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Foto: Fedegán FNG

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Fedegán solicita al presidente Petro audiencia y a MinDefensa rectificar

por: CONtexto ganadero- 31 de Diciembre 1969


No puedo entender que los “particulares ganaderos” no puedan organizarse para construir pacíficamente un tejido de protección solidaria frente a la delincuencia, pero los demás particulares sí puedan hacerlo.

No puedo entender que los ganaderos deban permanecer inermes frente a la violencia, porque su colaboración con las autoridades, que en otros sectores es “ciudadana”, en nuestro sector es calificada como “una forma de autodefensa”.

Bajo este planteamiento, el presidente ejecutivo de FEDEGÁN, José Félix Lafaurie Rivera, en tono mesurado pero enérgico, le pide al gobierno de Gustavo Petro, equidad y sindéresis frente a la iniciativa del gremio ganadero de conformar Frentes Solidarios de Seguridad y Paz.

¿Por qué lo permitido a los ciudadanos “urbanos” le es vedado a los ciudadanos “rurales”? ¿Por qué lo permitido a otros colectivos de la economía nacional le es vedado a la ganadería y a otros sectores de la vida rural?, cuestiona el presidente de los ganaderos.

Le manifiesta al presidente Gustavo Petro, en una extensa comunicación, que “la verdad, no esperábamos comprensión de quienes siempre nos estigmatizan, pero sí la esperamos de su Gobierno, al referirse a las declaraciones del ministro de Defensa, quien borró la intención expresada por el director de la Policía Nacional, general William Salamanca, “de ayudar y contribuir con la seguridad”. Ministro que, por demás, está obligado constitucionalmente a brindar protección a la vida y los bienes de todo ciudadano; y ninguna receptividad en los sectores dedicados a la estigmatización de la ganadería.


La escalada de inseguridad y violencia


Lafaurie retoma el diagnóstico del propio ministro de Defensa, quien señaló que hoy asistimos a una escalada de inseguridad y violencia que desborda la capacidad de la Fuerza Pública por la acción de grupos armados ilegales ejerciendo control territorial y hostigando a la población civil.

Ejemplos de esa compleja realidad de cooptación de la sociedad civil y de las autoridades por parte de actores violentos son los recientes hechos en Tuluá, Valle, y en Segovia, Antioquia. Advierte que esos actores violentos hoy están hermanados por el narcotráfico, que disponen de 300.000 hectáreas sembradas de coca, y que se han diversificado hacia la minería ilegal, la extorsión, el microtráfico en los centros urbanos grandes y pequeños, y toda suerte de delitos.


La razón de ser de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz


El presidente de Fedegán tiene muy claro que los ganaderos no quieren que la historia se repita, pese al riesgo latente del regreso del miedo a perder el sustento, la libertad y la vida, y que por esa vía resucite la idea de “comprar seguridad” y entrar en un diabólico círculo vicioso de extorsión y mayor inseguridad, pero ahora en manos de delincuentes que la ofrecen en todo el territorio nacional.

“Esa es la razón de ser de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz; y era nuestro propósito que el país entendiera la necesidad de unión solidaria de los ganaderos, no para enfrentar armados a los bandidos sino para tomar medidas de prevención contra la delincuencia y, sobre todo, para colaborar de una forma articulada con la Fuerza Pública y con las demás autoridades en los territorios: alcaldes, personeros, jueces y fiscales, algo que entendemos como un derecho y como un deber ciudadano.

Explicó que inicialmente, ante la proliferación de las invasiones de tierras, Fedegán promovió la iniciativa de las Brigadas Solidarias Ganaderas, “un primer intento de unirnos alrededor de nuestra institucionalidad gremial regional, pacíficamente y con total apego a la ley, para apoyar a los ganaderos afectados y para colaborar con las autoridades. No hay solo caso de desbordamiento”.


Un instrumento que de vieja data


Argumentó que la Policía Nacional implementó, hace ya varios años, la “política pública” de los Frentes de Seguridad Ciudadana, de los cuales existen más de 33.000 en las ciudades y, como parte de esa misma política, algunas actividades de la economía —urbanas, por supuesto— se han organizado también en más de 4.000 Frentes de Seguridad Empresarial.

Si el ministro manifiesta no estar de acuerdo con “la organización de grupos ciudadanos para enfrentar directamente expresiones delictivas”, es porque no ha leído mis exhaustivas explicaciones sobre la naturaleza pacífica y colaboracionista de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz. Considero que el ministro debería rectificar sus apreciaciones, no solo porque no se ajustan a la realidad, sino porque van en contravía de una política pública de la Policía Nacional de vieja data.


El Gran Acuerdo Nacional


Lafaurie reitera que sigue creyendo que la colaboración constructiva y pacífica entre la Fuerza Pública, la institucionalidad relacionada con el desarrollo y la vida rural (alcaldes, personeros, jueces, fiscales y todos los estamentos de la sociedad), es el camino hacia la paz y una suerte de prototipo del Gran Acuerdo Nacional que ese mismo país sigue esperando.

Afirma que “no en vano logramos puntos de encuentro alrededor de nuestra convicción de que “la paz pasa por la recuperación del campo”, que nos llevaron a firmar el Acuerdo para la compra de tierras para la Reforma Rural Integral; no en vano el Congreso de Ganaderos en pleno aprobó mi participación en la delegación gubernamental en las negociaciones con el ELN, a partir de la solicitud que usted públicamente me hiciera en ese, nuestro máximo evento gremial.

Finalmente le pide al presidente revisar, mancomunadamente, los propósitos comunes y tratar estos temas de interés para la ganadería colombiana y la vida rural.

Encuentre en este enlace la comunicación dirigida al presidente Gustavo Petro