Recarbonización de los suelos del mundo, ¿Cómo hacerlo?

08 de Junio 2021
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Las prácticas de Manejo Sustentable del Suelo (MSS) pueden almacenar más carbono en el suelo de manera efectiva en el corto y mediano plazo, mejorando así la producción de alimentos y los medios de vida y contribuyendo al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030. Foto: FAO

La FAO publicó el documento ‘Recarbonización de los suelos del mundo’ que resulta muy útil para los ganaderos colombianos para ayudar al Manejo Sustentable del Suelo (MSS) mediante opciones centradas en el Carbono Orgánico del Suelo (COS)

 

Como parte de las funciones naturales y servicios ecosistémicos provistos por los suelos, un suelo saludable almacena más carbono que el almacenado en la atmósfera y la vegetación (Ciais et al., 2013) en conjunto.

 

El carbono del suelo puede permanecer secuestrado en el suelo durante miles de años (Stockmann et al., 2013; Wiesmeie, 2019). No obstante, los suelos cultivados del mundo han perdido del 25 al 75% de sus reservas originales de carbono (Lal, 2018, 2004; Lorenz and Lal, 2018) las cuales han sido emitidas a la atmósfera en forma de CO2, principalmente a causa de prácticas de manejo insostenibles que producen degradación de la tierra y la amplificación del cambio climático y sus impactos.

 

La degradación de la tierra disminuye la capacidad del suelo para mantener y almacenar carbono, contribuyendo a las amenazas globales como el cambio climático, con un costo estimado no menor a un billón de dólares (Davies, 2017).

 

La implementación de prácticas probadas de Manejo Sustentable del Suelo (MSS) centradas en el Carbono Orgánico del Suelo (COS) para mantener las reservas en los suelos ricos en carbono (i.e., turberas, suelos negros, permafrost, etc.) y para secuestrar más carbono en los suelos con dicho potencial (i.e., suelos agrícolas y degradados), se enfocaría en el desafío de compensar las emisiones de Gases de Efecto Invernadero, GEI.

 

Las prácticas de MSS centradas en el COS no solo podrían mitigar las emisiones de GEI sino que también ofrecen múltiples beneficios como mejorar la seguridad alimentaria y los ingresos de los agricultores, reducir la pobreza y la desnutrición, brindar servicios ecosistémicos esenciales (i.e., regulación climática e hídrica, mantenimiento de la biodiversidad y ciclaje de nutrientes, entre otros), contribuyendo a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) y creando resiliencia a eventos climáticos extremos.

 

 

Emisiones globales de gases de efecto Invernadero: una carrera contra el tiempo

 

Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) son la columna vertebral del Acuerdo de París cuya meta primordial es limitar el calentamiento de 1.5 a 2o C por arriba de los niveles pre-industriales.

 

Las NDC reflejan las prioridades de adaptación y mitigación al cambio climático de los países para el periodo posterior al 2020, incluyendo objetivos y acciones concretas. En el 2016 la FAO analizó las Contribuciones Previstas Determinadas a Nivel Nacional (INDCs) y encontró un potencial promisorio de mitigación de los sectores agrícolas para la adaptación y mitigación al cambio climático (FAO, 2016) considerando todos los niveles de desarrollo socioeconómico y todas las regiones (86% de los países en desarrollo, 88% de los países en transición y 98% de los países desarrollados que incluyen agricultura y/o Uso de la Tierra, Cambio en el Uso de la Tierra y Silvicultura -LULUCF- en sus aportaciones a la mitigación).

 

 

El reto en la actualidad

 

Es necesario tomar ventaja del vasto conocimiento existente sobre el COS y la capacidad inherente del suelo para secuestrar carbono y mitigar las emisiones de CO2.

 

Se estima que el potencial técnico global del secuestro de COS es de 1.45-3.44 Gt C (5.3-12.6 Gt CO2) por año (Lal, 2018). Esto representa entre el 38-91% de las emisiones fósiles de la industria energética mundial, el 67-100% de las emisiones fósiles del transporte mundial (Muntean et al., 2018) y el 9-23% de las emisiones totales globales (53 Gt CO2) de todos los sectores en 2017 (UNEP, 2018).

 

 

El manejo sustentable del suelo centrado en el carbono orgánico del suelo – una solución asequible

 

Aunque la capacidad del suelo para secuestrar el carbono es muy variable en el espacio y en el tiempo (Paustian et al., 2016; Wiesmeier et al., 2019), uno de los aspectos que todos los suelos tienen en común es la emisión del COS causada por prácticas insostenibles de manejo.

 

Evitar la pérdida de COS mediante el manejo sustentable del suelo es por tanto crucial y es con frecuencia la opción más fácil.

