Estresada, posiblemente. Neurótica, difícilmente

Por: 
Mariana Navarro Sanint
07 de Noviembre 2018
compartir
Por medio de la neurosis se logra liberar algo de estrés. Las vacas no tienen la capacidad de ser neuróticas y recurrir a la liberación del estrés por este medio, al menos no se ha demostrado en los estudios de etología bovina.
Un proceso de estrés continuo tiene efectos marcados en la salud y la productividad de los individuos. No es solo una moda que el culpable de la mayoría de las enfermedades de la cotidianidad actual sean consecuencia de esa corta pero pesada palabra.
 
Por la continua liberación de cortisol y su efecto catabólico, se pierde la grasa del músculo. Es un método arriesgado para perder peso, y contraproducente para la salud, pero imagínese lo que pasa en sus vacas. Ese catabolismo continuo de la grasa aumenta la producción de radicales libres y por lo tanto contamina el medio en el que viven las células causando un envejecimiento más rápido. Esa vaca o ese individuo de ceba, no solo va a perder la grasa del músculo y se va a envejecer más rápido, como consecuencia adicional está la deficiencia en el sistema inmune, repercutiendo en mayor incidencia de enfermedades, algunas tan comunes como la mastitis, metritis y las cojeras.
 
¿Cuando usted está estresado por mucho tiempo, el apetito aumenta o disminuye?, ¿cómo cree que estará esa vaca? 
 
Además, recordemos que el cortisol inhibe las acciones de la oxitocina y por ende la producción de leche se verá afectada por un factor adicional, menor relajación del esfinter de los pezones en el momento del ordeño. En una empresa lechera, las consecuencias de un individuo con estrés continuo son un riesgo para la productividad del negocio.
 
¿Cómo evitar que una vaca este continuamente estresada?
  • La disponibilidad de agua potable. Piense que usted tiene sed, y además de tener que desplazarse para buscar el agua lo debe hacer por caminos que le exigen gastar energía y cuando la encuentra el agua esta sucia.
  • Los caminos y la forma como se deplaza al lugar de ordeño, de regreso a la pastura y entre pasturas. Si yo veo a alguien que me ha gritado varias veces, me estreso desde antes de que lo haga; a ellas también les pasa lo mismo. El buen trato es fundamental, ellas se deben sentir cómodas cuando tienen a las personas cerca.
  • Los ruidos en la sala de ordeño. Si no son muy fuertes ni agudos, y siempre son los mismos ellas los van a relacionar con el proceso de ordeño y no hay problema. Si le recomiendo que procure que no se tiren puertas ni se grite en ese lugar en el que sus vacas se deberían sentir como en spa.
  • Las vacas cojas, con metritis, fiebre, etc. Menos se deben estresar, trátelas como lo que son: un paciente enfermo que no debe gastar energía en desplazamientos largos, necesita cuidados, agua y sombra. Debe haber un lugar cercano donde van esas vacas, la enfermería u hospital, eso tiene su razon de ser y una de ellas es el bienestar de sus vacas. Una vaca enferma ya tiene suficiente estrés como para aumentarlo, eso dificulta su recuperación.
Cuando vaya a su empresa lechera, observe sus vacas y piense si en esa cotidianidad que viven minuto a minuto les está dando el mayor bienestar posible. Ellas se lo retribuirán con buena leche, crías y salud.
 
Mariana Navarro Sanint.
Médico Veterinario Zootecnista
Universidad Tecnológica de Pereira