Ganaderos y campesinos: no coman cuento, coman carne, tomen leche y voten bien

Por: 
Ricardo Arenas Ovalle
24 de Febrero 2022
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Se acercan las elecciones para elegir el congreso y al presidente de la república y, una vez más, las propuestas y soluciones para el sector agropecuario y ganadero en particular, serán las que motiven mi voto y quizá, el de muchos colombianos.

Se acercan las elecciones para elegir el congreso y al presidente de la república y, una vez más, las propuestas y soluciones para el sector agropecuario y ganadero en particular, serán las que motiven mi voto y quizá, el de muchos colombianos.

 

Las de este año revisten una particularidad indiscutible. Nos estamos jugando mucho más de 4 años de poder para algún sector político, y los ganaderos nos jugamos la permanencia o la quiebra con lo que esto acarrearía para el país en temas sociales, de empleo rural y de violencia.

 

La deuda histórica que los gobiernos, central y regionales, tienen con el sector rural es fruto de una visión miope de parte de la mayoría de los políticos tradicionales. Es por esto que algunos paracaidistas sin experiencia o unos populistas eternos, logran captar la atención de muchos votantes juveniles o incautos campesinos. Lo anterior en razón a que nuestro sector no cuenta con una masa importante de “votantes” que convencer mientras siguen los políticos sin entender que es allí donde se siembra La Paz como bien superior de la patria que todos queremos.

 

La seguridad y la soberanía alimentaria del país, tema tan de moda, como una debilidad sentida desde la pandemia están, sin duda alguna, ligadas 100% a la producción agropecuaria de nuestros campos.

 

Existen muchos temas en los que este sector y estos ciudadanos han estado olvidados, como calidad de vida reflejada en educación, salud, servicios básicos o presencia institucional. La mayoría de los sectores de la producción agropecuaria adolecen de dificultades técnicas, tecnológicas y de productividad generando consecuentemente problemas de competitividad de muchos de nuestros productos del sector primario.

 

Sin detrimento de temas tan importantes como la trasferencia de tecnología, la asistencia técnica o la seguridad rural y jurídica de la producción, investigación e innovación, distritos de riego o la tenencia de tierras y el acceso al crédito; existen un par de temas quizá relegados a un segundo plano, pero que son, a mi modo de ver, fundamentales y permitirían el desarrollo de todos los anteriores de una mejor manera.

 

Estos son. la red vial de vías secundarias y terciarias o la infraestructura de transporte donde el trazado y la pavimentación (o placas huella) son urgentes y de primerísima importancia; y la generación de canales de comercialización eficientes mediante la apuesta de asociatividad e integración de los productores a las diferentes cadenas de valor.

 

Siempre oímos hablar de las vías necesarias “para que los campesinos saquen sus cosechas” y donde la red vial cobra real valor no es solamente en la posibilidad de sacar las cosechas que ya sacan los productores, sino la posibilidad que entre todo lo mencionado, de mejor manera.

 

O sea, que entre por estas vías la ciencia, la tecnología, los insumos, la Asistencia técnica, el médico, el abogado, el juez, la presencia institucional, el profesor y todo aquello que genere bienestar y calidad de vida al productor primario y su familia. Todo, hasta la paz, entra por la vía, y si la vía es mala, se demora más en entrar, es más costos o simplemente, ¡no entra!

 

Las propuestas electoreras y populistas de hoy hablan del campo y sus campesinos como motivantes de la votación en las ciudades, pero siempre sin un verdadero conocimiento de los mercados y sin propuestas robustas y realizables en el marco de una economía de mercados y capitalista que genere riqueza y progreso para todos.

 

Otros peores, basan su discurso en la generación de odios a sectores como la ganadería con estigmas falsos y discursos armados sin sustento técnico sobre el calentamiento global o el cuidado del medio ambiente y nuestras aguas, páramos y selvas. Proponen incluso algunos exguerrilleros (no entiendo cómo se vuelve un “ex” asesino), expropiar a campesinos porque sus tierras juzgadas desde su mansión en Chía, no son lo suficientemente productivas como sus teorías económicas socialistas dicen que deben ser y acabar con sectores y mercados por cuenta del estigma de la tenencia de la tierra asociada al poder y de los gases efecto invernadero que genera la ganadería gringa basada en granos, cuando la nuestra es basada en pasturas y silvopastoreo siendo en muchos casos carbono neutro o incluso positivo.

 

Por esto y muchas cosas más, ganaderos y campesinos, NO COMAN CUENTO, COMAN CARNE, TOMEN LECHE y voten bien, voten pensando en su futuro, en el de la ganadería y en el del país donde el populismo y la lucha de clases no hacen nada diferente a perpetuar la violencia.

 

Ricardo Arenas Ovalle. Médico Veterinario. Especialista en Finanzas y Negocios Internacionales. Especialista en Gerencia de empresas agropecuarias. Consultor agroindustrial. Experto en producción y calidad de leche.

#ojoconel2022