Perspectivas lecheras de comienzo de año

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
06 de Diciembre 2018
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El presente año terminaría con un incremento en la producción láctea de al menos el tres por ciento. El clima en 2018 registró lluvias por encima de lo normal, y como es bien conocido a más invierno, más leche. Así las cosas, la leche producida en el país sumaría poco más de 7.300 millones de litros. La pregunta que debemos hacernos es si más es mejor.
El presente año terminaría con un incremento en la producción láctea de al menos el tres por ciento. El clima en 2018 registró lluvias por encima de lo normal, y como es bien conocido a más invierno, más leche. Así las cosas, la leche producida en el país sumaría poco más de 7.300 millones de litros. La pregunta que debemos hacernos es si más es mejor.
 
Además se debe tener en cuenta que las importaciones al mes de septiembre mostraban un comportamiento en dos por ciento superior al mismo periodo de 2017, lo que indica que 2018 totalizaría al menos 47 mil toneladas traídas desde el exterior. Históricamente sería el segundo año con mayor volumen de importaciones luego que 2016 terminara con 58 mil toneladas de leche y derivados lácteos.
 
Finaliza entonces 2018 con mucha leche, lo que implicó una regular dinámica de precios. Entre octubre de 2017 y octubre de 2018 el precio del litro de leche pagado al productor apenas se incrementó en 2,4 % mientras que la inflación total para el mismo periodo sumó 3,3 %.
 
2019 iniciará con el anunciado fenómeno de El Niño que ya empieza a hacer su entrada a las regiones Andina y Caribe. Típicamente con la llegada del primer verano del año los precios al productor se incrementan, sin embargo ahora se debe tener en cuenta que existe la posibilidad de importar, empezando el año con contingentes nuevos de por lo menos 24 mil toneladas sin arancel, solo hablando de leche en polvo y lactosueros.
 
Además, no se debe olvidar que el precio de futuros de leche en polvo entera en mercados como el de Oceanía, muestra hoy cotizaciones para marzo de 2019 por debajo de los USD 2.700 por tonelada. Sin duda, la industria nacional cuando sea enero 1, saldrá a aprovechar dichos contingentes y cotizaciones bajas, con el fin de evitar pagar los precios altos que ofrecerá el mercado interno por cuenta del verano.
 
Ahora bien, la posibilidad que las importaciones tengan poca dinámica está dada en la tasa de cambio, que por ahora es favorable como variable de contención. Dependerá en buena medida del precio del barril del petróleo, que si se mantiene bajo hará que la tasa de cambio esté al alza.
 
Lo que si resulta cierto, es que con el crecimiento año a año de los cupos de importación, y la total apertura comercial de nuestro mercado lechero con EE.UU. y UE en unos pocos años, la dinámica de precios nos hará cada vez más ser tomadores de precios internacionales. La presión sobre las cotizaciones internas se intensificará. Hoy ya se evidencia.
 
Por ahora la lógica de las variables económicas indica que en el primer trimestre de 2019 no necesariamente los precios del litro de leche estarán exageradamente al alza, pero la intensidad del nuevo “Niño” y del mercado cambiario terminará por determinar la verdadera dinámica.
 
Bien todas estas preocupaciones se mitigarían si comenzáramos a exportar leche y sus derivados de forma continua y sostenida, y aprovecháramos nuestro mercado interno a totalidad.