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De vender leche en pandemia a conquistar turistas europeos: así nació una marca de quesos madurados en Salento

Angie Barbosa 02 de Junio 2026
defaultFoto: Contexto | CortesíaEl proceso comenzó con la elaboración de quesos frescos luego de participar en capacitaciones del Sena junto a otros productores interesados en el sector lácteo.

Lo que comenzó como una alternativa para enfrentar la crisis cuando el mundo tuvo que parar, terminó convirtiéndose en una idea de negocio que hoy sorprende a turistas europeos en Quindío. La historia de Quindianita demuestra cómo la transformación láctea puede abrir nuevas oportunidades para los productores colombianos.



La pandemia y las dificultades para movilizar leche en diferentes regiones del país llevaron a muchos productores a replantear sus modelos de negocio.

En el municipio de Salento, Quindío, Ana María Martínez Gómez encontró en la transformación láctea una alternativa para enfrentar ese momento complejo cuando se vino la pandemia por el Covid 16 y el mundo tuvo que detenerse.

La propietaria de la marca Quindianita recordó que la iniciativa nació cuando la comercialización de leche líquida se volvió cada vez más difícil.

La transformación apareció, entonces, como una necesidad más que como un proyecto empresarial planeado.

Teníamos que producir quesos porque no había posibilidades de comercialización de leche líquida”, afirmó.

El proceso comenzó con la elaboración de quesos frescos luego de participar en capacitaciones del Sena junto a otros productores interesados en el sector lácteo.

Desde el inicio, la apuesta estuvo enfocada en garantizar inocuidad y calidad mediante leche proveniente de fincas certificadas en Buenas Prácticas Ganaderas (BPG), libres de brucelosis y tuberculosis, además de utilizar procesos de pasteurización y empaque al vacío.

Durante meses, Martínez recorrió Armenia y municipios cercanos entregando domicilios, construyendo poco a poco una clientela que empezó a identificarla más por sus quesos que por cualquier otra actividad.


El salto a los madurados


Después de un año y medio elaborando quesos frescos, la empresaria entendió que debía buscar un producto con mayor valor agregado. Fue entonces cuando apareció el mundo de los quesos madurados.

Gracias a conocimientos adquiridos en cursos y al intercambio de experiencias con queseros de la región, entre ellos un experto español radicado en el Quindío, comenzó a experimentar con fermentos, tiempos de maduración y nuevas combinaciones de sabores.

La filosofía era clara: producir quesos inspirados en técnicas europeas, pero con identidad colombiana.

Así surgieron creaciones como el queso al café, elaborado para representar la cultura cafetera del departamento, además de versiones con achiote, pimienta cayena, pimienta negra y otros ingredientes locales.

Quiero que mis quesos sean tipo europeo, pero que tengan elementos colombianos y ojalá quindianos”, explicó.

Uno de los productos más representativos es el queso al café, una propuesta que ha despertado la curiosidad de visitantes nacionales y extranjeros.

Según Martínez, la idea nació porque en la región es tradicional acompañar el café con queso, por lo que buscó trasladar esa costumbre a un producto madurado.

La oferta también incluye quesos de vaca, cabra y búfala con diferentes tiempos de maduración, algunos que alcanzan hasta dos años de proceso.


Atractivo para el turismo


Ubicada en Salento, uno de los principales destinos turísticos del Eje Cafetero, la marca encontró un público inesperado: los viajeros europeos.

El municipio se ha consolidado como uno de los lugares más visitados del Quindío gracias a su arquitectura tradicional, su cercanía al Valle de Cocora y la experiencia cultural que ofrece a visitantes de todo el mundo.

Para muchos turistas, encontrar una oferta de quesos artesanales madurados en Colombia resulta una sorpresa.

Ellos se quedan con la boca abierta, no solamente por la variedad de quesos, sino porque en serio quedan sorprendidos con el sabor”, sostuvo la empresaria.

La experiencia ha sido tan positiva que numerosos viajeros destacan la calidad de los productos y la atención personalizada que reciben durante las degustaciones.

Algunos incluso comparan los quesos con referencias europeas y francesas.

Martínez considera que parte del éxito radica en que los quesos conservan el carácter artesanal, utilizan leche entera y reflejan las condiciones naturales del territorio.

“Ellos tienen clarísimo el valor que representa lo artesanal y lo local”, aseguró.

Más allá del reconocimiento turístico, la productora cree que la elaboración de quesos madurados representa una oportunidad para miles de ganaderos colombianos que enfrentan dificultades en la comercialización de leche.

No vender litros de leche, sino vender kilos de queso madurado”, resumió como una de las grandes posibilidades para generar valor agregado en el campo colombiano.

Su experiencia demuestra que, con capacitación, apoyo institucional y constancia, la transformación láctea puede convertirse en un camino para diversificar ingresos y fortalecer la economía rural, incluso, desde emprendimientos pequeños que conservan el contacto directo con los consumidores.



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