El B de la R sí está preocupado

Por: 
Amilkar Acosta
01 de Abril 2013
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El Director de Planeación Nacional Mauricio Santamaría, de dientes para fuera, dice que el crecimiento del PIB del 4% “es un excelente ritmo y superó incluso las expectativas del Gobierno”, pero la Junta directiva del B de la R opina otra cosa.
El Director de Planeación Nacional Mauricio Santamaría, de dientes para fuera, dice que el crecimiento del PIB del 4% “es un excelente ritmo y superó incluso las expectativas del Gobierno”, pero la Junta directiva del B de la R opina otra cosa.
 
En su comunicado, luego de la reunión de la Junta, realizada al día siguiente del anuncio del DANE tan ponderado por el Gobierno,  en la cual se decidió por unanimidad rebajar 50 puntos básicos a su tasa de intervención, le da una lectura distinta a la del Director del DNP al menguado crecimiento del 4% de la economía nacional. Para la Junta, “los nuevos datos de crecimiento económico para 2012 (4%) muestran una desaceleración desde niveles altos en 2011 (6.6%). (Columna: Un mal sabor)
 
De acuerdo con la Junta del Banco Emisor la economía viene creciendo por debajo de su potencial, además prevé que en los trimestres venideros crecerá por debajo de su capacidad productiva y la inversión muestra un descaecimiento. Es de anotar que el B de la R mantuvo con terquedad aragonesa su tasa de intervención supremamente elevada, pretextando que la economía se estaba recalentando y cuando reaccionó, hace apenas ocho meses, el daño estaba hecho.
 
Ello es tanto más cierto si se tiene en cuenta, como lo señala el profesor Cesar Ferrari que “las tasas en Colombia no solo son elevadas para las grandes empresas, sino exageradas para los consumidores, para las micro, pequeñas y medianas empresas que no acceden a los mercados internacionales”. (Columna: La revaluación persiste)
 
Y ello a pesar de que la tasa interbancaria, que es la que fija la Junta directiva del B de la R, ha bajado desde 5.25% en julio de 2012 a 3.25% en marzo de este año. Si bien esta caída en la tasa interbancaria va en la dirección correcta, desincentivando la afluencia de capitales golondrinas y el creciente endeudamiento externo, su efecto sobre la inversión y el consumo interno se ve limitado por el hecho que esas menores tasas no se trasladan al crédito de consumo con la suficiente celeridad y magnitud.
 
Es claro que los beneficios de las más bajas tasas, que buscan estimular a la economía, no le llega al consumidor final que es quien paga altas tasas por sus créditos. Las MIPYME pagan hasta 35.63% efectivo anual por un préstamo. Es más, la Superintendencia Financiera, a contrapelo de lo que hace el B de la R, acaba de subir la Tasa de usura para el próximo trimestre abril – junio del 31.13% al 31.25%.
 
Huelga decir que en manos de la Junta directiva del B de la R está no solo la política monetaria sino también la política cambiaria y hoy por hoy la mayor preocupación de productores y exportadores radica en los funestos efectos de la revaluación del peso frente al dólar. (Columna: Realidad y perspectivas)
 
Simple y llanamente sigue con su intervención en el mercado cambiario mediante compras diarias de por lo menos US $30 millones hasta el 31 de mayo, medida esta que como es bien sabido ha resultado insuficiente para detener la alocada carrera de la tasa de cambio.
 
El Gobierno se ha mostrado muy renuente a apelar a otras medidas complementarias más eficaces para tratar de meter en cintura la tasa de cambio tales como el control de las inversiones de carácter especulativa; por el contrario, las incentivó a través del artículo 125 de la reforma tributaria al bajar la tasa impositiva sobre los rendimientos de inversiones llamadas eufemísticamente de “portafolio”, como lo son los TES, bonos o acciones en bolsa, desde el 33% a sólo el 14%.
 
Tampoco han querido parar el endeudamiento externo de las empresas en 2012 (US $21.688 millones), que se ha constituido en la segunda fuente de divisas en Colombia después de la Inversión Extranjera Directa (IED), por encima del monto de las exportaciones petroleras en ese mismo año (US $21.602.4 millones) y es equivalente a más de 4 veces el saldo neto de la Balanza Cambiaria para el mismo año, que fue de US $5.341 millones. Y ello es entendible, porque como lo sostiene el profesor Cesar Ferrari “una empresa que puede financiarse con crédito externo al 3.25%, no tomaría uno preferencial en Colombia al 8.3%”.