Socios de Bioganaderos empiezan a certificarse en orgánicos

Por: 
CONtexto Ganadero
26 de Julio 2016
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Finca sello orgánico
El predio que recibió tal distinción se dedica a la ganadería y la cría de caprinos. Foto: CONtexto ganadero.
El dueño de un predio ubicado en San Francisco, Cundinamarca, recibió hace una semana de parte de BSC ÖKO Garantie la notificación de que la finca cumplía todos los requisitos para recibir el sello. El gremio espera que este año 6 explotaciones más obtengan el mismo reconocimiento.
 
Luego de muchos años de trabajo y un arduo esfuerzo económico, llegó la primera gran satisfacción para la Asociación Colombiana de Ganaderos Ecológicos, Bioganaderos, pues uno de sus socios finalmente recibió el título que certifica su producción como orgánica. 
 
Ese sello garantiza que la explotación no solo ofrece alimentos de origen animal de alta calidad, sino que es responsable con el uso de los recursos naturales, por lo que la certificación le permite a un cliente potencial conocer todos los procesos y la forma en la que se obtienen las materias primas. (Lea: “La ganadería ecológica no vive de ilusiones”: Bioganaderos)
 
Esperanza Cruz, directora ejecutiva de Bioganaderos, confirmó que este año 7 fincas de los asociados al gremio recibirán el sello de orgánico, mientras que otras 3 más van a ser certificadas como ecológicas. Las 6 fincas que restan y se encuentran en el proceso ya entregaron toda la documentación ante la instancia certificadora, por lo que solo restan las visitas en que se verifican los procesos.
 
La explotación que ya recibió la certificación de producción orgánica está ubicada en San Francisco (Cundinamarca), lugar en el que aparte de la ganadería también tienen una cría de ovinos, por lo que el propósito, y aprovechando que ya se tiene el sello, es imprimirle a los productos un valor agregado a través de la elaboración de derivados lácteos. (Lea: 2015: un año agridulce para Bioganaderos)
 
Ese es el otro proceso que vamos acompañar y es lograr que los alimentos que se elaboren en la finca sean certificados como orgánicos, lo que generaría un mayor beneficio a nivel de mercado y costos. Ese es el reto”, reveló Cruz.
 
Jorge Afanador, propietario de la finca que recibió la certificación no ocultó su satisfacción al lograr tal distinción. Sin embargo, aseguró que solo es el primer paso que debe dar de los múltiples que se avecinan, por lo que invitó a que más productores sigan sus pasos. 
 
"Ese sello nos da la posibilidad de llegar inicialmente a unos consumidores que demadan productos de esa naturaleza en el país, pero posteriormente y con más trabajo voy a poder llegar a mercados internacionales, por lo que lo primero que debo hacer es mantener la producción", contó. 
 
Escuche las declaraciones de Afanador 
El trabajo no ha sido sencillo, pues los empresarios y miembros de la asociación interesados en certificar las fincas en producción orgánica o ecológica tardan hasta 3 años en retirar de sus explotaciones todos los rastros de químicos y tóxicos de los sistemas de producción
 
“El trámite con los productores que hacen parte de Bioganaderos es más sencillo, porque son productores que ya dejaron de aplicarle químicos a los pastos, no le suministran antibióticos tradicionales a los semovientes enfermos sino que optaron por la medicina homeopática, entre algunas otras modificaciones, por eso el proceso es largo”, amplió. (Lea: Bioganaderos presentó la escalera hacia la certificación orgánica)
 
Predios en Boyacá, Santander, Cundinamarca y Córdoba serán los próximos en ser certificados como orgánicos en el país. Las visitas se adelantarán durante los siguientes meses y en ellas se deberá evidenciar el cambio radical de las explotaciones y la erradicación de los tóxicos sobre la producción, de lo contrario deben seguir con el proceso hasta que logren borrar la huella de químicos.
 

Adicionalmente, hay 3 fincas de miembros de Bioganaderos ubicados en Cundinamarca y Santander, que vienen trabajando para obtener el sello verde (Rainforest Alliance), el cual está diseñado para promover la producción verde, con el fin de conservar la vida silvestre, proteger los suelos y las vías acuáticas.