En su cuarto menguante

Por: 
Amilkar Acosta
18 de Febrero 2013
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La economía venía en auge aupada por el boom minero-energético de la última década, el cual a su vez respondía al crecimiento acelerado de las economías emergentes, encabezadas por el grupo de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China).
Pero, después de la Gran crisis desatada en 2008, en la cual EE.UU. y la Unión Europea (UE) llevaron la peor parte, la lenta recuperación de la economía estadounidense y la prolongada recesión en que sigue sumida la UE terminaron por resentir las economías del grupo BRIC.
 
La economía china que venía creciendo a un ritmo del 10% el año pasado solo creció el 7.5%, la de la India que venía creciendo al 9% se tuvo que conformar con el 5.2%, la de Rusia creció un modesto 3.6% y, finalmente, la de Brasil creció un anémico 1% (¡!).
 
Y, como es apenas lógico, a la menor tasa de crecimiento de tales economías le sigue una menor demanda por materias primas y recordemos que de la China y la India se decía que eran las dos “aspiradoras” de materias primas a nivel mundial. A guisa de ejemplo, por cada punto que deja de crecer la economía china le significa dejar de comprarles a los países que las producen US$10 mil millones en materias primas. Esto es una barbaridad! (Lea: Suspenden la carga de carbón en Caribe colombiano a estadounidense Drummond)
 
Y, claro, al reducirse la demanda por productos básicos, como son las materias primas, estas, además de perder mercado al reducirse los volúmenes transados, ven reducir sus precios internacionales. Es lo que ha ocurrido con el carbón, por ejemplo, cuyas exportaciones cayeron 5.25% el año anterior y, después de haber alcanzado un precio de US$110 la tonelada en enero de 2012, terminó el año por debajo de los US $60.
 
El aplazamiento por parte de El Cerrejón de su plan de expansión y la postergación de sus planes en La Guajira por parte de la brasilera CCX no son fortuitos, obedecen a las nuevas señales que está enviando el mercado. Ello explica en gran medida que la producción de carbón en 2012 no pasara de las 89.2 millones de toneladas, 7.8 millones por debajo de la meta. (Lea: El carbón será la primera fuente de energía en 10 años, por delante del petróleo)
 
Pero, volviendo al sector minero – energético, que era el que venía jalonando la economía nacional, nos tropezamos ahora con una realidad bien diferente, debido a que el boom se encuentra en su cuarto menguante.
 
Según Claudia Jiménez, “el año pasado el sector creció, pero no en los niveles de 15% de 2011. Esperamos que en 2012 el crecimiento esté entre 3% y 6%”. Las exportaciones mineras que llegaron a representar el 25% entre enero y noviembre de 2011, ahora bajó su peso específico al 23.4% de las exportaciones totales, con un registro de US$12 mil 815 millones para ese mismo período pero en 2012. Mientras las exportaciones totales crecieron 6.9% para dicho período, las exportaciones del sector minero solo crecieron un magro 2.55%, cuando antes era al revés, crecían las exportaciones mineras de forma más que proporcional con respecto a las exportaciones totales.
 
Este cuadro se puede complicar aún más con el advenimiento del shale gas y el tight oil  que están haciendo furor en EE.UU., provocando una verdadera revolución y conduciendo a un replanteamiento de su matriz energética. Las plantas que antes generaban energía con carbón, el cual se viene sustituyendo por gas. (Lea: Producción carbonífera colombiana llegó a 89,2 millones de toneladas en 2012)
 
El carbón viene siendo desplazado por el shale gas en el mercado estadounidense y al verse liberado en el mercado interno lo están exportando, generando con ello una sobreoferta del mineral en el mundo. Concomitantemente, gracias al tight oil, las reservas de crudo de la potencia del norte se han visto acrecentadas en más de 24 mil millones de barriles, muy próximas a los 30 mil millones de barriles que totalizaron sus reservas para el año 2000. (Lea: Sin reservas no se podría seguir produciendo un millón de barriles)
 
A guisa de ejemplo, el año pasado las exportaciones de carbón por parte de EE.UU. batió record al exportar 120 millones de toneladas, el doble de 2009, principalmente a los países de la UE. En Europa, al contrario de lo que sucede en EE.UU. viene sustituyendo el gas en las plantas térmicas de generación por carbón ya que este le resulta más barato que el gas. De allí su gran apetito por el carbón.        
   
Ello también va a gravitar sobre el mercado y los precios de futuro del crudo colombiano, ya que el que hasta ahora ha sido nuestro principal cliente tanto para el carbón como para el petróleo a poco andar se convertirá en nuestro competidor. Y recordemos que por cada punto que se pierde en el valor de la canasta de crudos que exporta Colombia abre un hueco del orden de los US$270 millones y no se cuenta con ninguna otra fuente de ingresos para taparlo. Es más, según el Banco Mundial, “a Colombia, una caída de 20% en los precios del crudo le significa perder 0.4% del PIB”. El país, entonces, tiene que prepararse para la destorcida de los precios de los productos básicos y para el fin del boom minero – energético.