banner

Cargando...

David Santiago Tamayo, el geólogo que hereda la crisis de El Niño y los carrotanques en la UNGRD

Angie Barbosa 23 de Julio 2026
David Santiago TamayoFoto: Valora AnalitikDavid Santiago Tamayo Roldán es ingeniero geólogo, oriundo de Antioquia.

El profesional antioqueño fue anunciado por el presidente electo Abelardo de la Espriella como el próximo director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Su eventual llegada a la entidad coincide con un panorama complejo para el país, marcado por la amenaza del fenómeno de El Niño, el incremento de eventos climáticos extremos y el desafío de recuperar la confianza en una institución golpeada por uno de los mayores escándalos de corrupción de los últimos años.



La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) tendrá un nuevo liderazgo en el próximo gobierno. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció que el ingeniero geólogo David Santiago Tamayo Roldán será el encargado de dirigir la entidad a partir del inicio de su mandato.

El anuncio se produjo en Medellín, donde el mandatario electo dio a conocer varios nombres que integrarán su gabinete. Al presentar a Tamayo, aseguró que se trata de un profesional con amplia experiencia técnica para asumir una de las entidades más importantes en materia de prevención y atención de desastres del país.


Quién es Tamayo


David Santiago Tamayo Roldán es ingeniero geólogo, oriundo de Antioquia. Su trayectoria profesional ha estado ligada al estudio de las amenazas naturales, la gestión del riesgo y la planificación territorial, campos que cobran especial relevancia en un país como Colombia, expuesto permanentemente a inundaciones, deslizamientos, incendios forestales, sequías y actividad volcánica.

Su perfil técnico contrasta con el momento que atraviesa la UNGRD, entidad que en los últimos años estuvo en el centro del debate nacional tras el escándalo de corrupción relacionado con la compra de carrotanques para La Guajira, caso que desencadenó investigaciones penales y administrativas y deterioró la confianza ciudadana en la institución.

Con su designación, el próximo gobierno busca fortalecer el componente técnico de la entidad y recuperar su credibilidad frente a las comunidades y los organismos de control.


Los desafíos


Más allá de reorganizar una entidad golpeada institucionalmente, Tamayo llegará en un momento especialmente exigente desde el punto de vista climático.

Diversos organismos internacionales han advertido que el fenómeno de El Niño ya comenzó a fortalecerse en el océano Pacífico y podría intensificarse durante los próximos meses, aumentando el riesgo de sequías, incendios forestales, olas de calor y afectaciones sobre la producción agropecuaria en buena parte de América Latina.

Precisamente, el propio director designado advirtió en declaraciones radiales que el país debe prepararse para enfrentar los efectos del fenómeno climático, especialmente por sus posibles impactos sobre el abastecimiento de agua, la generación de energía y la seguridad alimentaria.

En el caso del sector agropecuario, la llegada de un episodio fuerte de El Niño podría traducirse en una menor disponibilidad de agua para el ganado, deterioro de las pasturas, incremento en los costos de producción y una mayor probabilidad de incendios forestales, factores que históricamente han afectado la productividad de miles de productores.

A ello se suma la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana, coordinar la respuesta con gobernaciones y alcaldías, mejorar la capacidad logística para atender emergencias y garantizar que los recursos destinados a la gestión del riesgo lleguen oportunamente a las regiones.


Recuperar la confianza


Otro de los retos más importantes será devolverle legitimidad a la UNGRD.

La entidad no solo deberá responder con eficacia a las emergencias que puedan presentarse durante los próximos años, sino también demostrar transparencia en la ejecución de los recursos públicos y en la contratación de obras para la reducción del riesgo.

La experiencia reciente ha puesto de manifiesto que la gestión del riesgo no puede limitarse a reaccionar cuando ocurre una tragedia. Los expertos coinciden en que la prevención, la planificación territorial y la inversión en infraestructura resiliente serán determinantes para reducir las pérdidas humanas y económicas derivadas de eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

Si se concreta su nombramiento, David Santiago Tamayo asumirá la dirección de una entidad llamada a responder no solo a las emergencias inmediatas, sino también a preparar al país para un escenario climático cada vez más desafiante, en el que la anticipación y la capacidad de coordinación serán tan importantes como la atención de los desastres.


banner