El Campo NO para y sus vacas tampoco

Por: 
Mariana Navarro Sanint
08 de Abril 2020
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Suena bien y da ánimo que ahora todos tengamos en cuenta que el campo no para. Como muchas otras cotidianidades, las notamos durante la pandemia y son una realidad diaria.

El campo no para y eso implica mucho más que una bonita etiqueta (#elcamponopara) para esta época. Eso significa tener presente que las empresas lecheras no paran NUNCA. Si usted tiene un carro todos los días haciendo un trayecto 2 o 3 veces, le debe cuidar la parte mecánica y asegurar que los líquidos y la gasolina, así como las llantas estén en buen estado.

 

 

Sus vacas van al ordeño todos los días, lo hacen 2 o 3 veces. En el trayecto de ida al ordeño suelen ir con unos kilos adicionales en su ubre. Esos kilos que carga con toda su estructura corporal, como llevando un morral. ¿Qué tan frecuente revisa las pezuñas con las que ellas le llevan la leche a su ordeño? Ahora que están empezando las lluvias, recuerde que caminar con mucho peso en zonas fangosas consume más energía y quita comodidad, revise sus caminos y bríndeles la mayor comodidad posible.

 

 

Usted espera, como todos los empresarios, que las maquinas funcionen bien para obtener su producto. ¿Cada cuánto revisa la calidad y cantidad del agua disponible? La misma importancia de la hidratación durante el ejercicio que mencionan los médicos, es la que tiene la hidratación para sus vacas; ellas están ejercitándose para desplazarse al ordeño y además la necesitan para producir leche. Por supuesto, como lo menciono cada vez que el tema es el agua, mientras mejor calidad tenga mayor será el consumo, si el agua no es limpia perjudica la flora ruminal y la ingesta.

 

 

Para que la empresa del campo no pare, también hay mucha mano de obra comprometida que no para; y aunque quiera no puede. Los administradores y gerentes comprometidos están disponibles hasta en época de vacaciones, los imprevistos cuando se trata de animales siempre existen y a las vacas les gusta enfermarse en los momentos menos oportunos. Además, ellas no saben que existe jueves y viernes santo, mucho menos 25 de diciembre o 01 de enero, y sus crías tampoco practican ayuno esos días.

 

 

Para mis colegas del sector ganadero y aún más de la lechería: El campo no para y aunque quisiera no puede parar, por esa razón lo primero para estar en este mundo es la pasión y el amor por lo que se hace acompañado del agradecimiento a quienes nos acompañan en este no parar.

 

 

Mariana Navarro S

Medico Veterinario Zootecnista, Universidad Tecnológica de Pereira

Asesoría en manejo de ganadería

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