¿Lo que hemos vivido en el último mes es lo que queremos permanentemente en nuestro país?

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
10 de Junio 2021
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No tiene sentido que mientras el sector productivo hace unos inmensos esfuerzos por recuperar lo perdido en 2020, unos pocos interesen particulares se dediquen a destruir y promover la anarquía.

No tiene sentido que mientras el sector productivo hace unos inmensos esfuerzos por recuperar lo perdido en 2020, unos pocos interesen particulares se dediquen a destruir y promover la anarquía.

 

Después de las dificultades sufridas por la economía ganadera en 2020 por cuenta de la crisis sanitaria, hasta el mes de abril de 2021 el sector venía mostrando una importantísima dinámica con crecimiento de 6,6% en la faena de animales y de 1% en el acopio de leche.

 

Claro, es importante ver las cifras con lupa. En el caso del sacrificio, la caída en abril de 2020 fue superior al 18%, mientras que, en el último abril, el de 2021, el crecimiento fue de 23% colocándose a un nivel ligeramente superior al de 2019. De hecho, el comportamiento del año actual viéndolo de manera mensual ha sido mejor que la dinámica vista en 2019. Pero frente a 2018, un año más estándar, la dinámica es casi idéntica.

 

En el caso lechero las cifras mensualizadas para el primer trimestre del año son mejores que las de 2020 y las de 2019. Sin embargo, el análisis actual requiere que tenga como base el año 2018, pues el acopio en 2019 fue atípico por clima y en 2020 atípico por la crisis de la covid19.

 

En ese sentido, si se compara el acopio enero a abril de 2021 frente al de 2018 hay una disminución de 5,2%. Además, el análisis debe tener en cuenta que la población del país crece a una tasa anual cercana del 1,2%, lo que indica que el acopio en 2021 debería ser superior al menos 5% frente al 2018. En otras palabras, ya vamos 10% rezagados.

 

Claro, termina siendo el reflejo que en estos primeros cuatro meses en muchas ciudades se hayan mantenido los aislamientos: niños sin ir al colegio que demandan yogures y quesos, o restaurantes que dejan de demandar mantequillas y más quesos. En fin.

 

Efectivamente la dinámica económica de mediano plazo de las dos cadenas de valor es sensible aún, aunque la de corto plazo ya muestra significantes signos de recuperación y crecimiento.

 

Al menos hasta abril veníamos bien. Lo preocupante serán los registros de mayo teniendo en cuenta los bloqueos ilegales de las vías, el vandalismo en varias ciudades y un clima de negocios deteriorado. No tiene sentido que mientras el sector productivo hace unos inmensos esfuerzos por recuperar lo perdido en 2020, unos pocos interesen particulares se dediquen a destruir y promover la anarquía, lo que demorará aun más la recuperación de mediano plazo que venía anotando.

 

Ahora bien, no podemos desconocer que en este último par de años las exportaciones nos han dado una mano importante, bien en animales en pie como en carne y en 2021 con mejor comportamiento en leche y sus derivados.

 

Pero la actividad exportadora también se expone a un riesgo ante el ambiente de negocios actual y la misma imposibilidad física de realizarlos. Solo vale recordar como durante esta semana los cafeteros tuvieron que suspender sus envíos internacionales de carga, lo que arriesga el trabajo de muchos años por abrir y consolidar mercados y mantener un precio atractivo para el productor.

 

En el caso de carne y animales vivos tenemos la fortuna que los mercados internacionales que abastecemos se surten de zonas cercanas a puertos del Caribe y que por fortuna no han tenido gran afectación de los bloqueos y vandalismo. En el caso lechero es diferente y muy sensible. Las cifras lo dirán en unas semanas.

 

Vale la pena reflexionar si lo que hemos vivido en el último mes es lo que queremos permanentemente en nuestro país. Seguro que no. Ojo hacia donde giramos.

 

@ojcubillosp