 

El secuestro del COS es normalmente un proceso a mediano plazo y las ganancias totales de carbono mediante prácticas de MSS solo pueden detectarse después de algunos años (de 1 a 20 años dependiendo de la fracción de la materia orgánica medida y del tipo de suelo).

 

La velocidad del secuestro del suelo depende en gran medida de las condiciones locales del clima, de la cobertura de la tierra/el uso de la tierra, el tipo de suelo y la adopción de prácticas de MSS centradas en el COS, así como su escala de implementación a través de diversos incentivos.

 

La investigación exhaustiva ha demostrado que las prácticas de MSS pueden incrementar las reservas de carbono en los suelos agrícolas e incluyen labranza mínima o nula, incorporación de rastrojos, cultivos de coberturas, diversificación de cultivos, agroecología, adición de materia orgánica y abonos, manejo de la fertilidad de la tierra, agroforestería, rotación de pastos y control de la erosión hídrica y eólica de suelo.

 

La pérdida de las reservas de carbono del suelo puede ser frenada mediante una agricultura sostenible al tiempo que se aprovecha la enorme capacidad de almacenamiento del suelo.

 

Más importante aún, las prácticas de agricultura sustentable tienen múltiples beneficios para el medio ambiente, los productores y los consumidores. Además, la inversión en el MSS (centradas en el mantenimiento de las reservas actuales de COS y su posterior secuestro) conlleva a múltiples beneficios en materia de seguridad alimenticia y nutrición, reducción de la pobreza, provisión de servicios ecosistémicos y desarrollo sustentable. También es interesante observar que esto conduce a muchos co-beneficios y sinergias y que no se han identificado efectos adversos al aumentar las reservas de carbono en el suelo.

 

En efecto, las prácticas de MSS pueden almacenar más carbono en el suelo de manera efectiva en el corto y mediano plazo, mejorando así la producción de alimentos y los medios de vida y contribuyendo al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030.

 

 

Recarbonización de los suelos del mundo (RECSOIL) – una solución asequible para de carbonizar nuestro planeta

 

Una opción de compensación prometedora en el marco del Programa de trabajo conjunto de Koronivia (KJWA) podría ser lograda mediante la implementación de dichas acciones a través de RECSOIL (Recarbonización de los Suelos del Mundo), que constituye una herramienta de implementación para escalar el MSS centrado en el COS con base en esfuerzos colaborativos en el marco de la Alianza Mundial por el Suelo (AMS)

 

Las principales prioridades de RECSOIL y los múltiples beneficios asociados son: a) impedir ulteriores pérdidas de COS de los suelos ricos en carbono (i.e., turberas, suelos negros, permafrost, etc.) y, donde existe potencial (suelos agrícolas y degradados) aumentar las reservas del COS; b) mejorar los ingresos de los agricultores al aumentar la productividad del suelo; c) contribuir a mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición, y d) mitigar el cambio climático a través de las NDC de las Partes en el marco del CMNUCC. RECSOIL también contribuirá a aumentar la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) en todos los sectores económicos.

 

 

¿Como funciona RECSOIL?

 

RECSOIL está diseñado para abordar los desafíos clave que enfrenta la humanidad hoy en día dentro de un marco habilitante integrado por una serie de instituciones y compromisos relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad. Este programa tiene como objetivo principal apoyar y mejorar las iniciativas nacionales y regionales de mitigación de GEI y secuestro de carbono.

 

La propuesta que se muestra en la Foto implica un esquema por el cual los proyectos que califiquen recibirán créditos por los GEI mitigados y el carbono secuestrado. El programa incluirá incentivos financieros para la mitigación y el secuestro de carbono que sean reales, adicionales, permanentes (en el caso de la mitigación), verificables, cuantificables y únicos, de acuerdo con los estándares de la industria y en línea con el estándar “1 crédito = 1tCO2e”.

 

Esto se logrará mediante el establecimiento de una metodología sólida que permita el intercambio de créditos de carbono. El mercado de carbono y la Cámara de Compensación habilitará y promoverá un mercado líquido y genérico para créditos basados en el suelo y otros.

 

Como resultado, se pueden lograr múltiples beneficios adicionales; pueden aumentar los rendimientos de los cultivos, mejorar su resiliencia biótica y abiótica y recuperar el carbono y los servicios ecosistémicos perdidos a través de la agricultura tradicional. Por lo tanto, el carbono secuestrado debido al manejo sostenible del suelo produce beneficios adicionales relevantes para el agricultor.

 

Artículo tomado del siguiente enlace: FAO: Recarbonización de los suelos del mundo (RECSOIL)