Postre de tres leches

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
15 de Mayo 2019
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Revisando los precios de la leche que le paga la industria transformadora al productor, me encontré con el dato de marzo que publica la Unidad de Seguimiento de Precios del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el cual llegó a $1.128, registrando una subida de $57 por litro respecto a febrero.

El alza de un mes a otro es histórica. En tiempos recientes se dio una de $32 por litro en enero de 2016, cuando también se registraba un fenómeno de El Niño, y hacia atrás una de $28 en febrero de 2008 también por factores climáticos.

 

¿Pero por qué sube el precio en tal proporción si entre octubre de 2018, cuando inició El Niño, y febrero de 2019 el precio del litro descendió en promedio $1 por mes? La respuesta es elemental: en este lapso la industria echó mano de sus inventarios y cuando llegó el nuevo año se apoyaron en la importación de productos lácteos vía cupos de Tratados de Libre Comercio.

 

Pero la situación cambió para marzo. Los cupos se agotaron y los inventarios descendieron a un nivel que podría resultar crítico para la industria. La única opción fue la de salir a acopiar de nuevo, a sabiendas que el tema climático influyó para que cayera el nivel de producción de leche. Consecuencia inmediata: subida de precio.

 

Ahora bien, al compararse el acopio de marzo de 2019 frente al de 2018 muestra una caída de 11 %, que sumado al alza en el precio, termina evidenciando una disminución en la oferta. ¿Cómo puede explicarse que en un país que produce 7.257 millones de litros, y que apenas acopia 3.414 millones litros, este registrando falta de leche, como para que su precio suba 5,4 % en apenas un mes?

 

El asunto es que la leche producida en Colombia termina llegando al consumidor por “x” o “y” canal, el que sea; y la caída en la producción les pega a todos. Así las cosas, no solo la oferta que llega a la industria formal ha registrado subida en sus precios, sino que las centrales mayoristas e incluso los canales informales, de los que se puede tomar algún tipo de información, muestran alzas.

 

Incluso el DANE reporta en su IPC subidas en el precio al consumidor de 4 % para quesos, 2 % para leche, 3 % para mantequilla, y 1 % para otros derivados durante el primer trimestre del año.

 

Los factores extremos climáticos cada vez serán más intensos y tendrán mayor frecuencia, lo que terminará siempre generando desajustes en la producción. Pero es claro que los transformadores preferirán traer leche importada a más bajo precio como quedó demostrado en el primer bimestre del año cuando los precios internos lejos de subir, bajaron, a pesar que el verano fue más intenso. Además, en apenas cinco años ya se tendrá libre comercio en leche frente a EE.UU.

 

Lo que debemos evaluar es que el mercado colombiano se está configurando como un postre de tres leches que terminará siendo uno solo: el del precio interno formal, el precio interno informal y el precio internacional. La realidad es que el último terminará influenciando a los dos primeros.