Mitos sobre el consumo de carne

27 de Enero 2014
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Algunos mitos y verdades hechos por el Consejo Mexicano de la Carne:
 
· No la necesitas: la carne roja no es indispensable pero es una fuente concentrada de nutrientes como proteína de alta calidad, hierro y zinc.
 
· La carne roja se pudre el los intestinos: no es cierto que la carne roja se pudre en el cuerpo. La carne roja no dura días para digerirse. Dependiendo su preparación (hervido, asado, frito) y composición (cantidad de grasa y tejido conectivo), esta puede durar entre 6 y 8 horas en digerirse.
 
· Se puede comer diario: se recomienda consumir carne roja magra 2 a 3 veces por semana en cantidades moderadas: 3 onzas o 90 gramos de carne preparada en una comida. El secreto está en la moderación. La carne roja no es mala si no abusamos de su consumo.
 
· Es un alimento tan completo que no necesitas de otros grupos: el balance del consumo de carne debe acompañarse con el balance del consumo de otros grupos de alimentos como frutas, vegetales, cereales integrales, grasas entre otras.
 
· Se debe eliminar de la dieta: prohibir la inclusión de la carne roja en las dietas por pensar que es la “menos recomendable”, es erróneo. La carne contiene proteína que se digiere en un 97% y su patrón de aminoácidos es de los más altos, provee lisina y metionina, indispensables para la producción de nuevo tejido en el organismo.
 
· Tiene mucha grasa: la producción moderna de las carnes ha logrado desarrollar animales con mejoras genéticas, que reducen la grasa en sus canales y cortes. Estas grasas pueden también ser modificadas con alimentación especial para mejorar lo saludable de su composición.
 
· Te incrementa el colesterol: el nivel del colesterol en sangre no está necesariamente vinculado al colesterol que ingerimos por los alimentos de origen animal. Influye más el contenido de grasas saturadas y grasas trans, factores hereditarios y el estilo de vida. Solo el 20% del colesterol que circula en nuestra sangre depende de la dieta, el 80% restante depende de la producción del propio hígado.
 
· Podemos comer todo tipo de carnes: al seleccionar y preparar carnes rojas debemos elegir productos magros, con bajo contenido de grasa y de preferencia que no estén procesados.