Sabe cuánto deja de ganar por no invertir en nuevas técnicas de reproducción

Por: 
Mariana Navarro Sanint
12 de Febrero 2020
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En el negocio de la ganadería la reproducción lo es todo. ¿Está de acuerdo? Ya le explico las razones.

Los negocios ganaderos son, básicamente, la venta de leche, crías y ceba. Su producción esta primordialmente ligada al número de partos y la rapidez con la que esas vacas vuelvan a estar gestando.

 

¿Ha observado usted lo que ocurre en las épocas de menos partos a nivel nacional? Por la ley de oferta y demanda los precios del kilo de ganado flaco se elevan y se aumenta la inversión requerida para las empresas de ceba. Así que, mejorando los parámetros reproductivos nacionales, el negocio de ceba también se ve favorecido.

 

En los negocios de producción de leche es lógico que en ausencia de partos hay ausencia de producción de leche. Pero además del punto lógico, los meses de mayor producción de leche son los primeros 4 o 5 meses de lactancia, si la vaca se tarda en volver a quedar preñada, se va a tardar en volver a llegar a sus picos de producción y la cantidad de leche en su vida útil será inferior a la obtenida con un intervalo entre partos menor. Un cálculo real de la producción de leche por vaca es dividir los litros producidos en una lactancia por el intervalo entre partos; los costos de tener la vaca seca en el hato deben ser pagados por la leche producida en la lactancia anterior.

 

Referente al negocio de cría, es igual de lógico a los anteriores: si lo que vendo son crías necesito que estas nazcan. Lo paradójico es que los parámetros reproductivos en las ganaderías de cría no parecen demostrar lo importante que es la reproducción. El intervalo entre partos a nivel nacional, mencionado por el Fondo Nacional del Ganado en 2013 (último dato reportado), esta entre 700 y 550 días (entre 24 y 18 meses); esto quiere decir que se pierde entre 1 y 0,5 cría por cada 2 años. ¿Sabe cuánta plata está dejando de ganar?

 

Un ejemplo:

 

Usted tiene 600 vacas en producción con una natalidad del promedio nacional que esta entre 52 % y 56 %: tendría entre 312 y 336 crías cada 18 meses. Conservando el mismo intervalo entre partos y mejorando el 10 % su tasa de natalidad aumentaría 40 crías por año (con un IEP de 18 meses); solo imagínese que además mejore el intervalo entre partos en 3 meses.

 

Los avances en reproducción permiten hacer mejoras en las tasas de natalidad de su hato. Así que si su caso es el de una empresa que debe producir, haga los cálculos de cuánto le cuesta mejorarla y cuánto está dejando de ganar por no invertir en nuevas técnicas de reproducción.

 

Mariana Navarro Sanint

Médico Veterinario Zootecnista

Asistencia en manejo de ganadería

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