El presidente Gustavo Petro confirmó su viaje a la capital venezolana el próximo 24 de abril para reunirse con Rodríguez en un encuentro centrado en seguridad y cooperación. Sin embargo, el contexto político venezolano y las críticas de la oposición han puesto el foco en la cercanía del mandatario colombiano con el régimen y su postura frente a una eventual transición democrática.
El presidente Gustavo Petro anunció que viajará a Caracas para reunirse con Delcy Rodríguez, actual cabeza del poder en Venezuela, luego de la cancelación de un encuentro previo en la frontera.
“Si Mahoma no viene a mí, yo voy a la montaña”, afirmó el mandatario al confirmar su visita prevista para el viernes 24 de abril.
La reunión contará con delegación militar y policial, y tendrá como eje la coordinación en seguridad, especialmente en la región del Catatumbo, donde ambos gobiernos buscan articular acciones conjuntas contra grupos armados ilegales y fortalecer el intercambio de inteligencia.
Contexto marcado por incertidumbre en Venezuela
El encuentro se produce meses después de la caída de Nicolás Maduro y la llegada de Delcy Rodríguez al poder, en un escenario que, lejos de consolidar una transición democrática, sigue generando dudas.
Aunque se han anunciado algunas medidas como la liberación parcial de presos políticos, no existe una fecha clara para elecciones ni señales contundentes de apertura democrática. La situación ha sido descrita como un proceso estancado en el que persisten estructuras de poder del régimen anterior.
Las críticas: “no hay transición”
En entrevista, Alejandro Peña Esclusa, escritor y activista venezolano, fue contundente al analizar el panorama venezolano bajo el liderazgo de Rodríguez:
“No hay un proceso de transición. Se liberaron algunos presos políticos, pero la represión sigue y no hay fecha de elecciones”, denunció.
El analista explicó que, a su juicio, el régimen mantiene intactos elementos importantes de control, lo que impide hablar de una verdadera democratización.
“Para que exista transición deben ocurrir tres cosas: liberar a todos los presos políticos, desmontar la estructura represiva y convocar elecciones libres. Ninguna de esas está ocurriendo”, puntualizó.
La visita de Petro y su relación con el régimen
Uno de los puntos más polémicos es el papel del presidente colombiano frente al régimen venezolano. Según Peña Esclusa, la visita no sería únicamente diplomática, sino que respondería a afinidades políticas.
“Petro no quiere elecciones en Venezuela ni un cambio de gobierno. Su interés es que sus aliados se mantengan en el poder”, afirmó.
El analista también cuestionó la postura de Petro frente a la transición democrática y su coincidencia con otros líderes de izquierda de la región:
“Hay sectores de la comunidad internacional, como Petro y Lula, que no quieren elecciones ahora en Venezuela y prefieren que Delcy Rodríguez continúe”, advirtió.
El mandatario colombiano ha sido cuestionado por su propuesta de “cogobernanza” entre chavismo y oposición como paso previo a elecciones, una idea que ha generado controversia.
Encuentro con impacto regional
La visita de Petro a Caracas será la primera de un mandatario latinoamericano desde la caída de Maduro, en un momento en el que la región observa con atención el rumbo político de Venezuela.
Mientras el Gobierno colombiano insiste en la necesidad de cooperación en seguridad y estabilidad fronteriza, el viaje también abre un debate más amplio sobre el papel de Colombia frente al régimen venezolano y su influencia en una eventual transición democrática.
El resultado de este encuentro, sin duda, marcará el futuro de las relaciones bilaterales y también la posición de Colombia en uno de los procesos políticos más delicados de América Latina.



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