No se detiene

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
14 de Abril 2021
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En 2018, con el inicio del actual gobierno, la meta que se propuso el sector ganadero fue la de alcanzar exportaciones por USD500 millones en el año 2022. Ya en 2020 se alcanzaron exportaciones por USD267 millones, y por fortuna esto no se detiene.

En 2018, con el inicio del actual gobierno, la meta que se propuso el sector ganadero fue la de alcanzar exportaciones por USD500 millones en el año 2022. Ya en 2020 se alcanzaron exportaciones por USD267 millones, y por fortuna esto no se detiene.

 

En el primer bimestre de 2021 las exportaciones, entre carne y animales en pie, sumaron USD60,5 millones, lo que indica en cuentas alegres que el año podría cerrar sobre los USD360 millones. Por supuesto, si le quitamos mis cuentas ligeras y hacemos un análisis más profundo, la expectativa es de sí poder lograrlo, e incluso de superar tal cifra.

 

Haciendo la lectura de los lugares donde el sector ganadero está exportando, se encuentra que en materia cárnica ya aparecen de manera relevante destinos que se habían perdido por cuenta de la aftosa de 2018, o mejor aún, nuevos destinos que han colocado la mirada en la carne colombiana. Ejemplo de las situaciones anteriores son Chile, Catar o el Congo.

 

Pero además el avance en la apertura del mercado de Indonesia es importante, que, de hacerse efectivo en próximas semanas, permitiría el acceso al cuarto país con más habitantes del mundo, es decir 273 millones de consumidores. Y no olvidemos el mercado de la China, también alcanzable en el mediano plazo.

 

El alza en el precio nominal del último año solo refleja una parte del ajuste de los años en donde se deprimió el precio del novillo pagado al ganadero. Si se revisan las tendencias de las demás potencias ganaderas se encontrará, sin excepción, que desde el segundo trimestre de 2020 todas tienden al alza en el precio doméstico de sus novillos. La mejor señal de que seguimos siendo competitivos es que nos siguen comprando. El mercado manda.

 

No podemos ser ajenos a que en la medida que exportemos más, nuestros precios tendrán más influencia internacional, y por fortuna aún hay margen importante para que el precio se ajuste hacia arriba.

 

En materia láctea, si bien las cifras no son tan altas como las de carne o animales en pie, no se puede desconocer la importante labor que algunas industrias lecheras están haciendo al promocionar, y sobre todo utilizar solo materia prima colombiana, leche de origen nacional, en la elaboración de sus productos. Ojalá las demás siguieran tal ejemplo.

 

Como diría un importante filosofo deportivo: “la mejor defensa es el ataque”. Precisamente las empresas que consideraron la práctica de utilizar solo leche colombiana son a su vez las que están exportando más.

 

Que mejor defensa ante las altas importaciones que lograr exportar. Si bien en el primer bimestre del año los envíos al exterior de leche y derivados lácteos suman USD2,8 millones, sí muestran un incremento del 90% frente al comportamiento de 2020.

 

Importante agregar a esta estrategia dos elementos: i) productos novedosos y de menor precio para estratos 1 y 2 con el fin de aumentar el consumo de leche, y ii) actualizar las normativas internas para que se permita menos cantidad de leche en polvo importada en la reconversión para diferentes productos lácteos.

 

Las cadenas de valor deben darse cuenta de las joyas que tienen entre las manos, en lugar de estar señalando o a la vaca o al ganadero que juiciosamente hacen la tarea.

 
@ojcubillosp