Corfeplato rifó un semoviente entre 82 pequeños productores que cumplieron el primer ciclo de vacunación en el municipio magdalenense, una estrategia que ya prepara su segunda versión. La iniciativa hace parte del programa de Fundagán, que desde 2010 entrega bovinos preñados a familias rurales vulnerables.
La entrega de una vaca cebú preñada a una pequeña productora de Plato, Magdalena, muestra que incentivar la vacunación también fortalece la productividad rural.
La iniciativa, liderada por Corfeplato a través del programa 'Una Vaca por la Paz', de Fundagán, busca motivar el cumplimiento de los ciclos sanitarios. La vacunación obligatoria contra la fiebre aftosa y la brucelosis protege el estatus sanitario del país. En Plato también se convirtió en la puerta de entrada para que una pequeña productora fortaleciera su hato.
El pasado 24 de julio, en la vereda Bajo Grande, la ganadera Mercy del Carmen Altamiranda Vides recibió una vaca cebú preñada de tres años y medio, tras ganar una rifa dirigida a productores que cumplieron el primer ciclo de vacunación de 2026.
La entrega se hizo en la finca Villa Ana Lucía y fue posible gracias a la Corporación de Ferias y Eventos de Plato (Corfeplato), que donó el animal a través de 'Una Vaca por la Paz', iniciativa social de Fundagán, brazo social de Fedegán.
Sanidad del hato
Más allá del premio, la estrategia buscó estimular la vacunación entre los pequeños ganaderos del municipio. "Por decisión del donante, se realizó una rifa, por primera vez, entre los ganaderos del municipio de Plato con inventarios iguales o inferiores a 15 animales que cumplieron con la vacunación durante el primer ciclo de 2026", explicó Alejandro Maestre, profesional de Proyecto Local de Fedegán en Plato, Magdalena.
En total participaron 82 pequeños productores, inscritos en un listado consecutivo, en un sorteo realizado el 16 de julio mediante un grupo de WhatsApp.
La vaca entregada tenía cerca de siete meses y medio de gestación, así que el beneficio para la productora no se limita a un animal: representa la posibilidad de aumentar su inventario y fortalecer su actividad ganadera.
Este incentivo coincidió con un balance positivo del primer ciclo de vacunación. Según Maestre, Corfeplato atendió 2.720 predios y vacunó 309.227 bovinos y bufalinos en Chivolo, Nueva Granada, Plato, Tenerife y Zapayán, con coberturas del 88,3 % en predios y del 95 % en animales.
Cadena solidaria
Aunque esta fue la primera rifa de Corfeplato bajo este esquema, la corporación ya trabaja para repetirla en el segundo ciclo de vacunación. "Actualmente Corfeplato tiene una campaña de consecución de otros animales para donar, a través de los afiliados de la corporación, con el fin de realizar otra rifa para el segundo ciclo de 2026 y de esta manera motivar la vacunación entre los pequeños ganaderos", señaló Maestre.
La iniciativa se articula con la filosofía de 'Una Vaca por la Paz', programa que desde 2010 entrega vacas preñadas a familias rurales en condición de vulnerabilidad, priorizando víctimas del conflicto, mujeres cabeza de hogar y pequeños productores.
Su modelo pide a cada beneficiario entregar la primera cría a otra familia, para multiplicar el impacto de cada donación.
Según Fundagán, las tres primeras ediciones del programa beneficiaron a más de 6.000 núcleos familiares y mejoraron la alimentación de más de 18.000 personas. Tras la cuarta edición, en 2023, se recolectaron 1.606 vacas preñadas, cifra que beneficiará a más de 3.200 familias en el corto y mediano plazo.
La experiencia de Plato muestra que la solidaridad, combinada con estrategias de sanidad animal, va más allá de la entrega de un semoviente: mejora la productividad de un pequeño productor, incentiva el cumplimiento de la vacunación y fortalece el tejido social del campo, un propósito que Fedegán y Fundagán sostienen desde hace más de una década.



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)

/?w=256&q=100)