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Foto: Grupo Presente ‏@DiarioPresente

economia

Detrás de cada caso de abigeato hay culpa de todos los sectores

por: - 31 de Diciembre 1969

El robo de ganado es un delito cuya responsabilidad recae sobre todos los actores de la cadena productiva, desde el ganadero que no denuncia hasta las autoridades que se quedan pasivas frente al reclamo de los que se atreven a hacerlo.

El robo de ganado es un delito cuya responsabilidad recae sobre todos los actores de la cadena productiva, desde el ganadero que no denuncia hasta las autoridades que se quedan pasivas frente al reclamo de los que se atreven a hacerlo.   Cuando se habla de abigeato nadie parece admitir responsabilidad alguna, todos coinciden en reclamar falta de atención frente al problema. La búsqueda de un primer responsable una vez se cometió el robo puede tornarse en un círculo vicioso de quién puede haber contribuido, con su omisión o descuido, a facilitar el hurto de animales.   Sin embargo, es claro que la primera víctima del abigeato es el mismo propietario, el que con su esfuerzo y dedicación adquirió el animal y lo alimentó para su provecho. (Lea: Apatía social frente al sacrificio ilegal avala el delito y agrava el problema)   Cuando un ganadero pierde una res, también pierde meses de trabajo, tiempo que le cuesta mucho recuperar, sobre todo a los pequeños productores. Asimismo, muchos de ellos facilitan la tarea de los delincuentes al no contar con cercas adecuadas ni hacer el inventario diario de sus animales. Son variados los casos de personas que solo se dan cuenta del robo hasta muchas horas después de que ocurrió, cuando la pista de los criminales ya se ha perdido.   También existe el miedo a denunciar. Hace algunos días, entre los municipios de Fonseca y Distracción, en La Guajira, el Ejército encontró 4 animales vivos y 2 muertos que habían sido hurtados a un ganadero de la zona. A pesar de contar con los hierros, las autoridades no han podido determinar a quién pertenece el ganado.   El problema, según un médico veterinario que se abstuvo de revelar su nombre, es que las personas no se atreven a denunciar por temor a las represalias o porque creen que no vale la pena. (Lea: Piden que continúe comité de seguimiento a casos de abigeato)   “El ganadero no está dispuesto a informar, por el peligro que eso le puede llevar. (…) Eso se da en toda Colombia, y más por aquí, pues no es que sea muy operante la justicia. La impunidad es bastante elevada”, aseguró.   A la seccional del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, se le entregaron las fotos de las marcas en los bovinos pero hasta el momento no han encontrado el hierro en la base de datos. Tanto el ICA como otras entidades del Estado (el Invima y las Secretarías de Salud) han sido señaladas por los ganaderos de facilitar la labor a los delincuentes por su falta de operatividad.   Mientras que en otras ocasiones, cuando el ganadero se atreve a hacer la denuncia, son los miembros de la Fuerza Pública, Policía y Ejército, quienes no se esmeran por seguir las pistas del delito.   Por ejemplo, Juan Carlos Gustillo, ganadero en Magangué, contó que a principios de febrero se robaron 12 novillas, 2 de las cuales eran de su propiedad, caso con el que no sucedió nada. (Lea: ICA no ha publicado normas claras para el transporte de animales)   “(El abigeato) ha seguido en mínima escala en la misma situación. Nadie dice nada, nunca aparece nada, todo quedó en el olvido. Hubo indicios de quiénes me robaron y cómo lo hicieron, pero no se recuperó ni pasó nada”, declaró.   De otro lado, cuando la Policía ha hecho su labor y se capturan a los culpables, son los fiscales y los jueces los que empañan la tarea de la Fuerza Pública. En muchos casos, los oficiales logran recuperar el ganado y capturar a los sospechosos, que son dejados en libertad al poco tiempo.   En noviembre del año pasado, CONtexto ganadero reportó cómo la Policía Departamental del Cesar capturó a varios miembros de la banda ‘Los Tigres’, que operaban en La Jagua de Ibirico, Becerril, Codazzi, Curumaní y Casacará. Luego de 8 meses de investigación, los oficiales lograron la captura de 8 sospechosos.   No obstante, los trámites y recursos interpuestos por la Fiscalía y los jueces impidieron que los implicados fueron llevados a los tribunales para dar inicio al proceso, por lo que fueron dejados en libertad.   Hernán Araujo, presidente del Fondo Ganadero del Cesar, manifestó que casos como este se están presentando con mucha frecuencia, lo cual genera una gran preocupación al momento de combatir el abigeato. (Lea: ¿Hasta cuando el abigeato sin control en Arauca?)   “La Policía hace un gran esfuerzo para combatir este tipo de crímenes y es lamentable que los entes encargados se demoren en la toma de decisiones, o que por cuenta de los procesos no se cumpla con el objetivo de las denuncias, que en este caso eran, detener a los miembros de esta banda”, manifestó.   Queda claro que la lucha contra el abigeato no se da en un solo frente sino en todos. Ganaderos, entidades de salud, Fuerza Pública y rama judicial deben trabajar en conjunto si se quiere erradicar este delito que tanto afecta al sector productivo colombiano.