Ganadería regenerativa, oportunidad de rentabilidad y resiliencia

09 de Enero 2022
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La regeneración es un nuevo paradigma que permite lograr un negocio rentable mientras se acrecienta el capital social (desarrollo de personas y equipos) y el capital biológico (suelo, agua, biodiversidad) en el mismo proceso. Implica todos a la vez, no unos a expensas de otros.
 

Más allá de esta definición general, podríamos decir que es una tecnología de procesos que se encuadra en la biomímica, es decir imitar el diseño de la Naturaleza, en lugar de confrontar con ella. Son sistemas pastoriles de alta productividad con bajo a nulo nivel de insumos. Son sistemas rentables y resilientes frente a un contexto cambiante de precios y clima.
 

Desde el punto de vista del paisaje, la ganadería regenerativa promueve el diseño de paisajes donde la biodiversidad y funcionamiento ecosistémico son recuperados, revirtiendo la tendencia humana a destruir paisajes como si esto fuera una consecuencia inevitable, justificada por la necesidad de satisfacer las demandas de una población creciente (habitación, alimentos y fibras).
 

Los productos regenerativos pueden ser diferenciados en el mercado y capturar el valor agregado ambiental y social que conllevan. A modo de ejemplo, hace 10 años que Ovis 21 es proveedor de lanas regenerativas en el mundo. Los productores reciben precios diferenciales y se convierten en proveedores calificados, fuera del segmento de los commodities.

Otro atributo relevante de la ganadería regenerativa es la capacidad de producir servicios ambientales que se pueden comercializar.

La ganadería regenerativa permite aumentar la biodiversidad, la captura de agua en el suelo y secuestrar carbono atmosférico. Es una forma de “Carbon Farming”.

 

Frente a la gravedad del cambio climático y la degradación ambiental global, que amenaza con situaciones extremadamente conflictivas en el mediano plazo (menos de 20 años), la ganadería regenerativa permite posicionar a la actividad del lado de las soluciones, en lugar de ser parte del problema.

 

¿Qué principios la sustentan?

 

Una nueva mirada

La regeneración comienza en la manera de tomar decisiones. No es posible generar algo nuevo utilizando las mismas decisiones que nos llevaron a donde estamos. Se requiere pasar de una manera lineal de tomar decisiones a una que sea holística. Esto implica reconocer la compleja relación entre los componentes sociales, ambientales y económicos de los sistemas y tomar decisiones utilizando un contexto holístico.

 

Buscar biodiversidad y especies perennes

 

El diseño natural durante millones de años resultó en comunidades complejas, dominadas por especies perennes. Las comunidades de anuales solamente son naturales en los desiertos extremos. La ganadería regenerativa busca perennizar los sistemas y promover la biodiversidad en sentido amplio: en la biota del suelo, en la vegetación, en la microfauna, en los herbívoros domésticos, en la fauna. Especies nativas y exóticas pueden ser utilizadas, convivir y regenerar tierras. En los esquemas ganaderos, la ganadería regenerativa busca reducir o eliminar los cultivos anuales forrajeros, con excepción de los que puedan realizarse sobre el tapiz perenne (Pasture cropping) o los que sean cultivos de servicio en rotaciones agrícolas.

 

Suelos biológicamente activos: fertilidad natural

 

Los mecanismos biológicos de la fertilidad de los suelos son la nueva frontera de la ciencia agronómica. La regeneración apunta a suelos con fuerte actividad de hongos y bacterias, buscando lograr la máxima funcionalidad de las micorrizas (suelos fúngicos). En estos casos, las micorrizas y bacterias asociadas proveen los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas hospedantes, a cambio de una porción de la energía solar capturada por la planta. Para promover estos mecanismos complejos de fertilidad natural, se requiere evitar o minimizar los disturbios que afectan negativamente a la biota del suelo: labranza, herbicidas, fertilizantes solubles.

 

 

Incorporar/mantener árboles en el paisaje
 

Los árboles tienen roles ecológicos importantes como el de crear suelos fúngicos, regular las condiciones micro climáticas, bombear nutrientes desde capas profundas del suelo, generar hábitat para organismos beneficiosos, y generar oportunidades de diversificación productiva. La ganadería regenerativa promueve la mantención del estrato arbóreo bajo planes de manejo en zonas boscosas como el Chaco y la incorporación de árboles en los lugares donde sea posible.

 

Hacer funcionar a pleno la bomba de carbono

 

Los pastizales y pasturas son verdaderas “bombas de carbono”. A través de la evolución, se han adaptado a una fase de carga, que consiste en la acumulación de biomasa aérea y subterránea (cuya dimensión depende de la zona y de las especies), alternada con una fase de descarga, que supone procesar la biomasa y generar una redistribución de recursos. El rol natural de los herbívoros, desde el comienzo de la evolución, es el de descargar la bomba para poder reiniciar el ciclo. El manejo tradicional del pastoreo altera la bomba de carbono, porque provoca una disrupción de este ciclo de acumulación y pastoreo esporádico. La ganadería regenerativa implica planificar el pastoreo para restablecer este ciclo natural. Los suelos negros (molisoles) que sustentan nuestro sistema agrícola son el resultado de milenios de funcionamiento de la “bomba de carbono”.

Texto original en el siguiente enlace.

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