Estos trucos te ayudarán a que tu carne no se seque en la parrilla

09 de Mayo 2022
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carne jugosa parrilla
Por Citli Toribio.
 
El otoño e invierno son un par de estaciones que se prestan a la convivencia familiar y como ahora hay que procurar verse al aire libre, pues nada se presta más que hacer una carnita asada. La famosa "¿Se va a hacer o no se va a hacer?" Y es que el solo hecho de imaginarnos bosque o lugar frío y una parrilla, dan lugar a que pensemos en un día de grill, carne y barbecue.
 
Todos nos hemos imaginado alguna vez en la vida en medio de un campo haciendo la parrillada de nuestros sueños, junto a nuestra familia luciendo esos talentos innatos para asar la carne y que quede en el mejor de los términos. Sin embargo, a veces la realidad no es como las revistas o series la pintan, pues sieeeempre ocurren nuevas cosas que nos entorpecen el día y nos hacen quedar como todos unos inexpertos.
 
Y es que según nosotros siempre tenemos todo bajo control, como la carne, el fuego, el carbón, las hierbas de olor y las salsas, pero cuando menos nos damos cuenta, ¡La carne queda seca o mal cocida! y entonces en lugar de querer que todos nos vean, lo que ansiamos es poder escondernos para que no salgan los comentarios, esos que amablemente te dicen que todo está mal, porque por alguna razón nos sentimos apenados y quisiéramos repetir todo de nuevo para corregir todos nuestros errores.
 
Siempre es bueno seguir consejos y algún tutorial para que, como Germán Montero en MasterChef Celebrity México si no sabes hacerlo, al final tengas todo el éxito del mundo y tu carne te quede espectacular. Aunque todas las carnes son diferentes, los principios de asado no son taaan diferentes, pues hay algunos principios que se siguen para que todo lo que le pongas a tu parrilla tenga un asado increíble, por eso hoy compartimos contigo estos trucos.
 
 

1. Calienta tu parrilla desde el principio

 
Es muy recomendable calentar la parrilla mientras las brasas aumentan su fuerza para mantener la carne en buen y delicado contacto con la temperatura para formar un ligero efecto protector de tal forma que el jugo quede en el bloque y no se pierda al exterior. 
 
 

2. Sella tu carne

 
Para evitar que la carne pierda su jugo es importante sellarla, porque la exposición que tiene a altas temperaturas secan el jugo exterior y forman una costra que protege el interior. Es importante hacerlo a la temperatura adecuada y puedes valerte de dos técnicas: El braseado, que consiste en crear un ambiente húmedo alrededor la carne que está en la parrilla bañándola  delicadamente con algún caldo o vino para que enriquezca su sabor o del desglase de jugos, que consiste en quitar la carne de la parrilla, dejarla reposar y después bañarla con algún caldo o un vaso de vino antes de llevarla al plato. 
 
 

3. Elige bien tu carne

 

Es importante que conozcas cuál es el tipo de carne que mejor se adapta a las brasas. No es lo mismo cocinar pollo, que ternera, porque cambian los tiempos y la temperatura de acuerdo con el tamaño de los cortes y el tipo de animal que vas a cocinar. La vaca, por ejemplo, se recomienda cocinar con un poco de manteca, luego salarla y echarla a la parrilla para después rociarla con vino y agua. Tarda unas dos horas. 
 
En el caso del cordero, aunque ya es grasoso y jugoso, hay que untarlo con un poco de manteca y después salar la superficie. Cuando la cocción este a medio camino damos la vuelta al animal para que se dore por ambos lados. Mientras que el cerdo, por su parte, sólo necesita ser salado y bañado con un poco de cerveza, porque es la más jugosa de todas. Se asa generalmente en unas dos horas o un poco más. 
 
Las aves, por su parte dependen de su tamaño, cuando son muy grandes, es importante envolverlas en papel aluminio y atarlas con un cordón de cocina, para que mantengan sus jugos. Conforme se van cocinando, pueden humedecerse con sus propios jugos, aunque esto es opcional, pero te puede dejar un rico asado de pollo. 
 
 
Fuente: Gastrolabweb