Yogur: ¿Cuál elijo?, ¿Cómo lo tomo?, ¿Lo estoy combinando bien?… Todo sobre uno de los alimentos medicinales

12 de Septiembre 2022
compartir

El yogur es un alimento que procede de la fermentación de la lactosa de la leche. La lactosa se transforma en ácido láctico gracias a la acción de diferentes bacterias que proliferan convirtiendo al yogur en uno de los probióticos más efectivos.

 

Estos microorganismos regeneran la flora intestinal, fortalecen el sistema inmunitario, regulan el tránsito intestinal, combaten el estreñimiento y los gases, ayudan a prevenir úlceras de estómago

 

Por todo esto, no es de extrañar que hasta mediados del siglo XX los yogures se vendieran en farmacias. Yogur, alimento medicina, sí. Pero hay que conocer bien este alimento para sacarle todo el provecho. ¡Vamos allá!

 

Tipos de yogures:

 

– Desnatado, mejor no: Yo siempre recomiendo optar por los yogures naturales y enteros. La razón es que a los yogures desnatados les quitan la grasa y ya sabemos que la grasa, en su justa medida, es muy necesaria para muchas funciones vitales, como por ejemplo, absorber la vitamina D. Sin grasa esa vitamina del yogur no se absorbe. Además, la grasa natural del yogur es saciante, aporta más energía, por no hablar de que los yogures enteros están más ricos, ¿no crees? Elige grasas saludables y si te preocupa el peso descarta otros alimentos como procesados, refrescos, bollería… Eso sí que te hace engordar.

 

– Con sabores, tampoco: Las estanterías de los yogures cada vez ocupan más espacio: los sabores de todo tipo, con trocitos de fruta… Estos tampoco son una buena opción ya que si lees bien la etiqueta verás que no tienen ni rastro de fruta, son solo saborizantes y colorantes.

 

– El griego, mi preferido: Y si es ecológico, mejor que mejor. Asegúrate de que no le hayan añadido azúcares ni edulcorantes, tampoco saborizantes. En realidad en la etiqueta solo deben aparecer dos ingredientes: leche y fermentos lácticos. En el caso del yogur griego, nata. Pero Nada Más.

 

Intolerante a la lactosa

 

Lo cierto es que al ser un fermentado, hay muchos intolerantes a la lactosa que sí pueden tomar yogur, ya que apenas contiene lactosa. Y una cosa más, si en vez de yogures de vaca, eliges los de oveja y cabra, lo notarás.

 

¿Sabes cómo tomar el yogur?

 

Es interesante mirar hacia el Ayurveda, medicina oriental, que advierte de algunos puntos que se nos suelen pasar por alto cuando tenemos problemas digestivos:

 

Si es tu caso, debes saber que el yogur por el día te aporta energía, pero por la noche puede taponar tu organismo y hacerte subir peso. Además, combinado con frutas puede ser indigesto, pero si lo diluyes en agua se vuelve más ligero y asimilable.

 

Mejor por la mañana: Nuestra capacidad de digerir alimentos no es la misma durante todo el día. A medida que cae el sol, el cuerpo pierde fuego digestivo (agni) y le cuesta más procesar y absorber los alimentos. El yogur es untouso y pesado, por lo que si tenemos pesadez digestiva sería recomendable evitarlo en la tarde-noche y apostar por él en el desayuno o la comida.

 

– Del tiempo: La temperatura del yogur también es importante, si está muy frío puede agravar sus propiedades pesadas haciéndolo menos digerible. Lo mejor es que lo saques de la nevera un poco antes y lo tomes a temperatura ambiente.

 

– Disuelto: Otra de las cualidades del yogur, su consistencia pesada, lo hace idóneo para regenerar tejidos y fortalecer el cuerpo, pero también a muchas personas les puede ocasionar incremento de peso y exceso de grasa. Una solución para que sea más ligero es disolver el yogur en un poco de agua, mezclar con un poco de comino en polvo y batir (en el Ayurveda, a esta bebida la denominan lassi).

 

De postre, no siempre: El hecho de comer el yogur de forma aislada y como postre o merienda es algo relativamente reciente. Durante la mayor parte de la historia del yogur, se ha comido acompañando a las comidas, y a temperatura ambiente. Por ejemplo, vertido por encima de un guiso de verduras o de una crema.

 

– Sin fruta: Si tenemos problemas digestivos es mejor no mezclarlos con fruta, ya que para mucha gente yogur y fruta pueden ser incompatibles.

 

Cuidado con el Azúcar

 

Los azúcares añadidos y los edulcorantes son, una vez más, uno de los grandes peligros de los productos que nos encontramos en el supermercado. Si miramos la etiqueta de los yogures, en muchas ocasiones el azúcar de un yogur puede ser el equivalente al de un refresco azucarado. La solución, siempre optar por yogures sin azúcar o hacer el yogur de forma casera.

 

Normalmente se añade el azúcar y los edulcorantes para darles textura y sabor.

 

Si el sabor del yogur sin azúcar te resulta demasiado ácido, puedes añadirle alguna crema por encima, yo suelo añadirle Crema de Cacao y Avellanas, Crema de Cacahuete, un toque de canela o Cacao Soluble. ¡Delicioso!

 

Propiedades del yogur

 

El yogur es un alimento casi, casi completo. Aporta proteínas de alto valor biológico y de alta digestibilidad, grasa saludable, hidratos de carbono, y vitaminas y minerales, especialmente calcio y fósforo.

 

- Ayuda a tener una digestión saludable.
 
- Disminuye el riesgo de diabetes tipo 2.
 
- Al tener baja cantidad de lactosa, se digiere mejor que la leche.
 
- Aporta vitaminas B, ácido láctico, calcio y vitamina D.
 
- Disminuye el riesgo de cáncer colorrectal.
 
- Ayuda a mantener la densidad ósea y a prevenir la osteoporosis.
 
- Ayuda a ganar músculo y perder peso.
 
- Refuerza el sistema inmune y ayuda a prevenir enfermedades.
 
- Reduce la presión arterial.
 
- Reduce las infecciones provocadas por levaduras, como Candida albicans.
 
Equilibra los niveles de colesterol y triglicéridos.
 
Su contenido en calcio contribuye a mantener la salud de las encías.
 
- Sacia y evita los cambios de humor.
 
 
Artículo tomado del siguiente enlace.