Hablando de bienestar y de encierro

Por: 
Mariana Navarro Sanint
22 de Julio 2020
compartir
Me gusta pensar que una gran parte de personas dimos las gracias por pasar la cuarentena con privilegios, entendiéndolo como el hecho de no estar encerrados peleando por un espacio restringido y procurando un plato de comida.

El bienestar, como lo he expuesto en muchas ocasiones, es similar para todas las especies. La etología de los bovinos expone la necesidad de espacio suficiente para acostarse a rumiar después de haber ingerido la ración de pasto adecuada. La rumia es fundamental para que los forrajes y los alimentos ingeridos sean convertidos en nutrientes.

 

Las causas de una continua liberación de cortisol por permanecer bajo estrés, son cada vez más expresadas por los médicos humanos, y es claro que unas de ellas son la baja asimilación de nutrientes y el anestro por estrés. En los bovinos no es diferente.

 

Algunas nuevas prácticas, a las que no soy extremadamente reacia, me han llevado a cuestionarme el bienestar del bovino en esa situación.

 

Como expliqué hace algunos meses, en mi opinión, la producción pecuaria más amigable con el bienestar animal es la producción bovina en pastoreo, porque se respeta el medio al que el individuo está acostumbrado y cuenta con espacio suficiente para expresar gran parte de su comportamiento.

 

Cuando tengo lotes de ganado en los que todos los individuos estan mezclados sin diferenciar edad, sexo y estado reproductivo; buscando una mayor producción por aumentar la capacidad de carga sabiendo que voy a sacrificar la produccion indivual me pregunto: ¿Hasta dónde la disminucción de la producción es porque lo mantengo en estrés continuo y la rumia no es como debe ser? ¿Qué consecuencias a largo plazo traerá para estos individuos?

 

Se ha demostrado que una de las consecuencias de un estrés continuo es una inmunodeficiencia. ¿Qué va a pasar con esos individuos que se desarrollan bajo estrés? No solo no podrán expresar su mayor potencial, posiblemente van a producir cada vez menos, por que en su etapa de crecimiento, de mayor importancia y de desarrollo de rumen tuvieron que estar con unos gigantes luchando por adaptarse.

 

Esperemos unos años y podremos ver datos de estudio. Por ahora propongo estar atentos al bienestar y a no dejar de lado el valor agregado de la ganadería en pastoreo y el bienestar animal.

 

De todo lo que se ve se puede tomar lo bueno y dejar pasar lo que no parece tener los resultados esperados. La idea no es copiar, es adecuar al medio y a la especie de cada uno. ¿Qué tal si se hacen grupos teniendo en cuenta la etapa de desarrollo y el estado reproductivo?

 

Cuando usted le da bienestar a sus vacas, ellas le devuelven a usted ese bienestar.

 

Mariana Navarro S

[email protected]

Médico Veterinario Zootecnista

Asistencia integral en manejo de ganadería