La edad de la primera monta

Por: 
Martín García
05 de Febrero 2013
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En el potrero era una cosa, para Don Corro todas las vaquillas estaban listas para la monta: aparente buen desarrollo físico, razonable condición corporal, y alrededor de 20 meses de edad.
La cosa cambió  cuando las encerramos y fueron pasadas por balanza, solo el 80% tenía el peso adecuado. Faltaba la palpación rectal pre-servicio o monta, como iban a toro, no a inseminación artificial, el Dr Albarracín no fue demasiado severo: descartó solo el 5%, dos directamente al rechazo. Una por tener un canal de parto excesivamente reducido, la otra por hipoplasia genital, utero chico para no andar complicando.
 
También encontró 4 vaquillas preñadas que no deberían estarlo (de “robo” decimos acá), importante señal para advertir que el rodeo no es virgen y que no debe descartarse la posibilidad de introducción de una enfermedad venérea como la trichomoniásis.
 
Cuando trabajaba de veterinario, igual que tantos colegas - especialmente en los inicios, debo haber destinado a ceba miles de vaquillas a las  que simplemente les faltaba edad, alimentación y tiempo de maduración.
 
Hoy algunas cosas aprendimos:
 
Para que una vaquillona cicle normalmente debe alcanzar entre el 60 y 65% del peso de su madre en condición de campo.
 
Ese peso debe haberse logrado sin restricciones severas desde el destete: garantizar al menos 200 gr/día de incremento en el primer año de vida asegura un buen desarrollo futuro de la funcionalidad reproductiva de la vaquillona, que no se compensa con una alta ganancia final.
 
Por esto –y otras cosas- es importante que el frame de la vaca no sea grande, vacas de 450 kg deberían ser el máximo  en trópico.
 
Si el peso y edad están logrados, muchas vaquillas que a la palpación o ecografía tengan escaso desarrollo genital (particularmente en Brahman) se desarrollarán muy bien en los siguientes meses, y no deben ser descartadas.
 
La edad no es definitoria, pero preñar vaquillas de 12 o 15 meses en el trópico puede ser suicida: es fácil lograrlo, pero las distocias (problemas de parto) se incrementan linealmente y volver a preñarlas luego de su primer parto es muy dificultoso. Quien diga lo contrario incurre en algunas de las siguientes causas: nunca manejó un hato, alimenta a las vaquillas con concentrados, no tiene el menor control del seguimiento de las siguientes pariciones, o simplemente miente.
 
En cambio a los 20 meses – y en montas estacionales- eligiendo toros de bajo peso al nacer, es posible lograr un impacto importante sobre el hato, siempre y cuando se destete a esas vaquillas no menos de dos meses antes de la siguiente temporada de monta.
 
El balance energético que mayor eficiencia global arroja (Dr. Di Marco, INTA, Argentina), es la monta a los 20 meses, ya que si bien requiere mejorar la alimentación de la vaquilla para llegar a una pubertad temprana, y después exige alimentarla bien con su ternero, permite que la vaquilla tenga su segunda monta (la más crítica) sin cría al pie, dando más posibilidades que todos los años se preñe temprano, produciendo en consecuencia más Kg de carne en la vida útil del vientre.