Mientras el debate sobre las cifras de la reforma agraria enfrenta a la exministra Cecilia López y a la ministra Martha Carvajalino, Fedegán presenta un balance de casi cuatro años de trabajo en el Acuerdo para la Materialización de la Paz Territorial y explica cuál fue su verdadero papel dentro del proceso de compra voluntaria de tierras.
La reciente controversia entre la exministra de Agricultura Cecilia López y la actual ministra, Martha Carvajalino, volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la reforma agraria.
Mientras López cuestionó las cifras oficiales al señalar que el Gobierno estaría contabilizando como entregados predios que aún no cuentan con titulación definitiva, Carvajalino defendió la metodología de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y destacó que buena parte de las hectáreas adquiridas provienen del mecanismo de oferta voluntaria construido junto con Fedegán.
En medio de esa discusión surge una pregunta clave: ¿Qué hizo realmente Fedegán dentro del acuerdo de tierras firmado con el Gobierno Nacional?
Para la Federación, la respuesta es clara.
“Fedegán cumplió con sus compromisos establecidos y los ganaderos cumplieron su palabra participando activamente en toda esta propuesta”, afirmó en entrevista a Contexto, Camilo Sandoval, coordinador de Enlace Regional de Fedegán.
Puente entre Estado y productores
Sandoval explicó que desde el inicio la función de Fedegán estuvo claramente delimitada: servir como facilitador entre los propietarios interesados en vender voluntariamente sus predios y la Agencia Nacional de Tierras.
“El punto central del convenio era que Fedegán fuera un facilitador para que el Gobierno pudiera llegar de una forma más fácil a los productores interesados en vender”, amplió.
Un mes después de la firma del acuerdo, en octubre de 2022, comenzaron los primeros trabajos técnicos entre ambas entidades para diseñar el procedimiento de compra.
“Lo primero que hicimos fue sentarnos con la Agencia Nacional de Tierras para definir el paso a paso del proceso y establecer las condiciones bajo las cuales el Gobierno compraría los predios. Una vez estuvo clara esa ruta, pusimos a disposición de los ganaderos un formulario de oferta voluntaria”, recordó.
Ese formulario empezó a difundirse a través de la Comunidad Virtual Ganadera, las redes sociales de Fedegán, CONtexto Ganadero y el equipo regional de la Federación.
La respuesta, asegura, superó todas las expectativas. “En muy poco tiempo empezaron a llegar cientos de ofertas. Los mismos ganaderos compartían el formulario entre ellos y eso permitió que el proceso creciera rápidamente. Fue una respuesta histórica para la Federación”, anotó.
Mucho más que recibir ofertas
Pero el trabajo de la Federación no terminó con la recepción de los formularios.
A medida que avanzaba el proceso, comenzaron a surgir dudas entre los productores sobre los avalúos, las condiciones de compra y el alcance del acuerdo.
Para resolverlas, Fedegán organizó espacios de diálogo entre los ganaderos y funcionarios de la Agencia Nacional de Tierras. “Muchos productores tenían inquietudes e incluso temores. Algunos preguntaban si esto podía convertirse en una expropiación. Por eso organizamos jornadas de socialización y ruedas de negocios para que fuera la propia Agencia la que respondiera todas esas preguntas”, explicó.
Ese acompañamiento permitió que los propietarios conocieran directamente el procedimiento y las condiciones para participar de manera completamente voluntaria.
Como resultado de ese trabajo, Fedegán canalizó 1.479 ofertas voluntarias, correspondientes a 607.549 hectáreas ubicadas en distintas regiones del país.
“Los resultados son históricos. Cumplimos los compromisos que asumimos en el acuerdo y los ganaderos también cumplieron su palabra participando activamente en esta iniciativa”, sostuvo Sandoval.
Reforma empieza después de la tierra
Para el directivo, la verdadera discusión ya no debería concentrarse únicamente en la compra de predios.
A su juicio, el éxito de la reforma dependerá de lo que ocurra una vez las tierras lleguen a manos de los beneficiarios. “La reforma rural debe ser realmente integral. No basta con entregar un predio. Esa tierra necesita vías, distritos de riego, asistencia técnica, crédito, acceso a mercados y acompañamiento permanente. Si no existe esa integralidad, el riesgo es terminar reproduciendo pobreza en el campo”, advirtió.
Sobre la controversia entre Cecilia López y Martha Carvajalino, Sandoval prefirió mantener el debate en un plano técnico.
“Vale la pena revisar con mayor detalle el contador de la reforma. Una cosa son las tierras gestionadas y otra muy distinta las tierras entregadas con titulación definitiva. Ese es un debate que merece toda la atención”, concluyó.
Una conversación enriquecedora que puede revivir a continuación:



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
