La estrategia del caos

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
22 de Septiembre 2022
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¿Es el propósito del gobierno deteriorar económica y socialmente al país para “legitimar” reformas incluyendo una Constituyente?

 ¿Es el propósito del gobierno deteriorar económica y socialmente al país para “legitimar” reformas incluyendo una Constituyente?

 

Verdaderamente pensé que escribiría sobre este tema en 2024, tal vez a inicios de ese año o quizás finalizando 2023. Ni me imaginaba que en menos de dos meses de gobierno se tuviera tan elevada sensación de ausencia de autoridad, falta de ejercicio de la ley y resquebrajamiento institucional.

 

Lo primero justamente empieza por nuestro campo y la amenaza a la propiedad privada de pequeños, medianos y grandes productores, ante invasiones coordinadas sistemáticamente, en donde ya la Policía Nacional ha identificado a diferentes grupos al margen de la ley como a quienes dirigen tal plan criminal.

 

Sin embargo, la mayor preocupación se centra en que, aunque la ley ofrece herramientas para luchar y controlar este tipo de hechos, el liderazgo y acción efectiva por parte del Gobierno Nacional es nula, y ni que decir de algunos gobernadores que parecen vivir en el país de Alicia, sí, el de las maravillas, negando tal situación que ya se presenta en 18 departamentos de Colombia.

 

Con tal falta de autoridad, ¿entonces mañana empezarán a invadir condominios, conjuntos residenciales, casas, supermercados? No lo descarten. Lo más grave es que ante tal panorama, el nivel de inversión ha disminuido y seguramente las cifras de crecimiento del PIB empezarán a mostrar menos dinámica en el resto de 2022.

 

Pero el asunto no solo de queda en lo rural, pues la inseguridad en las ciudades también viene en un gran deterioro, ese sí de años atrás, aunque la propuesta que surge es la de pagar un salario alrededor de $800 mil pesos mensuales a jóvenes que salgan de la delincuencia, sin evaluar el colateral que entonces para llegar a tener un nivel de ingreso permanente resultará mejor ser delincuente.

 

¿Qué pensarán los jóvenes que han hecho un esfuerzo para salir adelante respetando la ley? ¿es mejor ser delincuente? Es la herencia que queda de un “proceso de paz”, el del expresidente Santos, en donde se premia al delincuente y se castiga al ciudadano.

 

Pero además viene el aumento del precio de la gasolina, el marchitamiento de las EPS, la orden de no combatir al delincuente en pro de la paz total, no seguir produciendo petróleo, ni carbón, ni gas, porque como se afirmó en la ONU son más peligrosos que la cocaína, mayores cargas tributarias que afectan la generación de empleo, la reforma “democratizadora” a los fondos privados poniendo en riesgo el ahorro pensional ¿hacia dónde quieren llevar al país?

 

Como lo reveló la ANDI hace unos días el nivel de nuevas inversiones está detenido desde hace un par de meses por cuenta de la mayor incertidumbre en el clima de negocios, ocasionada por dos factores de relevancia: la reforma tributaria y las nuevas políticas del ejecutivo. Si no se compone el camino con políticas claras y menor improvisación, el ambiente general económico y social se deteriorará aún más.

 

¿O será que ese es el objetivo? ¿Deteriorar, con el fin de “legitimar” más adelante las nuevas reformas propuestas, incluyendo una Constituyente? Evidentemente hoy tenemos más caos que armonía, pero el país ya se ha dado cuenta de tal estrategia.

 

@ojcubillosp