¡No es copiando… es innovando!

Por: 
Mariana Navarro Sanint
28 de Agosto 2018
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El éxito de una empresa ganadera se logra con innovación. Y es innovando que se vuelve sostenible.
¿Se ha preguntado como sería su día a día sin las nuevas tecnologías? No exageremos y digamos que se hubiera quedado en el teléfono móvil, que parecía más una herramienta de defensa personal que de comunicaciones. Imagínese que para bajar la ventana del copiloto usted todavía tuviera que estirarse hasta la manigueta y darle vueltas. Casi tan increíble como que tuviera que cambiar un cheque por ventanilla para cualquier monto de plata en efectivo.
 
En el ámbito de la ganadería. ¿Ha tenido la oportunidad de comparar los fenotipos de los animales de producción de hace unas décadas con los de ahora? La selección realizada por el humano, soportada en las tecnologías de reproducción y análisis genético ha permitido tener individuos con características ideales para cada una de las diferentes producciones.
 
“Así lo hacían antes y funcionaba, ¿por que no va a funcionar ahora?”. “Si siempre se ha hecho así, ¿para que cambiar?” Si estas expresiones son comunes en su empresa ganadera, necesita hacerse unas preguntas adicionales. Cuando escucho estas expresiones me imagino que absolutamente nada ha cambiado; es decir que los parámetros productivos esperados son los mismos que antes, las extensiones de tierra son las mismas de cuando las cosas se hacían de esa forma, los gastos también son iguales, y no se esperan resultados diferentes. Ante la realidad de los cambios mundiales, ¿Se ha preguntado las consecuencias internas en su empresa ganadera?
 
Los cambios son indispensables: las nuevas tecnologías, los nuevos mercados, el crecimiento de la población y las consecuencias a las que esto conlleva hay que afrontarlas. La única forma de afrontar los cambios externos, es con cambios internos. No todas las tecnologías están al alcance de todos, pero hay tecnologías para todos y a la medida de cada uno.
 
Con pequeños cambios se empezarán a ver resultados.
  • Llevar indicadores productivos para toma de decisiones.
  • Aplicar vacunas reproductivas.
  • Hacer planes sanitarios.
  • Implementar programas de reproducción: Sincronización, IA, IATF, TE.
 
Un poco más avanzados:
  • Hay cepillos gigantes que les hacen masaje a sus vacas cuando ellas se recuestan en ellos. Le mejoran el bienestar animal y por ende el sistema inmune.
  • En las lecherías de ordeño automático, si encaja en su presupuesto, los retiradores automáticos le ahorran tiempo, mano de obra, reducen células somáticas en leche, etc.
  • Los programas sistematizados le permiten evitar que la leche de retiro vaya al tanque de enfriamiento con la leche de venta.
  • Algunos dispositivos móviles le permiten saber si sus animales están rumiando normalmente, tienen la temperatura corporal adecuada, el desplazamiento de un individuo en celo o enfermo, etc.
 
Realmente avanzados:
  • Hay producciones lecheras donde las hembras se ordeñan cuando quieren: por si solas entran al sitio de ordeño que es manejado por robots. Los animales tienen un chip de lectura que cuando es detectado por la máquina, le da la comida que corresponde y le pone la maquina de ordeño.
 
No se resista a los cambios. Del mismo modo como en nuestras vidas hemos asumido cambios casi sin notarlo, en las empresas ganaderas debemos hacerlo conscientemente por la sostenibilidad de estas, asegurando el bienestar de nuestros empleados, nuestros animales y nuestro medio ambiente.
 
Mariana Navarro Sanint. Médico Veterinario Zootecnista - Universidad Tecnológica de Pereira

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