La cojera del sector lechero

Por: 
Andrés Jaramillo Bernal
19 de Junio 2013
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Nuevamente está ENLECHADO el mercado colombiano, ahora en buena parte por las masivas importaciones del año anterior, generadas por los bajos precios internacionales, por la revaluación del peso colombiano y por la incapacidad del estado colombiano para controlar los extra-contingentes que llegan a los puertos con dudosos certificados de origen y con baja calidad sanitaria.
Nuevamente está ENLECHADO el mercado colombiano, ahora en buena parte por las masivas importaciones  del año anterior, generadas por los bajos precios internacionales, por la revaluación del peso colombiano y por la incapacidad del estado colombiano para controlar los extra-contingentes que llegan a los puertos con dudosos certificados de origen y con baja calidad sanitaria. 
 
Todo lo anterior ha permitido tener más de 10 mil toneladas de excedentes de leche en polvo almacenada en el  mercado nacional, las cuales en conjunto con una buena producción nacional y una baja demanda del mercado por el período vacacional, configuran una perfecta época crítica para el sector lechero colombiano. 
 
Pero ya es hora de buscar soluciones definitivas, de trabajar conjuntamente el  sector privado, el sector público y el  sector empresarial para encontrar el camino adecuado.  (Informe: Pico y placa lechero, un ejemplo de que el panorama puede empeorar)
 
Los productores medianos y grandes  se deben empresarizar, los pequeños capacitar y asociar para poder fortalecer su posición, y definitivamente los que no posean tierras adecuadas y no puedan  tener un nivel tecnológico que les permita ser competitivos  indudablemente desaparecerán del mercado. Sin un mejoramiento rotundo de los parámetros productivos y sin una disminución de los costos de producción todos tenemos comprometida nuestra existencia.
 
El sector pide a gritos una Política  lechera integral  seria, planteada a largo plazo, con recursos y con diseños claros, que permita realmente el desarrollo. La política debe ser una “Verdadera política de Estado”, con objetivos claros, con los suficientes argumentos, delineamientos y presupuestos que le permitan al País potencializar sus capacidades tropicales como el cuarto país latinoamericano en inventario ganadero y el doceavo a nivel mundial.
 
La política no puede ser simplemente “mediática”, al amparo del  humor  del ministro de agricultura de turno, ni como respuesta paliativa a las protestas ganaderas, ni  como réplica a las campañas electorales releccionistas (el ofrecimiento de 10 mil millones   de esta semana como respuesta a las noticias de la enlechada es asistencialista pero  no conlleva desarrollo). (Lea: Lecheros de San Pedro de Los Milagros se declaran en crisis)
 
El Gobierno tiene la obligación de modernizar el ICA y el INVIMA,  para que presten el servicio que deben facilitar, para que puedan colaborar en el mejoramiento del status sanitario del País y para que puedan certificar igualmente la calidad organoléptica de los contingentes que entran a Colombia. 
 
El mejoramiento de las vías, el desarrollo de la infraestructura vial y eléctrica, el apoyo masivo a los programas de adecuación de tierras con el fin de mejorar la productividad deben hacer parte de los programas de esa política. Igualmente las instituciones y la Academia deben articular los programas de Ciencia y Tecnología aplicados  para  la realización de verdaderos programas de extensión agropecuaria con el fin de potencializar las habilidades de nuestros campesinos y empresarios. Los empresarios deben concienciarse de la importancia del productor en el suministro de una materia prima con volúmenes constantes y de excelente calidad.
 
El mercado nacional no se puede olvidar y  hay que trabajar por el crecimiento, ya que  con 141 litros promedio estamos muy por debajo de los consumos per cápita  de otros países latinoamericanos. Este esfuerzo debe realizarse en forma conjunta, y no puede ser solamente  disminuyendo el ingreso de los productores y colocando cuotas, pues la gran industria  ya ha financiado grandes cambios modernizándose en buena parte con cargo al eslabón primario,  el más débil de la cadena. (Informe especial: El efecto dominó que causa la crisis del sector lácteo)
 
Algunos  países suramericanos  como Uruguay, Chile y  Brasil diseñaron programas ambiciosos, se colocaron metas importantes  en carne y leche que  superaron con creces la demanda nacional  (no obstante sus vaivenes políticos) e incursionaron en forma imperiosa en el mercado internacional, consiguiendo grandes logros que han permitido el desarrollo conjunto de todos los sectores.
 
Convocamos a  realizar acciones  conjuntas de la cadena  bajo UNA POLÍTICA DE ESTADO  DE DESARROLLO DEL SECTOR  LÁCTEO, en que cada uno trabaje por su eslabón y en forma conjunta se estimule y promueva el desarrollo de la CADENA LÁCTEA, de otra forma  seremos arrasados por los grandes jugadores del mercado  y embarcados en una ruta sin regreso en la  ya no seremos  actores importantes de la economía nacional, sino tan solo ACTORES PASIVOS DE LA HISTORIA COLOMBIANA.
 
Andrés Jaramillo Bernal MVZ
 
Presidente ejecutivo Comité de Ganaderos de Caldas
Miembro de la Cámara gremial de la leche
Ganadero