La primera vuelta presidencial dejó una participación histórica, reconfiguró el mapa político nacional y abrió un nuevo capítulo rumbo a la Casa de Nariño. Abelardo De la Espriella lideró los resultados, Iván Cepeda aseguró su paso al balotaje y Paloma Valencia sufrió una dura derrota.
A las 4 en punto de la tarde, de este domingo 31 de mayo, la entonación de los acordes del himno nacional marcaron el cierre oficial de las urnas en Colombia.
A esa misma hora, cuando finalizó la jornada electoral, el país escuchó la voz del registrador nacional, Hernán Penagos, con sus primeras declaraciones y la entrega de resultados de la elección presidencial más polarizada de los últimos años. Lo que siguió fue un conteo express con cifras cambiantes, sorpresivas, contundentes y un desenlace que terminó sacudiendo los pronósticos.
Con una participación que superó los 24 millones de votantes, un histórico 57 por ciento del electorado, la jornada fue considerada exitosa por la masiva asistencia de ciudadanos a las urnas, por la relativa calma de la jornada, sin mayores hechos de violencia que resaltar y por la normalidad operativa reportada por la Registraduría Nacional. Pero, vamos al inicio de este día atípico en Colombia, pues esta jornada electoral estuvo marcada por la controversia política, cuando al presidente Gustavo Petro y algunos integrantes de su gobierno, entre ellos, el ministro del Interior, Armando Benedetti, se les ocurrió revelar públicamente el sentido de su voto.
Aunque la inclinación política del mandatario era ampliamente conocida, el hecho generó cuestionamientos por tratarse de una conducta contraria al espíritu de las normas electorales, diseñadas para evitar presiones, constreñimiento y mecanismos de verificación del sufragio.
Primeros boletines
Y fue entonces, a las 4:11 de la tarde cuando se conocieron los primeros reportes oficiales. Los primeros boletines anunciaban la reñida disputa entre Iván Cepeda y Abelardo De la Espriella, una tendencia que terminó consolidándose durante todo el preconteo. Media hora después del cierre de urnas ya era evidente que Colombia se encaminaba hacia una segunda vuelta presidencial.
Y mientras los boletines avanzaban, los dos primeros lugares fluctuaban constantemente, manteniendo diferencias estrechas y reflejando la profunda división política del país. La gran sorpresa fue el desempeño de Paloma Valencia.
La candidata del Centro Democrático quedó muy lejos de las expectativas generadas obtenidas en la Gran Consulta de la derecha, y esta vez, la tradicional influencia electoral del expresidente Álvaro Uribe Vélez, determinante en campañas como las de Juan Manuel Santos e Iván Duque, no logró trasladarse plenamente a las urnas.
Cambió del tablero político
Antes de las 6 de la tarde y con el conteo nacional prácticamente concluido, la Registraduría reportó los siguientes resultados definitivos: Abelardo De la Espriella obtuvo 10.346.010 votos, equivalentes al 43,73%; Iván Cepeda alcanzó 9.680.095 sufragios, con el 40,91%; Paloma Valencia recibió 1.637.665 votos, correspondientes al 6,92%; mientras Sergio Fajardo sumó 1.007.627 apoyos, equivalentes al 4,25%.
Se trató de datos que confirmaron el fracaso de las principales firmas encuestadoras que proyectaban una ventaja de Cepeda o una diferencia mucho menor. Y fue precisamente De la Espriella quien resaltó en sus redes sociales que Atlas Intel fue la única medición que se aproximó al resultado final. En estos resultados sorpresa es indiscutible la participación del “voto útil”, que es cuando los ciudadanos respaldan a quien consideran con mayores posibilidades de triunfo, y al “voto vergonzante”, un fenómeno en el que algunos electores ocultan su verdadera preferencia ante encuestas o sondeos.
Pero bien, luego de conocerse los resultados, líderes políticos como la senadora María Fernanda Cabal, el exministro de defensa Juan Carlos Pinzón, o el jefe de debate Daniel Briceño y la misma excandidata Paloma Valencia anunciaron su respaldo a De la Espriella para la segunda vuelta del próximo 21 de junio.
También llegó el esperado pronunciamiento de Álvaro Uribe Vélez: “Colombianos hemos perdido, asumo humildemente mi responsabilidad. Colombia ha descubierto a una gran líder con toda la vigencia hacia el futuro, Paloma Valencia. Ganó el doctor Abelardo: cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos por él y por Colombia”.
Fue una jornada electoral exitosa, masiva y llena de sorpresas y nuevas dinámicas políticas, que dejó, además, dos conclusiones políticas inmediatas: el debilitamiento electoral del gobierno Petro y la consolidación de una disputa definitiva entre dos proyectos de país completamente opuestos. Colombia entra ahora en 21 días de campaña intensa con una segunda vuelta que promete ser aún más reñida que la primera.



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