Nuestro país pide a gritos "ayuda"

Por: 
Liliana Quevedo Soto
31 de Enero 2019
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Ningún camino es fácil de recorrer y menos cuando se hace parte de uno de los sectores económicos más golpeados, con déficit de apoyo, y poco respaldo gubernamental como lo es “El Sector Pecuario”.
Han sido pruebas difíciles de sortear. Un par de años que han afectado de manera exponencial y a todo costo cada explotación pecuaria, generando en los ganaderos miles de reacciones y el mayor sentimiento de impotencia ante esta situación sanitaria del país, la cual en muchos casos se refleja en el cierre de fincas.
 
Es evidente que nuestro país está pidiendo a gritos “ayuda”, es claro el llamado a volcar la mirada a una renovación en liderazgos, a una profundización técnica con resultados efectivos, a un respaldo en el marco de la legalidad, a un cambio cultural concientizando sobre la importancia del manejo sanitario con todo aquel que sea propietario así sea de un solo animal, a generar barreras fronterizas de control e inspección sin ningún tipo de evasiones y de la misma manera un castigo penal para todos aquellos que con el abigeato y el contrabando de animales alteran la estabilidad de toda una nación.
 
Seguimos buscando el reconocimiento como los actores más importantes y el eslabón esencial que contribuye en la cadena alimenticia. En ese orden de ideas también vale la pena recordar que la producción lechera es quizá la que aporta el mayor porcentaje a la misma, lo anterior teniendo en cuenta la transformación de la leche en derivados como quesos, yogures, kumis, por nombrar algunos; pero esta transformación también es un proceso, en el cual intervienen diferentes escenarios que se conectan y que si bien logran cumplir con un objetivo en la mesa del consumidor final, no permite que el verdadero productor “aquella persona que trabaja por su hato, que le invierte a todos los parámetros sanitarios, nutricionales, reproductivos, genéticos y que lucha con las adversidades climatológicas, etc,.” reciba de manera económica el retorno a este esfuerzo.
 
Por ello es indispensable el cumplimiento a la regulación de los precios de compra al productor de leche, no ser permisivos con la importaciones de productos de los cuales Colombia cuenta con los recursos suficientes para autoabastecerse, motivación a la pequeña y mediana empresa que realiza transformación y que han tenido que realizar estudios de nuevos mercados con el fin de satisfacer y cumplir los requerimientos actuales. Esperamos pronto el tan anhelado respaldo del Gobierno, fortaleciendo la unión ganadera y sentido de pertenecía por el campo colombiano.
 
Como agremiación seguiremos impulsando y fortaleciendo a cada uno de nuestros productores, a nuevos ganaderos para encontrar en la raza Jersey los beneficios y bondades que la destacan para el manejo en cualquier zona del país.
 
Liliana Quevedo Soto
Zootecnista
Directora Ejecutiva AsoJersey