Piense en ellas, y en cómo no indigestar su sistema inmune

Por: 
Mariana Navarro Sanint
05 de Junio 2018
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“Cada cosa en su debido tiempo”, ¿cierto? Estamos a menos de dos semanas de terminar un ciclo de vacunación generalizado, un buen momento para hablar de las prácticas que se llevan a cabo “aprovechando” que llevamos los animales al corral.
Es usual que los productores “aprovechen” el ciclo de vacunación obligatorio de aftosa y brucelosis para vacunar contra otras enfermedades, desparasitar, identificar, topizar, etc.
 
En el caso de las producciones de cría o ceba de grandes extensiones, puede ser necesario llevar a cabo todas estas prácticas en los únicos dos momentos del año que se recogen los animales, aunque no es lo mejor. En las explotaciones de leche no es viable pensar en el éxito de la empresa si los animales van a corrales solo 2 veces al año; como mínimo un control bimestral es requerido y preferiblemente mensual. Esto es una ventaja para organizar los protocolos de identificación, vacunación, desparasitación, descorne, castración o emasculación.
 
El estrés que causan las aplicaciones de medicamentos, el personal nuevo para las vacas, y en general los procesos que no hacen parte de la rutina; el sistema inmune del individuo trabaja respondiendo a las vacunas para generar anticuerpos. Este proceso requiere de energía extra y genera un estrés fisiológico que puede repercutir en la producción por pocos días. No creo, en ningún momento, que esta sea una razón para no aprovechar la prevención que nos dan las vacunas.
 
Usted ya está exigiendo el cuerpo de un individuo para que responda a la vacuna de aftosa y, si tiene la edad que corresponde, brucella. La respuesta en producción de anticuerpos es menor si le aplica más de una vacuna, y las repercusiones negativas en la producción serán mayores. Si a usted le interesa asegurar la mejor salud de sus animales y quiere que la producción de leche, la ganancia de peso, o el proceso de adaptación al destete no se afecte tanto, el día de la vacunación de aftosa no lleve a cabo prácticas que pueden esperar.
 
Los entes encargados de la vacunación tienen personas que llevan a cabo el proceso o lo supervisan. Hay varios puntos importantes a tener en cuenta en el momento de la vacunación, ya sea que la realice el vacunador o que lo haga usted con su veterinario. Si nota que el vacunador no lo hace bien, colabore con el proceso y repórtelo para que se corrijan las fallas, no sea cómplice de la mediocridad.
 
  • La cadena de frio es importante. La vacuna debe estar siempre en nevera con hielo, entre 2℃ y 8℃. Si usted utiliza una jeringa de varias dosis de aplicación, no la deje al sol ni al calor.
  • Utilice una aguja por animal preferiblemente. Si su hato es cerrado, usted está seguro que es libre de enfermedades y piensa utilizar una aguja en varios animales, desinféctela entre una aplicación y otra, y cámbiela cada 6 o máximo 10 aplicaciones porque perderá el filo.
  • En el manejo de la vacuna de brucelosis tiene que ser muy cuidadoso para evitar el contagio. Siempre utilice guantes y preferiblemente gafas. Si tiene contacto con la vacuna por un pinchazo de aguja o porque le cae en los ojos o la boca acuda a un centro médico.
  • Observe sus animales por una o dos horas después de la aplicación. En vacas de alta producción se pueden presentar reacciones alérgicas con shock anafiláctico. El vacunador o su veterinario deben estar en capacidad de reaccionar rápidamente para evitar la muerte.
  • NUNCA vacune un animal enfermo o con el sistema inmune deprimido. Recuerde que con la vacuna usted exige el sistema inmune; si este está ocupado o deprimido, no solo no obtiene la respuesta de protección deseada, además le suma más trabajo del que está soportando. Este es un punto que normalmente pasamos por alto y no nos explican. El Registro Único de Vacunación (RUV) siempre ha tenido una columna que no usamos, la columna de animales no vacunados. Si esa columna existe es por que hay animales que no se vacunan y se reportan de esa forma. Más abajo el encargado de llenar el RUV, registra la explicación médica del motivo por el cual no se llevo a cabo la vacunación de ese animal.
Así como las tres comidas del día se hacen por separado para evitar indigestión, hay prácticas de manejo que al llevarse a cabo al mismo tiempo causan indigestión del sistema de defensas de nuestros animales.
 
Recuerde, todo lo que hace o deja de hacer repercute en la felicidad de sus vacas, lo que desencadena la liberación de endorfinas, y por ende en la salud y cantidad de leche que le dan.
 
Mariana Navarro Sanint
Médico Veterinario Zootecnista
Universidad Tecnológica de Pereira