Nadie habla de la especulación

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
04 de Agosto 2022
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Los actores que se dedican a especular en las cadenas de suministro se encargan de encarecer el producto sin que haya una relación directa con la agregación de valor. Por ejemplo, entre mayo y julio el precio del novillo gordo pagado al productor bajó 8,2% pero el precio de la carne en el mismo periodo se incrementó 3,6%. ¿Quién se quedó con la diferencia?

Los actores que se dedican a especular en las cadenas de suministro se encargan de encarecer el producto sin que haya una relación directa con la agregación de valor. Por ejemplo, entre mayo y julio el precio del novillo gordo pagado al productor bajó 8,2% pero el precio de la carne en el mismo periodo se incrementó 3,6%. ¿Quién se quedó con la diferencia?

 

Desde el mes de abril diferentes materias primas, especialmente los granos, ya registran una tendencia a la baja. Por ejemplo, el precio internacional del maíz muestra disminución de 15,9% en los últimos cuatro meses y debería mantener esa tendencia, pues la oferta de granos de Ucrania empieza a tener de nuevo dinámica luego del acuerdo para desbloquear la exportación de alimentos y fertilizantes alcanzado con Rusia.

 

Sin embargo, cuando revisamos el mercado interno en materia de concentrados y balanceados encontramos que siguen al alza. En el mismo periodo de abril a julio su precio se ha incrementado 11%. Si preguntamos a los productores de balanceados por qué ocurre esto nos dirán que las materias primas que utilizan hoy fueron las que compraron hace cuatro meses a un mayor precio y por ende su producto final refleja tal costo ¿en serio?

 

Pues tal método también debería aplicarse para cuando empieza a subir el precio de los concentrados, reflejando el costo de la materia prima de tres o cuatro meses atrás cuando era barato el maíz. Son narrativas que camuflan la especulación para aprovecharse del comprador. No es diferente con el precio del novillo gordo que entre mayo y julio refleja una baja de 8,2% pero el precio de la carne en el mismo periodo se ha incrementado 3,6%, aun así, le continúan asignado la culpa al productor y hasta a la vaca.

 

Efectivamente los actores que se dedican a especular en las cadenas de suministro se encargan de encarecer el producto sin que haya una relación directa con la agregación de valor, que en definitiva es acostumbrar a los consumidores a que los productos suban y no que bajen.

 

En el caso de la carne, tal especulación solo genera daños en el consumo interno al quitarle competitividad a nuestro producto frente a sus bienes sustitutos y especialmente frente a las carnes de pollo y de cerdo de origen importado. Solo basta ver las cifras de entrada de estos dos productos en 2021, que sumaron 199 mil toneladas, equivalentes al 22% de la oferta de carne de res. En los primeros cinco meses de 2022 tal cifra alcanza 72 mil toneladas.

 

Claro, ante un mercado de ingreso mediano como el nuestro cuyo ingreso per cápita es tan solo de USD6.132 anuales, de acuerdo con los datos de Banco Mundial, cualquier falta de eficiencia en las cadenas de valor se traduce en contracción del consumo. De allí la importancia de las exportaciones, pues se coloca parte de nuestra oferta en países con mejor nivel de ingreso per cápita y por lo tanto mejor capacidad de consumo, por ejemplo, Chile USD16.503 ingreso anual por persona, Hong Kong USD49.661 o Emiratos Árabes USD36.284.

 

Sin embargo, los facilistas siempre pedirán que se restrinjan las exportaciones, de carne o de bovinos en pie, como ustedes ya lo habrán notado. A propósito, en el primer semestre de 2022 estas exportaciones alcanzaron USD278 millones. Ya dependerá del nuevo gobierno y de la nueva señora ministra la ruta que consideren tomar al respecto, lo importante es que continue beneficiando a los productores y a todo el país.

 

@ojcubillosp