El panorama gris de los lecheros

Por: 
CONtexto Ganadero
24 de Abril 2017
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Las importaciones de Colombia de leche van cuesta arriba.
La industria procesadora de leche acopia menos del 50 % de la producción nacional. Foto: lavozdelaregion.co
Las reiteradas quejas de los ganaderos sobre el precio de la leche tienen un trasfondo que va más allá de los impactos ambientales.
 
Los informes que ha presentado recientemente CONtexto ganadero, relacionados con el manejo que quiere dar el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural a la relación entre productores y procesadores de leche junto con lo que persigue el gremio de los industriales, versus la avalancha de importaciones de leche en polvo y la realidad del precio del litro de leche que estos pagan a los productores -que reiteradamente ha sido registrada en este medio-, señalan que ya estamos entrando en la zona gris o en la cara esperada de los TLC.
 
Tanto procesadores como productores han estado acéfalos de política económica pública para el sector, y las consecuencias no podrán ser más desafortunadas.
 
La madeja se desenvuelve así:
 
Los industriales quieren protegerse de la competencia externa adquiriendo leche en el mercado nacional a mitad de precio so pretexto de impulsar las exportaciones. De ahí la fórmula del precio excedente que propusieran en el CNL, y que después el MADR por arte de birlibirloque se apresuró a meterla en un proyecto de Resolución que adiciona la actual sobre el precio del litro de leche pagado al productor (Resolución 17 de 2012). (Lea: Ministerio de Agricultura: de lado de la industria y no de los productores de leche)
 
El espaldarazo que el gobierno quiso darle a la industria indudablemente desvirtuó un mecanismo que podría acercar los intereses de los productores y los industriales.
 
A la par se observa que de exportaciones poco pero si mucho de importaciones, que es otro de los propósito loables del gremio industrial.
 
Según cifras de Asoleche, Colombia exportó en 2016 cerca de 800 toneladas mientras las importaciones superaron las 57 mil toneladas de leche y derivados, incluyendo láctosueros. Es una tendencia similar a la registrada en 2015 aunque en menor proporción.
 
Y en un artículo que se presenta en esta misma edición de CONtexto ganadero se advierte que “antes de terminar el cuarto mes del año, la industria ya compró las 8 mil 858 toneladas de leche en polvo provenientes de Estados Unidos que estaban disponibles para este año dentro del TCL, y que se han adquirido 3 mil 672 toneladas de las 5 mil 600 del cupo de 2017”.
 
Estas importaciones aumentan la oferta de leche y presionan el precio pagado al productor a la baja.
 
Lo anterior se refleja en el acopio, que alcanzó en 2016 la cifra de 3.218 millones de litros, registrando una disminución de 2,1 % con respecto a 2015.
 
Sin embargo, mientras que en el primer bimestre del año 2016 el acopio de leche fue de 499 millones de litros, en el mismo periodo de 2017 alcanzó los 529 millones, lo que representa un incremento de 5,9 %.
 
Este incremento en buena medida se debe a que en 2017 la temporada seca del año no fue tan crítica, se mejoró la producción, los precios fueron estables y la industria aprovecho para captar.
 
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La presión que se ha colocado a los precios pagados al ganadero por cuenta de mayor producción y fuerte subida de importaciones (11 mil toneladas en el bimestre) ha sido aprovechada por la industria para acopiar mayores volúmenes a menores precios tal como lo manifiestan los ganaderos que se quejan que la industria ni siquiera quiere reconocerles el 7 % de aumento en el precio autorizado por el gobierno a partir del 1ro de marzo.
 
Esta cifra de acopio representa menos del 50 % de la producción nacional. El resto es adquirido por los denominados cruderos que venden la leche para la producción de quesos artesanales –que posteriormente va a muchas panaderías-, o al consumo humano. Otra parte, alrededor del 6 %, se queda en las fincas. (Lea: La industria sólo compra la mitad de la producción nacional)
 
El cuadro anterior se cierra con la bandera que tiene el gremio de los industriales de abrogarse la el propósito de fortalecer la política láctea desde Asoleche autoerigiéndose como el gremio del ecosistema lácteo Colombiano, al parecer con el aval del Ministerio de Agricultura por el procedimiento de la resolución para aprobar el esquema de precio de la leche excedente.
 
¿Entramos en el sálvese quien pueda sin que el Ministerio se haya enterado?