Deficiencias en la suplementación, manejo inadecuado de praderas, fallas sanitarias y ausencia de registros productivos están afectando la eficiencia del negocio ganadero. Expertos advierten que corregir estos puntos puede marcar la diferencia entre pérdidas y sostenibilidad económica.
De acuerdo con el médico veterinario y zootecnista Alonso Mejía, uno de los principales problemas en la ganadería actual parte de decisiones mal fundamentadas.
“Definitivamente el error más grande al suplementar es no tener claro qué requerimientos nutricionales necesitamos cubrir hoy en nuestros animales. Hoy nuestra base de alimentación son los forrajes… pero la limitante más grande es que el productor no conoce qué tiene con lo que hoy está alimentando sus animales”, explicó. En entrevista a Contexto, el especialista advierte que esta falta de información lleva a inversiones innecesarias. “Eso termina invirtiendo en productos que seguramente no necesita y que impacta al final del ejercicio en el costo de producción”, agregó, señalando además que muchos productores replican prácticas de otros sistemas sin evaluar si realmente aplican a sus condiciones.
Fallas en praderas y suplementación: el costo oculto
El manejo del pasto sigue siendo un factor crítico. Mejía identifica problemas estructurales como la sobrecarga animal, el uso de especies forrajeras poco adecuadas y errores en los tiempos de pastoreo. “No tener claro qué cantidad de animales podemos manejar con la producción de forraje genera sobrepastoreo y limita la capacidad de carga”, indicó. A esto se suma una visión limitada del suelo. “No ver el pasto como un cultivo ni el suelo como su base productiva es un error. Un suelo pobre nos dará forrajes de bajo valor nutricional”, explicó, insistiendo en la necesidad de invertir en fertilización y manejo técnico.
El impacto económico es directo: Menor producción de forraje obliga a depender más de suplementos, elevando los costos. “Un productor que maneje inadecuadamente sus praderas tendrá menos capacidad de carga y requerirá más suplementación”, puntualizó.
🐄 El parto es un momento clave para la vaca y su salud 🍼
— Tuluá Pasión Ganadera (@proyeLocalTulua) September 12, 2025
Una buena nutrición antes y después asegura más leche, menos enfermedades y mejor rentabilidad 💪🥛
¡Invertir en esta etapa marca la diferencia! 💰#Ganadería #Vacas #ProducciónLechera@Fedegan @jflafaurie pic.twitter.com/EGk9PDYwFd
Sanidad y datos: los errores que no se ven
En el frente sanitario, el experto insiste en que la prevención sigue siendo la gran deuda. “El mejor manejo es prevenir y no actuar sobre la urgencia”, afirmó.
Problemas desde el nacimiento del ternero, como fallas en el suministro de calostro o una inadecuada curación del ombligo, pueden afectar el desempeño futuro del animal. También advierte vacíos en esquemas de vacunación no obligatorios. “No tener un plan sanitario bien definido permite que aparezcan problemas reproductivos que terminan en pérdidas o descarte de animales”, señaló.
Finalmente, Mejía advierte que la ausencia de información limita la toma de decisiones. “Trabajar sin información es trabajar sin rumbo… lo más importante es no tener claridad del impacto económico que estamos teniendo”, sostuvo.
Aunque existen herramientas tecnológicas, su uso aún es limitado o mal aprovechado.
Para Mejía, la clave está en medir y analizar. “Lo que no se mide no se mejora”, concluyó, enfatizando que la rentabilidad ganadera depende de decisiones basadas en datos, no en intuición.



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)