Con el doble propósito de ser más productivos

Por: 
Óscar Segura Reyes
11 de Junio 2013
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Ganado Guzerá para doble propósito
El ganado Guzerá es uno de los más recomendados para desarrollar el esquema doble propósito en Colombia. Foto: Asocebú Colombia
La ganadería en países de trópico bajo, donde proliferan los pequeños y medianos productores, busca constantemente alternativas para ser eficiente, reducir costos y poder subsistir. Así surge el esquema doble propósito en Colombia que con la entrada en vigencia de los TLC se enfrentará a jugadores industrializados, ¿podrá salir bien librado ante los nuevos competidores?
 
Para la Asociación de criadores de ganado en Doble Propósito, Asodoble-Colombia, la ganadería de doble propósito se concibe como un sistema de manejo en donde se debe producir simultáneamente y en forma rentable carne y leche, sobre una misma explotación bovina. Dicho sistema de producción representa el 40% del hato total del país y entrega cerca del 60% de los machos que se ceban y la leche que se consume en Colombia. Por ello, cada aporte que impulse la productividad de este modelo tendrá un impacto sobre la actividad pecuaria nacional.
 
El Doble Propósito ha sido una alternativa de producción bien posicionada, a través de los años, en zonas cálidas y de trópico bajo como las que imperan en Colombia. Pero ante la coyuntura actual, que exige mayor competitividad y desarrollo, debido a la apertura de mercado y entrada en vigencia de nuevos acuerdos comerciales, surgen inquietudes sobre el futuro de este modelo.
 
De acuerdo con el médico veterinario Gabriel Enrique Serrano Díaz, de Asosimmental-Simbrah, en épocas de abundancia y disminución de precios, no existe un sistema con mejor flexibilidad que el Doble Propósito, ya que en periodos de abundancia evita el desperdicio de leche; mientras que puede efectuar incrementos en el volumen cárnico y lácteo para los días de escasez.
 
En nuestro medio (Colombia) predomina la orientación de Doble Propósito, en la cual se utiliza el mestizaje entre razas productoras de carne y razas productoras de leche, buscando que la vaca sea proveedora de ambos recursos: de leche a través del ordeño y de carne al concebir un ternero con cualidades cárnicas.  “Una de las dificultades más reconocidas que padece este modelo es el manejo racial de los hatos, la dicotomía surge de utilizar toros de tipo europeo, que mejoran la producción láctea pero disminuyen la capacidad de adaptación, o cebuínos que causan el efecto contrario”, asegura Serrano Díaz, de Asosimmental. (Mire aquí -Galería: Normando, una raza que vale por dos-)
 
Esta situación, lejos de ser un obstáculo, puede convertirse en una oportunidad para los ganaderos del país, pues la entrada en vigencia de nuevos tratados comerciales hace que los ganaderos se vean obligados a buscar otros escenarios y a reinventar la actividad pecuaria. De acuerdo con Luis Alfonso González Saavedra, presidente la Asociación Holstein de Colombia, éste es el momento ideal para cruzar las razas lo cual ofrecerá un alto potencial para impulsar la productividad.
 
La infraestructura sobre la cual se ha desarrollado la ganadería de doble propósito en Colombia es notablemente inferior a lo que ostentan los productores en EE.UU. y la Unión Europea. (UE), por eso es fundamental mejorar la calidad de los productos. “Es momento de que se genere una reinvención del ganadero en especial porque en nuestro territorio el Doble Propósito surgió como una necesidad de supervivencia y ahora además debe ser rentable”, indica González, de Asoholstein.
 
(Foto: Asosimmental - Simbrah)
 
De igual forma, el momento actual hace que los ganaderos y en especial los criadores de razas puras, empiecen a considerar los cruzamientos como una opción de productividad invaluable. Razas como Simmental, Guzerá, Holstein, Pardo Suizo, Normando, Hartón del Valle o Gyr entre otras, transmiten información genética esencial para producir lechería y carne a gran escala.
 
En el caso del ganado Holstein, no existe una raza que transmita más cualidades lecheras en todo el mundo que esta. A su vez, el Simmental es susceptible de ser manejado bajo esquemas de doble propósito o lechería especializada, gracias al temperamento tranquilo de los animales y la capacidad de producir crías con buena habilidad cárnica. (A continuación -Arrancan proyectos ganaderos doble propósito en La Plata, Huila-)
 
Por su parte, la raza Guzerá, que hasta mediados del Siglo XX  fue utilizada con triple propósito (carne, leche y trabajo), hoy en día es empleada con la finalidad de producir leche y como excelente animal cárnico ya que ha sido criado en zonas montañosas.
 
Genética y tecnología, el impulso para la productividad
Si bien, la ganadería doble propósito ha atendido con efectividad las necesidades en seguridad alimentaria que tiene el campo, es un modelo anclado en regiones de baja capacidad productiva y escasa infraestructura. Por eso el desarrollo genético y la implementación de tecnologías innovadoras podrán fortalecer este tipo de producción. “Debemos apoyar las prácticas de alta genética y apostarle a la innovación, para que los productos provenientes del Doble Propósito tengan mayor penetración en la industria”, dice Luz Mercedes Botero del Comité Técnico de la Asociación de Criadores de Ganado en Doble Propósito, Asodoble Colombia.
 
Asimismo, para la ganadería del país es imperioso trabajar por la calidad de derivados lácteos y cárnicos, para ser más competitivos. “Cuando hablamos de sistemas de producción, estamos tratando un tema muy amplio del cual debemos partir promoviendo la asociatividad, para lograr una mejor inserción en las cadenas productivas”, expone Luz Botero, de Asodoble. (Acá también -Genética bovina: clave para mejorar la producción doble propósito-)
 
(Foto: Asoholstein Colombia)
 
Por otra parte, Carlos Arciniegas, médico veterinario zootecnista, asegura en un artículo de Carta Fedegán que la condición racial de la vaca doble propósito en regiones como el Caribe colombiano es indeterminada por la falta de planes de mejoramiento genético en las empresas ganaderas. A lo que se suma el hecho de que la gran mayoría de reproductores (toros) utilizados en las fincas, son animales de iguales características. Esto conlleva a que la producción esté enmarcada en un juego de azar para el ganadero.
 
Ante esto, Arciniegas sugiere en el artículo de Carta Fedegán, que las razas de toros como opción adecuada para el doble propósito son Brahman, Brangus, Braford, Simbra, Senepol y Romosinuano. Además el toro debe ser de raza cárnica que garantice buen desempeño para engorde, y transmita genes para la calidad de la carne. Igualmente, la vaca deberá ser un compuesto racial donde se unan bondades de adaptación (Bos Indicus) y cualidades de productividad (Bos Taurus).
 
Se destaca también que más allá de dichas consideraciones técnicas, las asociaciones de criadores de razas también están trabajando para fortalecer los núcleos ganaderos y expertos como González, de Asoholstein, o Luz Botero de Asodoble Colombia, coinciden al afirmar que la ganadería doble propósito tiene futuro, que vienen años de mucho trabajo y estas entidades vienen presentando propuestas de mejora relacionadas con reducción de costos, producción autosostenible de comida de calidad (heno y pasturas) y el desarrollo de una genética de élite en el país.
 
Lo que se genera al final de cualquier sistema de producción ganadera es una interacción (animal-alimentación-sanidad-manejo-clima-administración) que puede resultar exitosa y no exitosa. Los bovinos no producen leche ó carne, solo transforman los recursos que los humanos les proveemos; pero nada podrá reemplazar la sensatez y la planeación en cada proceso.