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Fin de una era en Venezuela: ¿Qué viene ahora tras la detención de Maduro por fuerzas de EE.UU.?

CONtexto ganadero 03 de Enero 2026
Ultimatum de Donald Trump a Nicolas MaduroFoto: france24.comEl presidente de EE. UU. Donald Trump puso fin al pulso político que culminó con la incursión en Caracas y la detención del líder venezolano en enero de 2026.

El arresto del líder venezolano por orden del presidente Donald Trump le propina un golpe letal al chavismo y deja al Palacio de Miraflores sin timón tras 25 años de mando. Este terremoto político borra el mapa actual y obliga a Colombia a reconfigurar su relación con una Venezuela, que ya no volverá a ser la misma.


La madrugada de este enero de 2026 quedará grabada en los libros de historia. La captura de Nicolás Maduro en una operación relámpago coordinada desde Washington por la administración de Donald Trump no solo ha descabezado al régimen socialista, sino que ha generado un vacío de poder que sacude los cimientos de América Latina.

Tras un cuarto de siglo de dominio chavista, el Palacio de Miraflores se enfrenta a una transición incierta que obliga a sus vecinos, especialmente a Colombia, a replantear sus estrategias de supervivencia económica y seguridad nacional.

El gobierno de Estados Unidos explicó que ejecutó una operación militar de gran escala en Venezuela, que habría culminado con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El anuncio fue emitido a través de canales oficiales de la Casa Blanca y atribuido al presidente Donald J. Trump.

La comunicación oficial señala que Maduro fue extraído del país en una acción conjunta de fuerzas armadas y agencias federales; aunque no se han entregado detalles logísticos ni imágenes del operativo, la Casa Blanca aseguró que ambos capturados serán puestos a disposición de la justicia estadounidense. La Casa Blanca convocó una rueda de prensa en Mar-a-Lago para entregar declaraciones formales y revelar la naturaleza de los cargos penales.

De forma simultánea, medios internacionales reportaron explosiones, sobrevuelos militares y disturbios en varias zonas de Caracas durante la madrugada, particularmente en el sector de Fuerte Tiuna y en áreas cercanas al palacio presidencial. En medio del hermetismo oficial, las autoridades venezolanas calificaron la acción como una “agresión militar extranjera” y decretaron estado de conmoción en todo el territorio nacional.

A su vez, voceros del Ejecutivo, como la vicepresidente Delcy Rodríguez, exigieron pruebas de vida del mandatario y convocaron a movilizaciones de respaldo. En la misma línea, altos mandos de las fuerzas armadas anunciaron la activación de protocolos de defensa interna y rechazaron la intervención extranjera.

Gobiernos de América Latina y Europa comenzaron a emitir reacciones preliminares, en medio de un creciente debate sobre la legalidad internacional de la intervención. Mientras tanto, organismos multilaterales como la OEA y la ONU se encuentran en sesión extraordinaria para evaluar el alcance del conflicto y sus implicaciones geopolíticas.

Este episodio marca un quiebre radical en la relación entre Caracas y Washington, y deja abiertos múltiples interrogantes sobre la gobernabilidad en Venezuela, el futuro de su institucionalidad, y el impacto regional de una crisis que podría extenderse más allá de sus fronteras.

Machado había pedido intervención

La incursión se da tras varios bombardeos a embarcaciones venezolanas en el Mar Caribe, que comenzaron en septiembre, y a una base militar en diciembre.

La operación también se da menos de un mes después de que María Corina Machado, lideresa opositora venezolana, fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz. La dirigente había exigido apoyo internacional para “desmantelar la estructura criminal” que, a su juicio, representa el gobierno de Nicolás Maduro.

En múltiples declaraciones públicas respaldó a Edmundo González Urrutia como el verdadero vencedor de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, a pesar de que el Consejo Nacional Electoral declaró oficialmente ganador a Maduro. Machado y su movimiento han levantado esa reclamo como parte de una estrategia de presión política sobre la comunidad internacional.

En medio de ese contexto de crisis y desacuerdo electoral, la líder cuestionó la legitimidad de Maduro y ha buscado respaldo externo para fortalecer su causa democrática, señalando que Venezuela necesita apoyo internacional para restituir el mandato popular que, según ella, le pertenece a González Urrutia.

Para ella, la cooperación política y diplomática con Estados Unidos era clave en la presión contra Maduro y en pro de una transición política en el país caribeño.

El impacto en el agro

Para el sector agropecuario colombiano, el arresto de Maduro representa el fin de una era de incertidumbre fronteriza. Durante años, los productores de los departamentos de Santander y Arauca han lidiado con el cierre intermitente de puentes internacionales y el control de grupos irregulares sobre las rutas de comercio.

Sin embargo, el reto inmediato es institucional. La reconfiguración de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Caracas debe priorizar la creación de un cordón sanitario y comercial seguro.

Por ejemplo, para el sector ganadero, si bien la detención de Maduro es un alivio político, la transición debe ser ordenada para evitar que el flujo migratorio o el caos logístico detengan la exportación de ganado en pie y de lácteos, que ya empezaban a normalizarse.

Todavía es muy incierto el panorama político y económico en Venezuela. Por lo pronto, es claro que para nuestro país no se trata solo de política; es la oportunidad de recuperar su mercado natural y estabilizar una frontera que ha sido, por décadas, el termómetro del agro andino. El tablero ha cambiado, y el 2026 será el año de la gran apuesta binacional.

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