Guatemala declara el estado de calamidad por incendios forestales

Por: 
AFP y CONtexto ganadero
20 de Abril 2017
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Unas 5.800 hectáreas de bosque se han quemado en todo en Guatemala desde octubre, cuando inició la temporada de incendios forestales.
Durante la pasada temporada de incendios forestales se quemaron más de 26 mil hectáreas de bosque. Foto: AFP.
El gobierno guatemalteco declaró el estado de calamidad pública nacional para movilizar recursos y sofocar los incendios forestales que han destruido miles de hectáreas de bosque, principalmente en el departamento norteño de Petén, informó la presidencia.
 
El estado de calamidad fue aprobado por el gabinete de gobierno y tendrá una vigencia por 30 días a partir del miércoles 19 de abril, dijo en conferencia de prensa el vocero presidencial, Heinz Hiemann.
 
De acuerdo con datos oficiales, unas 5.800 hectáreas de bosque se han quemado en todo el país desde octubre, cuando inició la temporada de incendios forestales. Del total, 1.400 hectáreas son del departamento selvático de Petén, fronterizo con México y Belice, donde el fuego afectó el sitio arqueológico Las Guacamayas, según el Consejo Nacional de Áreas Protegidas, CONAP. (Lea: Incendios forestales queman y matan bovinos)
 
Desde hace una semana, Petén se mantiene en alerta roja por los incendios forestales, siendo la principal zona afectada el Parque Nacional Laguna del Tigre. Por el momento 16 siniestros de grandes proporciones están activos en esa región.
 
3 helicópteros con equipos especiales de las fuerzas armadas de Honduras y México se han sumado al combate de los siniestros.  
 
"Todas las instituciones que conforman el Estado de Guatemala están llamadas a unir esfuerzos para superar esta emergencia", agregó Hiemann. 
 
Durante la pasada temporada de incendios forestales se quemaron 26 mil 273 hectáreas de bosque, más del doble que el periodo anterior, según cifras oficiales. (Lea: Incendios forestales tienen en alerta a la Orinoquía)
 
En su mayoría, los incendios forestales son provocados, ya que los agricultores queman el terreno para prepararlo para la siembra y el fuego se les va de control. Sin embargo, autoridades y ambientalistas también han denunciado la destrucción de bosques por la incursión del narcotráfico.