El mayor programa ambiental de Brasil logró meta de proteger 60 millones de hectáreas

Por: 
AFP + CONtexto ganadero
07 de Diciembre 2017
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El Arpa comenzó en 2002, con financiamiento público y privado, para proteger 40 millones de hectáreas de la Amazonía brasileña, meta que se amplió a 60 millones en 2014. Foto AFP
El programa brasileño Áreas Protegidas de la Amazonía (Arpa), mayor iniciativa de conservación de bosques tropicales del mundo, alcanzó su meta de salvaguardar 60 millones de hectáreas, superficie equivalente a la de Francia, anunció el Ministerio de Medio Ambiente.
 
El ministro José Sarney Filho afirmó que la iniciativa, lanzada en 2002, permitió que en esas áreas la deforestación fuese 2,3 veces menor que en las unidades de conservación que no forman parte del programa. La meta alcanzada equivale al 15% de la Amazonía brasileña.
 
El Arpa comenzó en 2002, con financiamiento público y privado, para proteger 40 millones de hectáreas de la Amazonía brasileña, meta que se amplió a 60 millones en 2014. 
 
El Arpa capta financiamiento, entre otros, del Global Environment Facility, del gobierno alemán, de la World Wild Foundation (WWF) y del Fondo Amazonía (administrado por el banco estatal de fomento brasileño BNDES), con el propósito  de consolidar un modelo de desarrollo sostenible como alternativa a la explotación ilegal de recursos.
 
En estos momentos engloba 117 unidades de conservación, distribuidas en los nueve estados de la Amazonía brasileña. 
 
En 2012, se creó un fondo que debe captar hasta USD 215 millones para garantizar su funcionamiento.
 
Para Mauricio Voivodic, director ejecutivo de WWF-Brasil, "el Arpa acaba sirviendo de escudo contra los posibles retrocesos en la agenda ambiental", debido a que la recepción de recursos internacionales implicó suscribir compromisos en materia de conservación.
 
"El gobierno no puede correr el riesgo de perder esas inversiones", dijo Voivodic a la AFP.
 
La política ambiental e indígena del presidente conservador Michel Temer fue blanco este año de críticas nacionales e internacionales. El gobierno se vio obligado a dar marcha atrás en casos emblemáticos, como el de un proyecto que pretendía abrir a la minería privada un territorio de 46.450 km2 en plena Amazonía. 
 
Noruega -que contribuye con el Fondo Amazonía- advirtió que los índices de deforestación podrían acarrear un recorte de recursos para programas de protección ambiental.
 
"Infraestructura verde" en la Amazonía
 
"Intentos de retroceso hubo, confusión también hubo, aún hay intentos y probablemente van a continuar existiendo, pero son sólo intentos", aseguró Sarney Filho en una entrevista telefónica con la AFP.
 
Temer hizo este año grandes concesiones a grupos de presión parlamentarios para impedir que dos denuncias de corrupción en su contra lleguen a la corte suprema.
 
Pero según el ministro, la agenda ambiental del gobierno es "muy buena".
 
"Tenemos que seguir luchando, seguir resistiendo el momento difícil, el momento sensible en el que el Congreso tiene una fuerza muy grande", con bancadas que "muchas veces no comprenden totalmente la necesidad de determinadas acciones (...) para contener la deforestación", afirmó.
 
Sarney Filho afirma que las críticas recibidas son de índole política y las minimiza con números del Instituto Nacional de Estudios Espaciales, que muestran que la deforestación cayó 16% entre julio de 2016 y agosto de este año.
 
El ministro sostiene que el desafío es "valorizar la floresta en pie", con propuestas como mecanismos financieros "que compensen a la Amazonía por los servicios que presta". 
Igualmente defiende aumentar la cooperación con el sector privado en el manejo de parques nacionales. La entrada de la iniciativa privada "es un tema abierto", comentó, resaltando el ejemplo del Arpa.
 
Para Voivodic, de WWF-Brasil, que cree que el tema ambiental entrará en la agenda electoral brasileña de 2018, la ejecución del programa ha permitido desarrollar una "infraestructura verde" en la Amazonía, "y eso ya es un gran factor que actúa en la conservación, independientemente de la voluntad política".