El campo experimenta con volver a sus orígenes para ser más sostenible

03 de Diciembre 2018
compartir
Un proyecto piloto europeo emplazado en Catalunya estudia cómo reducir el impacto de las actividades agraria y ganadera retroalimentándolas entre ellas.
 
Antes en el campo no se desaprovechaba nada (o casi nada, al menos). Los recursos disponibles eran escasos y todo lo que se podía era reaprovechado. Viene a ser lo que ahora se conoce como economía circular.
 
Un proyecto financiado por la Unión Europea y emplazado en Catalunya busca de algún modo volver a esta manera de funcionar para reducir el impacto que la ganadería y la agricultura tienen sobre el medio ambiente y el cambio climático. Se estima que la ganadería es responsable del 14 % de emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que los concentrados son una importante fuente de contaminación del agua. 
 
Liderado por el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA), el proyecto Circular Agronomics experimentará cómo cerrar círculos en una explotación porcina. “Las deyecciones serán tratadas en una planta de biogás, que generará energía térmica y eléctrica para autoconsumo. Parte de esta energía térmica será usada para el secado solar de la fracción sólida de los purines con el objetivo de obtener fertilizantes orgánicos de alta calidad. A su vez, los fertilizantes obtenidos serán usados en los campos en los que se producirá el alimento necesario para fabricar los piensos de los que se alimentarán los cerdos de la explotación ganadera”, explica Víctor Riau, investigador principal del proyecto Circular Agronomics. “La idea es cerrar el círculo”, añade.
 
El proyecto se encuentra actualmente en fase de diseño y la actividad no arrancará hasta principios del 2019”, explica Riau. Paralelamente, se experimentará en otra explotación ganadera acerca de la alimentación de precisión en terneros con el objetivo de “optimizar la alimentación para que los animales excreten la menor cantidad de residuos”, agrega el experto. Con una duración de cuatro años, Circular Agronomics supondrá una inversión de 1,4 millones de euros en Catalunya.
 
Desde hace un tiempo, las actividades ganadera y agrícola están especialmente en el punto de mira. A medianos de noviembre Amigos de la Tierra, CAS (Colectivos de Acción Solidaria), COAG (Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas), Justicia Alimentaria y Plataforma Rural firmaron un manifiesto conjunto reivindicando la ganadería familiar frente a la proliferación de macrogranjas.
 
Según Blanca Ruibal, coordinadora de Amigos de la Tierra, “el modelo de ganadería industrial importado de Estados Unidos, que intentan imponer en nuestro medio rural, conlleva fuertes impactos ambientales, tanto a nivel local por la contaminación del agua y los suelos, como a nivel global. El principal destino del monocultivo de soja que está destruyendo ecosistemas valiosísimos como el Amazonas es la fabricación de piensos”.
 
Por parte del sector agrario y ganadero, Andoni García Arriola, miembro de la ejecutiva de COAG, destaca que “apostar por un sector ganadero con ganaderos y ganaderas profesionales, no con asalariados de macro-granjas, es la mejor garantía para una producción de carne sostenible desde el punto de vista económico, social y medioambiental”.
 
Texto original en el siguiente enlace.