Hace una década emigró a Chile con conocimientos en tecnología de alimentos y una pasión por el mundo cárnico. Hoy, Marcos Somana lidera una comunidad de formación, cuenta con cinco tiendas físicas y promueve la transformación de la proteína animal como una alternativa para generar valor agregado y nuevos emprendimientos.
“Yo no te enseño a repetir recetas, sino criterios y fundamentos”, es una de las frases de batalla que resume la filosofía de Marcos Somana, ingeniero en alimentos, empresario, creador de contenido y formador especializado en charcutería, quien hace diez años salió de su natal Venezuela rumbo a Chile con el sueño de compartir su conocimiento más allá de las fronteras.
En ese entonces, con disciplina y el deseo de compartir experiencias, lo llevaría a construir una robusta comunidad que hoy lo posicionan como un referente del sector. Su historia es parecida a la de miles de venezolanos que han encontrado en otros países la oportunidad para empezar de nuevo. En su caso, el camino comenzó entre carnicerías, el arte de los embutidos y una curiosidad permanente por comprender cómo transformar la carne en productos con “identidad propia".
“Siempre estuve interesado en ofrecer productos que representaran una opción diferente. Cuando era más pequeño inventaba y dañaba carne; después fui madurando esa inquietud y profesionalizándola”, recordó en entrevista con CONtexto Ganadero.
Del conocimiento a los negocios
Somana trajo nuevamente a su mente cómo fueron sus inicios antes de transitar en el largo y fructífero camino que hoy lo tiene compartiendo conocimiento especializado en las redes sociales los procesos detrás de la elaboración de embutidos y otros productos. Lo que inicialmente era una actividad pedagógica fue despertando el interés de cientos de personas que no solo querían aprender, sino también adquirir los productos que él elaboraba. “Recuerdo que mis alumnos me decían: excelente que me enseñaste a hacer charcutería, pero yo no quiero hacerla, quiero comprarla”, recordó.
Aquella necesidad se convirtió en una oportunidad empresarial. Publicó su primer libro, reunió capital y abrió la primera tienda. Hoy cuenta con cinco sedes físicas y una comunidad de formación que reúne a estudiantes y emprendedores de distintos países de América Latina, incluida Colombia.
Carne, fuente de innovación
Para el llamado ‘Maestro Charcutero’, el futuro de la proteína animal no depende únicamente de la producción primaria, sino también de la capacidad para transformarla y adaptarla a las nuevas tendencias de consumo. “Después de la pandemia la gente empezó a prestar mucha más atención a lo que consume y a valorar los productos artesanales”, explicó.
Desde su experiencia, los snacks cárnicos, la carne seca y otros alimentos con alto contenido proteico representan una de las oportunidades más prometedoras para quienes buscan emprender dentro de la cadena cárnica. Además, considera que la carne de res mantiene ventajas importantes frente a otras proteínas por su aceptación entre los consumidores.
“Es una proteína democrática, querida y consumida en prácticamente todo el mundo”, afirmó.
La historia de Marcos Somana demuestra que el conocimiento puede convertirse en una herramienta de transformación económica y social, y que, detrás de muchos emprendimientos exitosos hay años de esfuerzo, aprendizaje y perseverancia.
Esta, como tantas historias de ciudadanos venezolanos que han reconstruido su camino lejos de casa, es una muestra de resiliencia e inspiración que invita a seguir creyendo que con trabajo, disciplina y pasión es posible alcanzar sueños, cruzar fronteras y convertir una vocación en un proyecto de vida.



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