Aunque la automatización gana espacio en las fincas de la región, productores coinciden en que el éxito de cualquier innovación depende del conocimiento de quienes la operan. La discusión cobra relevancia en momentos en que la escasez de trabajadores rurales y la necesidad de aumentar la productividad impulsan la adopción de nuevas herramientas.
¿Puede la tecnología reemplazar al trabajador rural? Una pregunta que toma fuerza tras un reciente informe de CNN sobre la industria láctea de Puerto Rico, donde productores reconocen los beneficios de la automatización, pero aseguran que muchas labores siguen dependiendo del criterio humano y, en algunos casos, son más eficientes cuando las realiza personal capacitado.
La discusión no es ajena a América Latina. En Colombia, la tecnificación avanza en actividades relacionadas con genética, nutrición, planificación predial, manejo de información y sostenibilidad. Sin embargo, productores y gremios coinciden en que el desafío no es sustituir personas, sino mejorar la productividad a través de herramientas que complementen el trabajo en campo.
Para Agro Ganaderos Masaf, empresa especializada en el modelo de Nelore Ciclo Corto, la incorporación de tecnología ha sido clave para reducir tiempos de producción y aumentar la eficiencia. “Todas las implementaciones tecnológicas que hacemos en la empresa giran en torno al modelo productivo del Nelore Ciclo Corto, cuya filosofía es la precocidad sexual, reproductiva y de terminación”, señaló la organización.
Tecnología Vs. criterio humano
Entre las herramientas tecnológicas utilizadas por la empresa se encuentran sistemas nutricionales como el Creep Feeding, técnica que consiste en proporcionar alimento sólido o concentrado a las crías mientras aún están siendo amamantadas. También cuentan con programas de inseminación artificial, transferencia de embriones, criopreservación de material genético y análisis genómicos para identificar características productivas de los animales.
Según Masaf, estas prácticas permiten “seleccionar los animales de mayor rango productivo y multiplicarlos de una manera más rápida y eficiente, acortando el intervalo entre generaciones”. Sin embargo, consideran que existen actividades donde la intervención humana sigue siendo indispensable. “La mano de obra sigue siendo irremplazable en la toma de decisiones, el análisis de la información con criterio humano y la supervisión de los procesos automatizados”, explicaron.
Desde el Comité de Ganaderos del Cauca, la experiencia es similar. Su gerente, Hernán Garcés, destacó que tecnologías como drones, cercas eléctricas alimentadas con energía fotovoltaica, sistemas silvopastoriles y herramientas de planificación territorial están transformando la manera de administrar los predios. “Los drones nos permiten identificar corredores biológicos, planificar mejor las fincas y prevenir interacciones negativas entre fauna silvestre y ganado”, afirmó.
El verdadero reto
Pese a los avances, la realidad productiva de muchas regiones sigue imponiendo límites. En zonas montañosas del Cauca, por ejemplo, la topografía dificulta la mecanización de varias actividades, por lo que numerosas labores continúan realizándose manualmente. Al mismo tiempo, los productores enfrentan una creciente escasez de trabajadores con experiencia en ganadería. “La mano de obra con conocimiento en los procesos productivos es cada vez más difícil de conseguir”, advirtió Garcés.
Por ello, tanto empresarios como dirigentes gremiales coinciden en que la discusión no debería plantearse como una elección entre personas o máquinas. Para Masaf, “invertir en tecnología sin una adecuada y permanente capacitación sería una mala inversión”. La conclusión parece clara: la automatización llegó para quedarse, pero su éxito dependerá de la capacidad de los productores para formar equipos preparados que sepan aprovecharla.
Como resume Hernán Garcés, desde el Cauca: “las tecnologías son utilizadas por personas”, y por eso la competitividad del futuro no estará únicamente en las herramientas disponibles, sino en el conocimiento de quienes las ponen a trabajar.



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)