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“Cómo evitar la pérdida de peso después del destete”: la técnica que está transformando la cría de terneros

Neife Castro 26 de Junio 2026
suministrar alimento concentrado a los terneFoto: Contexto GanaderoEl creep feeding puede convertirse en una herramienta de alto impacto para mejorar la productividad de la ganadería de cría.

El creep feeding está demostrando que sus beneficios van más allá de aumentar el peso al destete. Productores y estudios científicos coinciden en que esta estrategia favorece el desarrollo temprano del rumen, reduce el estrés del destete y permite mantener incluso la condición corporal de las vacas. Alexander Acosta, de Agroganaderos MASAF, resume así uno de los principales resultados obtenidos en campo: "No hay pérdida en el postdestete".


"Al evitar el estrés y al mantener un rumen más sólido y una dependencia menor de la madre, los pesos postdestete no caen. No hay pérdida en el postdestete". Esa es una de las principales conclusiones que, en entrevista para Contexto Ganadero, comparte Alexander Acosta, de Agroganaderos MASAF, tras implementar esta técnica en sus sistemas productivos.

Para precisar, el Creep Feeding consiste en suministrar alimento concentrado únicamente para los terneros mientras permanecen al pie de sus madres, mediante comederos diseñados para impedir el acceso de las vacas. Aunque este sistema se utiliza desde hace varios años en ganaderías especializadas, hoy cobra mayor relevancia porque mejora los indicadores productivos sin aumentar la presión nutricional sobre las vacas.

Lo interesante es que los resultados observados en campo coinciden con investigaciones como las realizadas por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Argentina y con la información divulgada por el Ministerio de Agricultura de ese país.


Desarrollo temprano del rumen


Desde la práctica, Alexander Acosta explica que el principal beneficio comienza en el aparato digestivo del ternero. "El creep feeding presenta muchas ventajas en relación con el desarrollo temprano del rumen en el ternero, lo que hace que pase mucho más rápido de una alimentación líquida a base de leche y que es de alta digestibilidad, a una sólida que requiere la participación activa del rumen. Esto va a permitir que el animal obtenga una mayor cantidad de nutrientes y empiece un desarrollo ruminal óptimo".

Según el productor, ese cambio fisiológico reduce uno de los momentos más críticos de la cría. "Ellos no van a tener una curva de descenso después del destete porque ya no dependen de la leche de la madre. El ternero aprende a tener una independencia de su madre, lacta menos veces de ella y, por ende, no le preocupa tanto el destete". Precisamente, el documento ´Creep feeding para aumentar el peso al destete. ¿Mejora el desempeño de las vacas?´, elaborado por los investigadores Sebastián Maresca, Aníbal Fernández Mayer y Guillermo Quintans, concluye que "el creep feeding incrementa la ganancia diaria de peso de los terneros y permitiendo obtener mayores pesos al destete", especialmente cuando la producción de leche de la vaca comienza a disminuir o la oferta de pasto deja de cubrir completamente los requerimientos nutricionales de la cría.

En la misma línea, el Ministerio de Agricultura de Argentina explica que el objetivo de esta práctica es "lograr mayores pesos al destete y disminuir el estrés asociado a ese momento, acostumbrando previamente a los terneros al consumo de alimentos sólidos".


Gana el ternero y mejora la condición de la vaca


Otra de las observaciones realizadas por Agroganaderos MASAF es que los beneficios alcanzan igualmente a las madres. "El ternero, al limitar el consumo de leche materna, hace que la vaca madre pierda menos condición corporal, se preñe más rápido e igualmente sufra menos en el momento del destete".
Esta apreciación también aparece respaldada por el INTA, el cual señala que, al disminuir la demanda energética que representa la lactancia, las vacas conservan una mejor condición corporal y pueden presentar un mejor comportamiento reproductivo, particularmente en sistemas o épocas donde la disponibilidad de nutrientes es limitada.

Sin embargo, Acosta advierte que la rentabilidad depende del momento en que se implemente la estrategia. "El principal desafío es lograr implementar el creep feeding a más temprana edad; casi desde las ocho semanas de vida podemos lograr que el animal empiece a generar cambios en su sistema digestivo y se vuelva rumiante de una manera más rápida". En cuanto a los factores de éxito, agrega: "La mansedumbre de los animales, la suplementación realmente a bajo costo y el hecho de dirigir el alimento exclusivamente a las crías” todo esto hace que el sistema sea eficiente.

La evidencia científica y la experiencia en finca apuntan en la misma dirección: el Creep Feeding puede convertirse en una herramienta de alto impacto para mejorar la productividad de la ganadería de cría. No obstante, los especialistas coinciden en que no basta con instalar un comedero. Para obtener resultados es indispensable iniciar la suplementación oportunamente, utilizar un alimento balanceado acorde con la edad del animal y evaluar que el costo de la estrategia sea compensado por el incremento en kilos al destete y por la mejora reproductiva del hato.



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