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De la Espriella prometió crédito, vías y la Orinoquía como despensa agrícola: esto es lo que anunció para el campo

Neife Castro 07 de Agosto 2026
Generica1Foto: Contexto ganaderoDe la Espriella afirmó que “el campo no ha fracasado, ha sido abandonado”.

En su primer discurso como presidente, de una hora y 16 minutos, dedicó un capítulo central al campo colombiano. Esto es lo que deben saber los productores.


Abelardo De la Espriella se posesionó este viernes 7 de agosto como presidente de Colombia y pronunció su primer discurso desde el Cantón Militar Pichincha de la Tercera Brigada del Ejército Nacional, en Cali.

El mandatario abrió su intervención, de una hora y 16 minutos, agradeciendo a Jesucristo y aseguró que ejercerá la Presidencia al servicio de todos los colombianos, incluidos quienes no votaron por él.

A lo largo de la alocución mantuvo constantes referencias a Dios, la autoridad y el fortalecimiento de las instituciones, e insistió en que su gobierno buscará recuperar la confianza ciudadana mediante la coherencia entre promesas y hechos.


Créditos y asistencia técnica


El sector agropecuario ocupó un lugar destacado en el discurso.

De la Espriella afirmó que “el campo no ha fracasado, ha sido abandonado”.

Prometió crédito, asistencia técnica, seguridad, conectividad, vías y comercialización para los productores.

Anunció también que ‘Cosecha Solidaria’, el programa que él mismo creó durante la pandemia, se convertirá en política de gobierno formal durante su mandato.


La Orinoquía en la mira


El presidente planteó que la Orinoquía colombiana se transforme en una despensa agrícola de talla mundial, aunque no detalló aún el mecanismo ni el cronograma para lograrlo.

“Campesinos de la patria, ustedes dejarán de sobrevivir para empezar a prosperar”, dijo el mandatario durante su alocución.


Un país para todos


De la Espriella reservó uno de los apartes más emotivos de su discurso para la población vulnerable.

“Mi mayor fuente de angustia, lo confieso, son los pobres por ellos voy a trabajar cada día de mi mandato”, expresó, comprometiéndose a garantizar oportunidades en salud, educación, vivienda y empleo.

En ese mismo tono simbólico, el mandatario presentó a Luis Felipe Yagüé, vendedor de panela invitado a la ceremonia, como el primer beneficiario de la “Patria Milagro”, el concepto con el que busca identificar su programa de gobierno y que, según explicó, pretende que el mérito, la iniciativa privada, el trabajo y la justicia social avancen de manera simultánea.


Seguridad y economía


El componente más fuerte del discurso, en términos de tiempo, fue la seguridad.

Como comandante supremo de las Fuerzas Militares, De la Espriella ordenó combatir “a todas las estructuras criminales” y reiteró que el diálogo con los grupos armados “está completamente agotado”.

A propósito, se conoció que mientras se dirigía al país, 103 delincuentes de máxima peligrosidad habian sido trasladados a otros centros penitenciarios, como parte de sus primeras desiciones como presidente.

Anunció también el fortalecimiento de la erradicación de cultivos ilícitos, la construcción de megacárceles y el respaldo jurídico a la Fuerza Pública.

En materia económica, anticipó un decreto para congelar el gasto público, una reforma tributaria que simplifica el sistema y elimina el impuesto al patrimonio, y una política para recuperar la confianza de inversionistas y empresarios.

También anunció el impulso a la exploración de hidrocarburos, el fortalecimiento de Ecopetrol y acciones para evitar una crisis energética frente al fenómeno de El Niño.


Qué viene ahora


Más que un discurso de posesión, la intervención funcionó como hoja de ruta de gobierno: firme frente al crimen y la corrupción, con mensajes al campo, a los empresarios y a los sectores vulnerables.

Por ahora los anuncios para el sector agropecuario son de intención, sin decretos, cifras ni cronograma público.

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