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Piense en ellas: ¿A dónde van las vacas secas del hato?

Por Mariana Navarro Sanint - 13 de Marzo 2018

Las rotaciones en las producciones ganaderas suelen variar entre los mejores pastos y los de menor calidad. Por lo general hay cría, levante, secas, y producción. A mi me gustaría poder tenerlas todas debajo de la cama y en continua observación; lo primero imposible, lo segundo con algunas variaciones es posible.

Las crías de la lechería, en el caso de vientres de reemplazo, están cerca a la sala de ordeño o a la casa del encargado. Las vacas en producción están en la rotación más cercana a la sala de ordeño para que caminen lo menos posible, los potreros se abonan minuciosamente, los pastos son los mejores, y se observan mínimo 2 veces al día. El enfoque principal está en las vacas en producción y es entendible, el flujo de caja de la empresa depende de la cantidad de leche que saquemos al mercado, es decir la que produzcan nuestras vacas.   Todos tenemos claro que para producir leche las vacas tienen que parir, por lo tanto la reproducción es un factor de sumo cuidado en las producciones lecheras. La buena capacidad reproductiva de nuestras hembras de reemplazo empieza desde que se están formando en el vientre de la madre. Entre el tercer y el sexto mes de gestación del feto se producen las estructuras que se albergan en los ovarios, y entre el séptimo y noveno mes de gestación comienzan los primeros pasos para el desarrollo de los folículos.   Cuando las vacas salen a la rotación de las vacas secas se encuentran en alguno de estos momentos de la gestación, preferiblemente en el último tercio. ¿Usted cree que está bien que esa vaca se vaya a un lugar donde la alimentación es regular y de esta forma se sacrifique la futura reproducción de sus reemplazos?   Así mismo, gran parte de la producción de leche, y sobre todo de la duración del pico de lactancia depende, además de la genética, de la condición corporal de la vaca en el momento del parto, ¿cómo quiere usted que llegue la vaca? Por mi parte quiero que el feto tenga todo lo necesario para nacer con una buena aptitud reproductiva, y necesito que la vaca llegue al momento del parto con una condición corporal que no la arriesgue a desencadenar desordenes metabólicos por exceso de grasa, ni por baja condición corporal.   Parece un ideal, y algunos pensarán que un imposible. Los potreros malos, no deben existir en una producción porque tienen consecuencias costosas. Si los tiene, inviértales como mínimo en una rotación adecuada que genere un buen forraje.   No olvide que además es ideal tener una suplementación según los suelos y el bromatológico de los pastos, y sobre todo recuerde que con sed nadie come.   Deséele y procúrele buen provecho y buen apetito a todas sus crías, terneras, novillas, vacas en producción y vacas secas.   Mariana Navarro Sanint. Médico Veterinario Zootecnista. Universidad Tecnológica de Pereira [email protected]