Movilidad en el campo

Por: 
José de Silvestri
19 de Noviembre 2012
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Uno de los principales clamores de los empresarios ganaderos en la región Caribe, es el de las vías secundarias y terciarias, que se encuentran desde hace varios meses en pésimo estado.
Son cientos de kilómetros de vías se han convertido en caminos de herradura, tras la devastadora ola invernal de 2010 y subsiguientes.

Ahora que Colombia se está insertando en la globalización, las vías secundarias y terciarias deben convertirse en el eje fundamental para la competitividad del sector agropecuario, pues la salida de los productos depende en gran medida del buen estado de la infraestructura vial.

 
 

El deterioro vial es un aspecto muy influyente para el desarrollo agropecuario, porque llegar a los centros urbanos es un proceso complicado, que va en detrimento de la producción, abundante en muchas áreas, pero que se pierde o se mal vende por esta problemática.

Hoy es más fácil y económico transportar hasta los centros de consumo de la Costa Caribe, productos de origen pecuario desde el interior del país, y en algunos casos también desde el exterior a raíz de los acuerdos comerciales que el país ha firmado con otros.

Sí se hace un análisis real de la dinámica productiva de nuestros ganaderos de la región Caribe colombiana, nos podemos dar cuenta que ha pesar de estar en una zona privilegiada por su ubicación geográfica y riqueza en flora, fauna, calidad de tierra y ganados, etc., estamos en clara desventaja frente a las otras regiones del país, al igual que con las naciones con los se firmaron acuerdos comerciales.

 

 
 
Es necesario, por ejemplo, culminar la vía Fundación – Pivijay - Salamina, en el departamento del Magdalena, con lo cual se beneficiaria a una gran despensa alimenticia de la región, que se encuentra estancada en su desarrollo a causa de esta problemática, la cual incide directamente en el pequeño productor.

La vía-dique Sitio Nuevo – Plato (Magdalena), incluida como obra prioritaria en materia de vías criticas, y que favorecerá 400 mil hectáreas de cultivos y ganadería, ya ha sido asegurada por la Administración del Dr. Cotes en ese departamento.

Eso lo aplaudimos, pero se debe acelerar el proceso. En la primera etapa del mismo, solo se llegarán  ha construir cerca de 70 kilómetros de la vía. Esperamos que la ejecución sea impecable, para que prontamente veamos empezar la segunda etapa de este proyecto vital para el porvenir de la Costa en general.

El departamento del Atlántico, a pesar de tener una mejor infraestructura vial, hoy esta se encuentra en franco deterioro. Es necesario que el impulso que el gobernador José Antonio Segebre le quiere dar al sector agropecuario, se realice de manera conjunta con el mantenimiento a las vías que conectan a los municipios y corregimientos del territorio atlanticense con el Distrito de Barranquilla, principal centro de recepción urbana y sede de los puertos.

El sector agropecuario, pide a gritos hace varios años, que el Gobierno mire seriamente hacia las redes de comunicación geográficas, que son las arterias del progreso esperado por los trabajadores del agro, en especial en la región Caribe, siempre una de las más castigadas por los inviernos y una de las más olvidadas por el centralismo, en materia de inversión.