Ecologistas y gobiernos se reúnen para intentar salvar especies en peligro

Por: 
AFP y CONtexto ganadero
27 de Septiembre 2016
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animales extinción
Un niño con traje de rinoceronte asiste a un evento en el inicio de la Convención sobre el comercio internacional de especies en peligro (CITES) el 24 de septiembre de 2016 en Johannesburgo. Foto: AFP.
Miles de ecologistas y responsables gubernamentales inauguraron este sábado en Johannesburgo, la capital sudafricana, una conferencia internacional para proteger a las especies más amenazadas y combatir flagelos como el tráfico de marfil, animales y plantas exóticos.
 
El comercio ilegal es el mayor desafío de la Convención sobre el comercio internacional de especies en peligro, CITES, el objeto de esta reunión de 12 días de duración.
 
"Empezamos la reunión más larga en los 43 años de historia de la CITES", explicó el secretario general de la convención, John Scanlon. (Lea: El orangután de Borneo está al borde de la extinción)
 
"Vamos a revisar el control del comercio de unas 500 especies de animales salvajes y plantas. Son prioritarios el elefante africano, el rinoceronte, el pangolín, el tiburón sedoso...", enumeró.
 
Este comercio ilegal de especies representa un negocio de unos USD20 mil millones anuales, según CITES.
 
La reunión examinará si hay que endurecer, suavizar o simplemente no aplicar controles en el tráfico de algunas especies, incluidos ciertos tipos de maderas exóticas.
 
Scanlon alabó el alto nivel de apoyo político mostrado en todo el mundo para luchar contra un comercio que por su importancia es comparable al de las armas o las drogas.
 
"No estamos haciendo lo suficiente", advirtió el jefe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP), Erik Solheim."Los niveles de explotación de algunas especies son altos y su tráfico puede diezmar sus poblaciones, e incluso llevar a la extinción de algunas" de ellas, explicó el presidente sudafricano Jacob Zuma al abrir la conferencia. (Lea: Cazadores furtivos, una maldición para el gran rinoceronte indio)
 
Un total de 183 países o entidades han suscrito el acuerdo CITES.
 
Animales en peligro de extinción bajo protección. Foto: AFP.
 
El marfil, el oro de los furtivos
 
Una coalición de 29 países africanos pide la interrupción total del comercio del marfil para acabar con la caza ilegal de elefantes, pero otros delegados consideran que eso sólo hará aumentar los precios.
 
El acuerdo CITES prohíbe el comercio del marfil de elefante, pero Namibia y Zimbabue han hecho una propuesta para que se autorice la venta de los decomisos actuales, para ayudar a las comunidades que coexisten con estos animales. Un reciente estudio reveló que la población del elefante de la sabana se ha desplomado un 30 % en 7 años.
 
Los países firmantes de la CITES también prohibieron el comercio de cuernos de rinoceronte hace 40 años, pero la caza furtiva vuelve a experimentar un alza en Sudáfrica.
 
Unos 5.000 rinocerontes blancos, lo que representa el 25 % de la población total, han sido sacrificados en los últimos ocho años, en su gran mayoría en Sudáfrica, que alberga el 80 % de la población total de esta especie. (Lea: Emigración, última opción para la supervivencia de rinocerontes)
 
Pero China está actuando para zanjar la demanda doméstica de marfil.Sus cuernos, compuestos de queratina como las uñas humanas, son muy apreciados y buscados en Asia, en donde la medicina tradicional les atribuye virtudes terapéuticas y afrodisíacas. En el mercado negro, el kilo cotiza más caro que el oro, hasta USD60 mil.
 
"China ha dado pasos significativos para combatir el comercio ilegal de animales", dijo Scanlon a los periodistas, añadiendo que el país había empezado a procesar a personas implicadas en el comercio ilegal y a reducir la demanda cerrando mercados minoristas. (Lea: El gorila más grande del mundo a "un paso" de la extinción)
 
Se esperan intensos debates sobre la protección del palo de rosa, los tiburones o los pangolines, mamíferos nocturnos con el cuerpo recubierto de escamas.
El tráfico de todas especies "se está produciendo a escala industrial, alentado por grupos criminales internacionales", advirtió Scanlon.