Solo en abril el precio de la carne de res creció 1,68 % y la leche, un 1,34 %, ratificando que en Colombia estos acumulan alzas superiores al 10 % en lo corrido de 2026, impulsados por el encarecimiento de los fertilizantes, el fenómeno climático y el aumento del salario mínimo. Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), alertó que podría darse un escenario aún más complejo para productores y consumidores.
La inflación de alimentos volvió a prender las alarmas en Colombia y el sector agropecuario advierte que las presiones sobre los precios podrían agravarse en los próximos meses.
Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), aseguró que el aumento en los costos de producción, las afectaciones climáticas y el encarecimiento de los fertilizantes están configurando un panorama preocupante para el segundo semestre del año.
"Productos como el tomate, la papa, las moras, las naranjas, la cebolla, la arracacha, el ñame y otros tubérculos fueron los que presentaron variaciones muy significativas en lo corrido del año, con variaciones que, inclusive, superaron el 10 %, llegando hasta el 61 % en algunos casos", reveló.
A esa lista se suman productos pecuarios como la carne de res, la leche y la mantequilla. Consultada por este medio, la directora del DANE, Piedad Urdinola, reportó que solo en abril la carne de res creció 1,68 % y la leche, un 1,34 %.
#ContextoEconómico | 🎙️ Directora del @DANE_Colombia, Piedad Urdinola, reporta variaciones en la canasta familiar de abril.
— CONtexto (@ContGanadero) May 10, 2026
En la división de alimentos de origen animal, la carne de res creció 1,68% y la leche un 1,34%. Mientras que el pollo subió levemente (0,04%), el cerdo…
Sin embargo, uno de los factores que más preocupa al sector es el encarecimiento de los fertilizantes, que según el cultivo pueden representar entre el 17 % y el 33 % de los costos totales de producción.
El cierre del estrecho de Ormuz, derivado del conflicto entre Estados Unidos e Irán, disparó más del 50 % el precio de la urea en el primer mes del bloqueo, afectando a todos los países proveedores. Colombia importa anualmente más de 2,4 millones de toneladas de fertilizantes, y aunque solo el 5 % de la urea proviene directamente de esa zona, el efecto en cadena fue inmediato.
“El bloqueo del estrecho de Ormuz generó un incremento inusitado de más del 50 % en el precio de la urea en apenas un mes. Eso afectó brutalmente a Colombia porque dependemos de las importaciones de fertilizantes”, advirtió.
El dirigente agregó que las restricciones temporales a las exportaciones de fertilizantes desde Rusia y China también generaron una presión adicional sobre los costos de producción agrícola en todo el mundo.
Aunque Bedoya aclaró que fertilizantes caros no necesariamente se traducen de inmediato en alimentos más costosos, sí reconoció que el impacto podría sentirse con mayor fuerza durante el segundo semestre de 2026.
“Ese coletazo seguramente se puede sentir más adelante y podría juntarse con el impacto del fenómeno del Niño, que ya empieza a generar preocupación por los pronósticos climáticos”, indicó.
Ayuda del Gobierno no será suficiente
El presidente de la SAC fue categórico al evaluar la respuesta del Gobierno que anunció 110.000 millones de pesos para subsidios a la fertilización. Si bien reconoció que son herramientas positivas, resultan insuficientes ante la magnitud de la coyuntura.
"Nuestro país importa al año 2,4 millones de toneladas de fertilizantes. 110.000 millones de pesos francamente no va a marcar la diferencia para las necesidades de fertilización de todo el territorio nacional", declaró.
El anuncio, que beneficiaría al sector cafetero y a otras once cadenas productivas, es bien recibido por el gremio, pero Bedoya es claro: quienes reciban el subsidio mejorarán su estructura de costos, pero eso dista mucho de cubrir todas las áreas sembradas del país. La crisis fiscal del Gobierno limita severamente el alcance de cualquier intervención.
El Niño trae más incertidumbre
El panorama para el segundo semestre genera aún más incertidumbre. El fenómeno de El Niño, cuyos primeros indicios ya se sienten en mayo, podría golpear la oferta agrícola justo cuando la demanda de fin de año empieza a crecer.
El dirigente advirtió que el impacto dependerá de dónde se presente el fenómeno, cuánto dure y qué tan intenso sea, pero que la preparación de los suelos se complica precisamente por el alto costo de los fertilizantes.
"Contra el tema del clima es muy poco cuando se viene un fenómeno de El Niño tan duro como el que seguramente va a llegar. Ese es el escenario más complicado, pero a mí me gusta pensar (obviamente con el deseo) que no vamos a tener un Niño tan grave, porque de lo contrario sería muy complicado para nuestros productores y los consumidores”, expresó.
A esto se suma la presión que está haciendo el incremento del salario mínimo sobre los costos de producción y un mercado laboral en el que 10,5 millones de colombianos ganan menos de esta alza.
Estos consumidores no se beneficiaron del alza del 23 %, pero sí resienten el encarecimiento de los alimentos.
Para Bedoya, el segundo semestre de 2026 exige un seguimiento semanal de todas estas variables: fertilizantes, clima, empleo y poder adquisitivo de los hogares confluirán en una ecuación que el campo colombiano ya observa con preocupación.
"Puede ser mayor costo de vida y, por el otro lado, puede presentarse algo de desempleo. Con un gobierno en situación fiscal complicada, tarde o temprano el mismo mercado le va a pasar la cuenta", remató.



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)