 
‘Velásquez’ representa que el futuro de cualquier explotación se basa en crear compuestos, mi padre se adelantó a su época y es un gran honor poder decir que lo vi trabajar en la creación de esta raza. Hoy puedo decir que me siento orgulloso por ser el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Criadores de Razas Criollas y Colombianas (Asocriollo), porque he escuchado, y estoy convencido, que tenemos las mejores razas de América.
 
Tenemos un país espectacular, muchos recursos pero no hemos sido capaces de valorarlos, tenemos que hallarle el valor oculto a todo, no debemos tenerle miedo a lo nuestro, a lo criollo.